Eleonora Cassano: "La pasión no se puede imponer"
La reconocida bailarina, que brilló junto a Julio Bocca, regresará a Santiago del Estero para dictar una masterclass en el teatro 25 de Mayo.
Eleonora Cassano construyó una trayectoria que trascendió la técnica y la perfección del ballet clásico. Junto a Julio Bocca recorrió escenarios internacionales y se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la danza argentina. Ahora, regresa a Santiago del Estero para dictar una masterclass los días 30 y 31 de octubre, en el teatro 25 de Mayo.
La propuesta apunta a compartir conocimientos y experiencias con bailarines en formación, sin convertir el aprendizaje en una prueba de perfección. "A mí no vienen a mostrarme cómo bailan, sino que yo voy a enseñarles o a mejorar dentro de todas sus posibilidades", explica.
Para Cassano, equivocarse forma parte del proceso. "Siempre les digo: no importa si se equivocan, el sentido no es ese, no pasa por ahí una clase". Y resume su filosofía: "Hacer clases conmigo es venir a pasarla bien, aparte de aprender un montón".
La bailarina destaca, además, la importancia de acercar estas oportunidades al interior del país. "Está muy bueno que tengan la oportunidad de que yo me mueva hasta allá, de que no tengan que viajar a Buenos Aires para hacer una masterclass o un seminario conmigo", señala.
Eleonora busca transmitir herramientas que van más allá de la técnica. "Quiero que se lleven todo lo que yo les puedo compartir y todo lo que aprendí durante todos mis años de carrera", afirma.
"El ballet no da plata"
Cassano no idealiza la profesión ni promete recompensas económicas a quienes eligen la danza. "Si buscan salvación económica con el ballet, están en serios problemas porque el ballet no da plata", dice.
Incluso al hablar de su trayectoria junto a Bocca, una de las más exitosas del ballet argentino, es contundente: "Mirá que te estoy hablando a nivel Julio y yo, ninguno de los dos somos ricos".
Su preocupación también apunta a las expectativas familiares, cuando se proyecta en los hijos una vocación que no necesariamente les pertenece. "La pasión por lo que tenés que hacer no se puede transmitir de la madre al hijo; eso tiene que estar", sostiene.
El acompañamiento familiar es fundamental, pero no puede reemplazar el deseo personal. Para Cassano, la danza exige dedicación y trabajo, y una elección genuina.