Juicio por la muerte de Maradona: "Era una bomba de tiempo", la dura acusación de los fiscales contra los médicos
En el inicio de los alegatos finales en los Tribunales de San Isidro, el Ministerio Público Fiscal apuntó fuertemente contra el equipo de salud que atendió al astro del fútbol. Los fiscales aseguraron que los profesionales actuaron con negligencia, ignoraron los síntomas y abandonaron al paciente en una casa sin ningún tipo de equipamiento.
El proceso judicial que investiga las responsabilidades en el fallecimiento de Diego Armando Maradona ingresó en su fase decisiva. Tras el desarrollo de 45 audiencias y el paso de más de un centenar de testigos, el juicio que se lleva a cabo en los Tribunales de San Isidro dio lugar a los alegatos de clausura. Antes de que los magistrados tomaran la palabra, el clima de tensión ya se palpaba en la sala con una frase que resonó entre los presentes: "Bienvenidos al show".
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren fueron los encargados de abrir las exposiciones con una embestida frontal contra el equipo médico procesado. Durante su intervención, Ferrari fue categórico respecto al trato que recibió el exfutbolista en sus últimos días de vida: "al 11 de noviembre de 2020, Maradona era una bomba de tiempo, se lo sacaron de encima y lo introdujeron en esa casa que, 14 días después, terminó muriendo".
Las deficiencias en la casa de Tigre y un "grupo de improvisados"
Al detallar las condiciones del domicilio donde se llevó adelante la internación domiciliaria, el fiscal enumeró las graves carencias logísticas y sanitarias del lugar. "Usaron un playroom que tenía una cama común y nada más. No tenía guantes, gasas, una vía, un botiquín de primeros auxilios, un desfibrilador, una ambulancia ni nada de lo que prometieron. Era un vacío puro, esa casa no tenía nada", remarcó.
En uno de los momentos más gráficos de su presentación, Ferrari tomó el acta de externación médica y la rompió frente a todos en la sala. Sobre este punto, el funcionario aseveró: "Con el acta de externación quisieron deslindar su responsabilidad".
Además, la fiscalía fue implacable a la hora de calificar el accionar de los profesionales de la salud. "Existen hoy conclusiones categóricas y, en ese marco, estamos en condiciones de afirmar que existió un grupo de improvisados que olvidaron en todo momento que trataban a un paciente vulnerable y complejo. Ese grupo de improvisados ha incrementado el riesgo más allá de lo permitido, algunos de ellos con indiferencia", sentenció Ferrari.
Señales de alarma ignoradas y la situación de los imputados
El alegato también hizo foco en el deterioro físico evidente que presentaba el Diez y la inacción de su entorno médico. "Nadie puede refutar las señales de alarma que exhibía el cuerpo de la víctima: la hinchazón, los edemas, la voz robótica... Todo este combo no llamó la atención de los médicos para que hagan algo. Hicieron todo para no hacer nada", cuestionó con dureza.
En cuanto a la estrategia de las defensas, Ferrari señaló directamente al neurocirujano Leopoldo Luque y aseguró que los testimonios no lograron desarmar las pruebas recolectadas. "Nos encontramos con las versiones de todos los imputados, Luque ha declarado 12 veces, y ninguno pudo revertir el cuadro probatorio", destacó.
Para organizar su acusación, Ferrari dividió su exposición en cuatro ejes conceptuales clave: "veinte años de historia", "la internación que no fue", "lo que el cuerpo reveló" y "la huella del después".
El complejo cuadro clínico de Maradona
A su turno, el fiscal Cosme Iribarren profundizó en la primera etapa planteada por su colega, centrada en el frágil estado de salud histórico del ídolo. "La historia médica de Maradona viene antes del año 2000 hasta el día de su fallecimiento. La evidencia reunida permitió contar con elementos de cargos directos que sustentan a la teoría del caso de este Ministerio Público Fiscal ha traído al debate", explicó.
Para dimensionar los hechos ocurridos en 2020, Iribarren propuso un ejercicio analítico. "Para entender qué ocurrió con Maradona mientras estaba cursando esa internación que no fue, tenemos que hacernos dos preguntas esenciales: la primera es qué paciente era Diego Armando Maradona y la segunda es qué afecciones de salud había tenido en su vida", argumentó.
En esa línea, el fiscal rechazó de plano las versiones que minimizaban la gravedad del cuadro tras la intervención en la cabeza. "Diego Maradona no era un paciente sano que solamente atravesaba un pos-operatorio quirúrgico por el hematoma subdural. No era precisamente un toro, como uno de los imputados manifestaba a sus allegados; era un paciente complejo y tenía antecedentes médicos de todo tipo, un historial médico que necesitaba una mirada integral y en conjunto", enfatizó.
Sobre este mismo punto, reiteró que la patología base de la víctima era innegable: "Con toda la evidencia que se reunió, se elimina cualquier posibilidad de analizar la cuestión médica como un paciente sin factores de riesgo, todo lo contrario".
Hacia el final de su presentación, Iribarren concluyó su alegato vinculando directamente la muerte con la presunta negligencia de los acusados. "La imagen de Diego (muerto) va a ser imborrable. Lo impactante de esa imagen tiene una sola explicación y está reflejado en todas las afecciones que tenía al mes de noviembre del 2020 y que no fueron atendidas", cerró.