Gustavo Yankelevich cruzó a Darío Giordano tras su descargo: los motivos por los que prescribió la causa judicial
El productor televisivo respondió a las declaraciones de su exyerno y explicó por qué el expediente por lesiones y maltrato no avanzó a juicio. Defendió el testimonio de sus nietos y rechazó haber influido en los medios.
El conflicto familiar entre Gustavo Yankelevich y Darío Giordano sumó un nuevo capítulo de fuerte repercusión pública. Luego de que el viudo de Romina Yan difundiera un comunicado para desmentir las acusaciones de su hijo Valentín y señalara a su exsuegro por supuestas influencias mediáticas, el productor de 76 años salió al cruce y dio precisiones sobre el recorrido legal del caso.
La controversia judicial giró en torno a una causa caratulada como "lesiones leves agravadas por el vínculo", expediente que, según la notificación expuesta por Giordano, terminó archivado por prescripción al vencerse los plazos procesales sin alcanzar una condena.
Frente a esta resolución, Yankelevich fue tajante este martes por la mañana sobre la condición legal de su exyerno: "Él dijo que fue sobreseído, pero fue porque la causa cayó, no porque no haya sido culpable. No es inocente". Según su testimonio, el freno definitivo al trámite penal se produjo cuando sus nietos, atemorizados por la presencia paterna durante las diligencias, evitaron someterse a instancias periciales clave.
El origen de la denuncia y las pericias judiciales
En declaraciones brindadas a Radio Mitre, el empresario de medios aclaró que la acción penal no surgió por iniciativa propia, sino por la intervención de los organismos estatales de protección: "La gente de la Oficina de Violencia contra Niños, Niñas y Adolescentes actuó de oficio al tratarse de golpes y violencia; ellos hicieron la denuncia penal, no nosotros. Lo que nosotros queríamos era la tenencia, no hacerle un juicio al padre".
Al detallar cómo se vivieron aquellas jornadas en los tribunales, describió el impacto emocional que sufrían los menores: "Ellos lo veían y se hacían encima, tenían pánico. Cuando citaron a los chicos para la cámara Gesell, ellos fueron, iban a entrar pero el que estaba parado en la puerta era el padre. Me dijeron que no podían hablar porque él estaba parado ahí".
Al advertir ese escenario, Yankelevich acudió a la fiscalía interviniente, donde le informaron que Giordano tenía derecho legal a permanecer en el recinto. "Yo les dije: 'Chicos, no va a salir', y ellos me dijeron que no les importaba porque igual no le iban a hacer un juicio. Fui a hablar con la fiscal y le dije 'los chicos se van'. Ella respondió: 'Si ellos se van, esto se cierra'", relató.
El desenlace de las actuaciones llegó tiempo después, a través de una reunión solicitada por el área de trabajo social con Valentín. "La asistente social dijo que le pidieron que se vea con el padre y él no quería, así que la causa iba a seguir. Yo le pedí a Valen que hiciera el encuentro en la oficina de los asistentes sociales así esto se terminaba. Pusieron la fecha y se encontraron los dos ahí; le dijo de todo y ese día me dieron la tenencia definitiva", especificó el productor.
El descargo de Giordano y la acusación por el manejo de poder
A través de sus redes sociales, quien fuera pareja de Romina Yan hasta su fallecimiento el 28 de septiembre de 2010 había asegurado haber sido "sobreseído". En su escrito, sostuvo: "Nunca nadie apeló y no hubo pruebas, todo fue una maniobra para poner la perimetral y ganar tiempo, los chicos fueron víctimas también. Es una triste historia".
Asimismo, Giordano apuntó contra el peso público de Yankelevich en la cobertura mediática: "Me resulta profundamente injusto que una historia familiar tan dolorosa termine convertida en una disputa pública en la que parece tener más razón quien tiene más poder para hacerse escuchar".
La respuesta de Yankelevich y el mensaje de su nieto
Lejos de guardar silencio, el empresario desestimó de plano haber sacado ventaja de su notoriedad y recordó los años de litigio que atravesó: "Los chicos están contando la verdad, no 'su' verdad. No hay nada de poderoso ni nada. Estuvimos tres años y medio lidiando en Tribunales. Primero un juez; después una jueza que siguió el caso; más tarde una apelación de él que fue a casación".
En esa línea, detalló el material probatorio reunido: "Ellos lo grabaron, presentaron como prueba al juez videos y varios audios. Yo tenía un objetivo: salvar a los chicos de ese infierno. Esto no es de un tipo poderoso, es de un abuelo. No habla un empresario, habla un abuelo que le puso mucha garra a que esto suceda, a que los chicos salgan adelante".
Por último, Yankelevich compartió la reacción de Valentín tras enterarse del descargo público de su padre: "Me llamó Valentín y me dijo: '¿Vos leíste esto? Tenía la posibilidad de pedir perdón, de decir que se equivocó. Lo hubiera dejado mejor parado que insistir con que es inocente y no tiene nada que ver '. Pero cada uno es lo que es".
A modo de cierre, reflexionó sobre la importancia de no mirar hacia otro lado ante situaciones de maltrato intrafamiliar: "Los que niegan pueden ser psicópatas que niegan todo. Nosotros aprovechamos para ver si esto puede servir para que los chicos que tienen temas en su casa tengan la oportunidad de ser escuchados. En las familias hay algunos que niegan y otros que la dejan pasar: a los que niegan no se les va a pedir que no nieguen, pero a los que la dejan pasar, que no lo hagan, que se metan. Es un daño físico y psíquico, y cuesta remontarlo después".