CHERY, con sus marcar Karry Kely, ponen el foco en los utilitarios y Pick Up
La nueva propuesta del conglomerado chino en Argentina apunta a dos de los sectores más tradicionales del mercado: los vehículos comerciales livianos y las camionetas.
La llegada de la especialización de segmentos de parte de marcas chinas a nuestro país comenzó con los vehículos híbridos y eléctricos para coches en primera instancia, pero ahora se ha expandido a dos sectores importantes para el mercado como las pick ups y utilitarios. Aquí, Rely y Karry, han ingresado con fuerza para ocupar un lugar en la cuota de mercado.
De estas dos, la primera en llegar fue Rely, automotriz china reconocida a nivel global por la durabilidad y el bajo costo operativo de sus productos. En Argentina, la estrategia de Rely se centra en ocupar un segmento clave: el de vehículos de trabajo que no comprometan el confort por la funcionalidad. La marca busca posicionarse como el aliado estratégico del trabajador argentino.
El modelo insignia que encabeza este desembarco es la R8, una pickup mediana con buena capacidad de carga, con generosas dimensiones, con barandas rebatibles en tres lados, facilitando la carga y descarga con auto elevadores. Llega en cuatro niveles de equipamiento: Confort manual y automática, y Luxury también con las dos versiones de caja.
La Rely R8 está diseñada bajo el concepto de "oficina de carga móvil". Es una herramienta ideal para repartos urbanos, servicios técnicos y transporte de materiales, al combinar agilidad para moverse en el tránsito citadino con una estructura reforzada para el trabajo pesado.
A diferencia de otros utilitarios básicos, la R8 incluye un equipamiento de confort de serie muy completo, con aire acondicionado, dirección asistida, cierre centralizado, pantalla multimedia de 12,3", sensores de estacionamiento traseros, cámara de retroceso y un sistema de audio con conectividad USB/Bluetooth, asegurando que las largas jornadas laborales sean más llevaderas.
En seguridad, cumple con todas las normativas locales vigentes, incorporando frenos a discos con ABS y distribución electrónica de frenado (EBD), 7 airbags y barras de protección lateral en la cabina. A esto suma una serie de Asistencias a la Conducción (ADAS) de última generación.
Viene con un motor turbodiésel de 4 cilindros y 2.3 L, que entrega 161 CV a 3.500 rpm y 420 Nm de par entre 1.500 y 2.500 rpm, con opciones de cajas manual de 6 marchas o automática de 8. Para ambos casos, la tracción es 4×4.
Finalmente, la garantía: 5 años o 200.000 km.