Corea del Norte disparó misiles balísticos hacia el mar de Japón y reaviva la tensión en la península
Las fuerzas armadas surcoreanas confirmaron los lanzamientos desde Pyongyang tras semanas de fricciones por la detonación de una mina en la frontera. Tokio y Washington monitorean la situación, mientras las potencias avanzan en ensayos armamentísticos.
El régimen de Corea del Norte llevó a cabo este lunes una nueva serie de lanzamientos de proyectiles balísticos en dirección a las aguas del mar del Japón, frente a su litoral oriental. La maniobra fue detectada y reportada por las fuerzas armadas de Corea del Sur, en medio de un clima de marcada hostilidad bilateral originado tras el estallido de una mina terrestre en el límite fronterizo común.
A partir de aquel incidente en la Zona Desmilitarizada (DMZ), que provocó lesiones a tres militares del sur, ambos Estados aceleraron las pruebas con armamento y tecnología balística de mayor alcance.
En referencia al episodio reciente, el Estado Mayor surcoreano detalló mediante un comunicado: "Nuestro ejército detectó alrededor de las 09:20 (locales) varios misiles balísticos lanzados desde la zona de Pyongyang hacia el mar del Este". En el mismo parte oficial, las autoridades militares puntualizaron: "Nuestro ejército intensificó el monitoreo y la vigilancia ante posibles lanzamientos adicionales". Asimismo, los registros de Seúl precisaron que parte de los proyectiles recorrieron una distancia superior a los 900 kilómetros.
Respuestas de Japón y la evaluación militar de Washington
El Ministerio de Defensa de Japón también intervino en el seguimiento del evento y ratificó la detección de al menos un proyectil catalogado como presunto misil balístico.
Por su parte, el comando militar de los Estados Unidos asignado al Pacífico consignó que el régimen norcoreano arrojó dos unidades balísticas. No obstante, la dependencia norteamericana evaluó que la acción no constituyó un peligro directo "para el personal o el territorio de Estados Unidos, ni para nuestros aliados".
Ensayos tecnológicos cruzados y escenario diplomático
Las demostraciones de fuerza de este lunes se enmarcan en un intercambio técnico de alta complejidad bélica. El pasado 3 de octubre, las autoridades norcoreanas realizaron la prueba de un proyectil de alcance medio provisto con inteligencia artificial, al cual definieron como "capaz de cambiar su órbita de vuelo a baja altitud".
Poco después, Corea del Sur comunicó haber ensayado favorablemente un vehículo hipersónico planeador (HGV), artefacto que es eyectado a las capas altas atmosféricas a través de cohetes o vectores balísticos antes de precipitarse hacia su blanco a velocidades que multiplican por cinco la del sonido.
El repunte de las tensiones tiene lugar a la par de las recientes señales de aproximación hacia Pyongyang manifestadas por el mandatario estadounidense, Donald Trump. Estas declaraciones abrieron preocupación en la administración de Seúl ante la posibilidad de quedar al margen de eventuales conversaciones nucleares bilaterales. De hecho, durante octubre Corea del Norte ya había efectuado disparos de corto alcance luego de que Trump planteara la chance de concretar un encuentro con el líder norcoreano Kim Jong Un en el transcurso del año.
El trasfondo del diferendo regional se sostiene bajo el hecho de que Seúl y Pyongyang permanecen formalmente en estado de guerra, dado que la contienda bélica culminó en 1953 bajo los términos de un armisticio y no a través de un acuerdo definitivo de paz.