Ansiedad infantil: una guía para padres realizada por expertos
Por Karen Hutch.
La ansiedad nos ayuda a detectar situaciones de peligro. Provoca que el cuerpo entre en un estado de alerta y busque protegerse. Por ello, no es malo sentir ansiedad en las distintas etapas de nuestra vida, sin embargo, debemos cuidar que esto no ocurra de manera constante.
El Psiquiatra Brenner Freeman explica que "la clave para la ansiedad es no tener demasiado ni muy poco. Existe un rango adecuado y saludable de ansiedad que nos ayuda a permanecer vivos, a vivir nuestras metas y sueños y a llevar una vida productiva y saludable".
Ansiedad en la infancia
Cuando los niños llegan a presentar episodios constantes de ansiedad es necesario que los padres los ayuden a gestionar esos pensamientos intrusivos y miedo extremo.
"La ansiedad excesiva se produce cuando las preocupaciones y los miedos provocan una cantidad excesiva de estrés emocional o disfunción conductual en la vida. Demasiada ansiedad causa disfunción", afirmó el Dr. Freeman.
Por otro lado, la UNICEF explicó que, entre los seis meses y los 3 años de edad, la ansiedad se puede generar por separación. Esto se puede detectar cuando los niños lloran al separarse de sus padres, mostrando un comportamiento fuerte de apego. Además, añade que es una etapa normal del desarrollo infantil, que debería cesar en torno a los 2 o 3 años.
¿Cómo sé si mi hijo tiene ansiedad infantil?
Estos son algunos de los síntomas que puedes detectar en tu hijo para saber si tiene ansiedad.
-Esta muy irritable
-Llora constantemente
-Pierde del apetito
-Se muerde las uñas
-Esta inconsolable
-Se levanta seguido en las noches y tiene pesadillas
-Le cuesta trabajo dormir
-No quiere hacer actividades que antes hacía, como ir a la escuela, hacer deporte en las tardes, ir con amigos, etc.
-Se siente muy nervioso
-Le cuesta controlar una situación que antes sabía controlar
1. Validar sus emociones
Escucha sin juzgar ni minimizar sus miedos. Ayúdales a nombrar lo que sienten en lugar de decirles "no pasa nada".
2 Enseñar técnicas de autorregulación
Guíalos en ejercicios de respiración profunda y dinámicas de anclaje sensorial (como enfocar la atención en el entorno) para reducir el pánico en momentos de crisis.
3. Proteger las rutinas
Mantén horarios predecibles de descanso, comida y juego les devuelve la sensación de control ante la incertidumbre.
4 Fomentar hábitos saludables
Anímalo a jugar al aire libre, hacer ejercicio físico y limita la exposición a pantallas o noticias estresantes.
5. Transmitir la calma
Gestiona tu propio estrés y dales seguridad. También es importante mostrar confianza en su capacidad para superar los desafíos.
Un mensaje importante para los padres
Si la ansiedad interfiere constantemente con la escuela, el sueño o la vida cotidiana del niño, la UNICEF enfatiza la importancia de acudir a un especialista en salud mental infantil para poder orientar y proporcionar las herramientas adecuadas al infante.
Reducir la ansiedad infantil no consiste en eliminar todos los miedos del camino de los hijos, sino en darles la mano y enseñarles a respirar mientras aprenden a cruzarlos.