Milei respaldó a Trump y a Bolsonaro de cara a las elecciones y llamó a frenar al socialismo
Durante un evento en Estados Unidos donde fue premiado por líderes conservadores, el mandatario argentino pidió fortalecer la conducción republicana en noviembre y apoyó la candidatura de Flávio Bolsonaro para el balotaje brasileño. Además, defendió los números económicos de su gestión.
En el marco de una visita a los Estados Unidos, el presidente Javier Milei participó de la Gala del Mes de la Herencia Hispana en la ciudad de Washington, donde fue galardonado con el "Reconocimiento al Liderazgo y al Impacto Global". Frente a una platea integrada por referentes del Partido Republicano y de sectores conservadores internacionales, el jefe de Estado argentino pronunció un discurso cargado de definiciones políticas de alcance continental, con explícitas muestras de apoyo electoral tanto para la contienda en Brasil como para la contienda en el país anfitrión.
El mandatario aprovechó la ocasión para reiterar su respaldo a la candidatura de Flávio Bolsonaro con vistas a la segunda vuelta electoral prevista para el 25 de octubre en el vecino país. En ese marco, tuvo un efusivo cruce con Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, a quien saludó con un cálido abrazo al descender del estrado.
Durante su alocución, Milei dedicó palabras directas al exjefe de Estado brasileño, "quien continúa injusta y vengativamente encarcelado". En ese tramo exclamó: "Saludos, Jair querido". Vale recordar que el expresidente de Brasil se encuentra bajo régimen de arresto domiciliario con una pena de 27 años por haber intentado perpetrar un golpe de Estado tras los comicios de 2022 en los que triunfó Luiz Inácio Lula da Silva.
Llamado a una alianza regional y advertencias a Europa
En el plano geopolítico, el jefe de Estado argentino planteó que la región atraviesa un proceso de cambio en el cual el mapa "se tiñe de azul de la libertad", al tiempo que el "nefasto foro de San Pablo sigue perdiendo asientos". En esa línea de análisis, sostuvo que "por la acción preclara del gobierno del presidente Trump" Venezuela "está volviendo a recorrer el sendero hacia Occidente", mientras que la administración de Cuba "se remueve intranquila".
Ante este escenario, convocó abiertamente a sus pares de la región a unirse a la estrategia del dirigente republicano y enfatizó: "Es el deber de todos los presidentes latinoamericanos conformar, junto al presidente Trump, un verdadero escudo contra el socialismo".
Milei también consideró decisivo, "no solo para los Estados Unidos sino para occidente entero", que "el rumbo del presidente Trump salga fortalecido en las elecciones de noviembre". Para remarcar la necesidad de mantener esa senda, afirmó: "No podemos ceder ni un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio".
A su vez, extendió sus advertencias al continente europeo, al señalar que "deberá decidir en el corto plazo si quiere seguir existiendo o desaparecer bajo la inmigración masiva, el estancamiento y el caos que promueven sus políticos".
Balance de gestión y réplica a las críticas económicas
Hacia el cierre de su intervención, Milei expuso un balance con las principales variables de su administración. En materia de inversiones, precisó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) cuenta con más de US$ 76.000 millones en iniciativas ya aprobadas, a las que se suman otros US$ 132.000 millones que permanecen en evaluación. Destacó también el alcance del superávit en el balance energético, la proyección de exportar gas licuado hacia Europa desde 2027 y puntualizó que cerca del 40% de las propuestas ingresadas al RIGI pertenecen al sector minero.
Al responder a los cuestionamientos de analistas económicos que afirman que la actividad local no logrará traccionar sin los aportes exclusivos del agro, la minería y la energía, el Presidente lanzó una comparación futbolística: "Es como decir que si a la selección le sacas a Messi, a Di María y al Dibu Martínez, no hubiéramos salido campeones del mundo. Así de estúpidos son".
Como balance de sus medidas, aseveró que su gestión logró erradicar el déficit fiscal, intervino sobre unas 18.000 regulaciones, aplicó recortes tributarios y "sacó al 25% de la población de la pobreza". En cuanto a los indicadores de precios y actividad, remarcó que redujo la inflación "del 211 al 30%" y vaticinó que concluirá su ciclo presidencial con una suba del PBI acumulada del 16%, un registro que definió como "casi el triple" del promedio de los países integrantes de la OCDE. Por último, contrastó el panorama social al señalar que al iniciar su mandato "el 70% de los jóvenes querían dejar el país", mientras que en la actualidad ese registro descendió al 25%.