Mar del Plata 2027: alarma en temporada teatral
Con apenas dos obras confirmadas, el empresario Carlos Rottermberg puso el foco en la falta de figuras convocantes y en el impacto que tiene la ausencia de ficción en TV.
La temporada teatral de Mar del Plata 2027 comienza a tomar forma con más interrogantes que certezas. Carlos Rottemberg reconoció que la definición de la programación viene más lenta de lo habitual y advirtió que el escenario podría ser más complejo.
El empresario teatral, con 5 décadas de trayectoria, señaló que en otros años para este momento ya tenía prácticamente definida la cartelera del verano. Esta vez, en cambio, sólo confirmó dos propuestas: "Las hijas", con Flor Peña, Soledad Villamil y Pilar Gamboa, y "La función que sale mal".
Pero detrás de esa demora, Rottemberg observa un cambio profundo en la relación entre la televisión y el teatro, por la caída de las ficciones en la pantalla abierta.
Durante décadas, la tele fue una de las principales plataformas para instalar actores y convertirlos en figuras reconocidas en todo el país. Esa exposición luego se trasladaba a las salas: algunos nombres funcionaban como garantía de convocatoria.
Ese mecanismo, sostiene Rottemberg, está debilitado. La ausencia de una producción sostenida de ficción televisiva también significa una menor aparición de nuevos intérpretes capaces de construir popularidad.
Incluso plantea un escenario que parecía difícil de imaginar: que algunas de sus salas marplatenses no puedan abrir durante la próxima temporada por la falta de figuras con suficiente poder de convocatoria.
En ese mapa todavía aparecen nombres capaces de movilizar público, como Guillermo Francella, Adrián Suar, Verónica Llinás, Griselda Siciliani, Nicolás Vázquez o Soledad Silveyra. Pero, el problema aparece cuando se piensa en quiénes serán los artistas que ocuparán ese lugar en los próximos años.
La dificultad no estaría relacionada con la calidad de los actores jóvenes, sino con la falta de un vínculo previo con el público masivo. La TV abierta, históricamente, cumplía esa función de instalar rostros, generar reconocimiento y construir una audiencia que después podía trasladarse al teatro.
Una generación de artistas surgidos de los grandes fenómenos juveniles de la TV tiene hoy una relación diferente con el escenario. Lali Espósito o Eugenia "China" Suárez, por ejemplo, desarrollaron carreras alejadas de una presencia teatral permanente, mientras que otros intérpretes, como Peter Lanzani, sí encontraron en el teatro un espacio de fuerte repercusión.