Gendarme amenazó a comerciante: "Si seguís molestando te voy a volar la cabeza a tiros"
La mujer denunció haber sido víctima de una maniobra fraudulenta por parte de una integrante de Gendarmería Nacional que le adeuda 1,5 millones de pesos. Al intentar cobrar la deuda en el puesto de trabajo de la acusada, sufrió graves amedrentamientos
Un dramático episodio de violencia y amenazas sufrió una comerciante bandeña quien denunció penalmente a una efectivo de Gendarmería Nacional por una estafa de $1.500.000 y amenazas de muerte.
La víctima confió en la uniformada fiándole mercadería de su local, pero el monto creció sin control hasta que la acusada cortó todo diálogo: "Esta situación ya viene hace bastante. Yo le he comenzado a fiar montones de artículos de mi local comercial, que tengo en La Banda, y después veía que la suma se iba elevando", manifestó la víctima.
Desesperada por recuperar el dinero y tras el rebote de una carta documento enviada al domicilio de la gendarme, la comerciante decidió exigir respuestas en la unidad militar para cobrar la deuda: "Le había dicho que me iba a presentar en su trabajo, para hablar con los superiores, para ver alguna solución que me dé, que me pague", remarcó.
Según reveló la mujer al llegar a su trabajo la funcionaria la rechazó violentamente: "Ya te dije que no te voy a pagar, no vengas a molestar en mi lugar de trabajo".
La tensión escaló en segundos y la gendarme lanzó una letal advertencia que infundió terror en la víctima en plena vía pública: "Si me seguís molestando te voy a hacer volar la cabeza de un tiro". Tras la brutal intimidación, la comerciante llamó a su abogado, pero lejos de encontrar contención en el establecimiento, dos superiores de la acusada salieron para encubrir la situación y amedrentarla: "Me dice: 'Usted no tiene que venir aquí, la señorita no le va a pagar nada, esto es un delito lo que viene a hacer aquí a cobrar'".
Buscando resguardar su vida, la damnificada caminó rápidamente hacia su motocicleta estacionada enfrente, pero fue acorralada agresivamente por uno de los encargados para evitar que huyera del lugar. El hombre la sujetó por la fuerza, la fotografió junto a la patente del rodado e intentó apoderarse de sus pertenencias: "Me dice: 'Ya, llamo a la Policía, la voy a detener'. Me querían quitar la llave de la moto".
A pesar del forcejeo y el pánico del momento, la mujer logró encender el motor de su vehículo y escapar a toda velocidad para poner a salvo su integridad física. Tras refugiarse en su hogar, formalizó la acusación contra la gendarme y sus superiores para exigir que la justicia penal actúe con celeridad antes de que las amenazas se vuelvan realidad.
La mujer solicitó el secuestro urgente de las imágenes de vigilancia: "Sobre esto que me han retenido, que me han estirado del brazo, pidan cámaras, hagan algo". El caso está en manos de las autoridades competentes para determinar las responsabilidades penales de la fuerza nacional.
A la espera de resoluciones judiciales que frenen el accionar de los uniformados, la comerciante quien realizó la correspondiente denuncia resumió el calvario que padece a diario: "Yo ahora tengo miedo de salir de mi casa".