Gustavo Yankelevich habló sobre la violencia que denunciaron sus nietos: "Franco me dijo que su papá lo desmayó a golpes"
El productor rompió el silencio y relató cómo Valentín y Franco, los hijos de Romina Yan, le contaron las agresiones físicas y psicológicas que, según sus testimonios, sufrían durante su infancia.
Gustavo Yankelevich habló públicamente por primera vez sobre la violencia que, según relató, sufrieron sus nietos Valentín y Franco durante su infancia, cuando vivían con su padre, Darío Giordano. En una entrevista telefónica con Intrusos (América), el productor recordó el difícil proceso familiar y judicial que atravesaron durante 12 años y explicó por qué decidieron mantener la situación en privado.
El testimonio se conoció después de que Valentín hablara sobre lo vivido en una entrevista con la periodista Tatiana Schapiro para Infobae. A partir de esas declaraciones, su abuelo decidió contar cómo se enteró de lo que ocurría y qué hizo para proteger a los hijos de Romina Yan.
"Si mediatizábamos este tema, los nenes no iban a lograr su objetivo, que era que me pudieran dar la tenencia a mí", explicó Yankelevich, visiblemente emocionado.
El productor recordó también una frase que su nieto había pronunciado en la entrevista: "Mi abuelo me salvó la vida". Al repetirla, no pudo contener las lágrimas y reconoció que le resultaba difícil continuar hablando.
El relato de Franco que encendió las alarmas
Durante la entrevista, Yankelevich contó que, en un primer momento, no comprendía la gravedad de lo que estaba sucediendo. Según relató, fue Cris Morena quien advirtió que algo no estaba bien y le pidió que prestara atención a los chicos.
"Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos", recordó que le dijo la madre de Romina Yan.
Con el tiempo, Franco comenzó a manifestarle su deseo de vivir con su abuelo. Sin embargo, inicialmente no le explicó los motivos detrás de ese pedido.
Gustavo relató que intentó acordar con Darío Giordano una estadía de una semana para que el adolescente pudiera pasar más tiempo con él. Según su testimonio, la respuesta del padre fue negativa y contundente.
"De ninguna manera, yo soy el dueño. Hasta los 18 años van a hacer lo que yo quiera. No, de ninguna manera va a venir", aseguró que le respondió Giordano.
Esa reacción hizo que el productor sospechara que había una situación más grave de la que imaginaba. Por eso, decidió conversar nuevamente con su nieto y pedirle que le contara qué estaba pasando.
Fue entonces cuando, según relató, Franco le reveló una de las situaciones más duras que había vivido.
"Cuando papá se enteró que yo te pedí a vos de ir una semana a tu casa, me cagó a trompadas, me desmayó a golpes", recordó Yankelevich que le dijo el adolescente.
"Recordar esto me cuesta mucho", expresó el productor al reconstruir aquel momento.
La frase que repetían los hijos de Romina Yan
Con el paso del tiempo, Valentín también comenzó a contarle a su abuelo lo que sucedía en el hogar. Yankelevich explicó que decidió retirar a los hermanos del colegio para que pudieran hablar con tranquilidad sobre sus experiencias.
Según recordó, ambos describían un cambio en el comportamiento de su padre cuando otras personas estaban presentes y cuando se quedaban solos con él.
"Cuando ustedes vienen a casa es una persona y cuando se van y cierran la puerta aparece el monstruo", relató que le decían.
La decisión de avanzar con una denuncia llegó después de que la madre de una amiga de Valentín se comunicara con el productor. La joven había compartido con su amiga detalles de lo que atravesaba, y esa información llegó a su familia.
"Ahí dije: 'Hasta acá llegamos'. No había más tiempo", contó Gustavo.
A partir de ese momento, decidió hacerse cargo de las gestiones y pidió a sus familiares que le permitieran conducir el proceso. También recordó que visitaba a Valentín en el colegio para acompañarlo emocionalmente.
"Iba al recreo largo para darle un abrazo y un beso, para que sienta amor", relató.
Cómo fue el proceso judicial por la tenencia de los jóvenes
Yankelevich explicó que el caso llegó a la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema y a la Defensoría Pública de Menores e Incapaces N.º 6.
Según su relato, después de varias horas de espera, la Justicia autorizó inicialmente que Franco y Valentín permanecieran con él durante el fin de semana. El lunes siguiente, la medida se extendió por tres meses.
"El lunes decidieron que se queden los chicos conmigo", recordó.
El productor también contó que, durante una evaluación profesional, una médica le explicó que un movimiento recurrente de los ojos de Franco, que él interpretaba como un tic, podía estar relacionado con los golpes que habría recibido en la cabeza.
El episodio fue uno de los recuerdos que compartió para explicar la preocupación que le generaba el estado de sus nietos.
Qué dijo sobre Cris Morena y la hermana menor de los jóvenes
Durante la entrevista, Gustavo también quiso destacar el papel de Cris Morena en la detección de la situación. Señaló que fue ella quien primero advirtió comportamientos que le llamaron la atención y le pidió que estuviera atento a los chicos.
Además, se refirió a Azul, la hermana menor de Valentín y Franco. Según explicó, los profesionales que intervenían en el caso evaluaban la posibilidad de que los tres hermanos vivieran juntos.
Sin embargo, Yankelevich pidió que la niña continuara con su padre porque, de acuerdo con lo que él sabía en ese momento, no había sufrido las mismas agresiones.
"Azul tenía seis años. Yo les pedí por favor que se quede con él, porque él nunca le había pegado a Azul", afirmó.
El motivo por el que decidió hablar después de tantos años
Al explicar por qué decidió hacer público el relato, Yankelevich sostuvo que durante años priorizó el bienestar de sus nietos y evitó exponerlos mientras se resolvía su situación judicial.
El productor remarcó que su intención ahora es que otras familias conozcan los recursos disponibles para pedir ayuda ante posibles situaciones de violencia contra niños y adolescentes.
"Estos son mis nietos, existen. No estamos hablando de ficción", expresó, emocionado.
Finalmente, dejó un mensaje sobre la importancia de escuchar a los menores cuando intentan contar una situación que los angustia.
"Los chicos piden a gritos que los escuchen", concluyó.
Los hechos relatados corresponden al testimonio público de Yankelevich y a su reconstrucción de lo vivido por la familia. Las declaraciones, por sí solas, no reemplazan las resoluciones judiciales ni permiten establecer responsabilidades penales más allá de lo que haya sido acreditado en la Justicia.