Kicillof cruzó a Milei, respaldó a Cristina y apuntó al 2027
En una jornada marcada por actos paralelos dentro del peronismo, el gobernador bonaerense criticó el rumbo económico de Javier Milei, denunció la situación judicial de la expresidenta y manifestó su decisión de encabezar la construcción opositora para los próximos comicios presidenciales.
En el marco de las conmemoraciones por el Día de la Lealtad peronista, Axel Kicillof protagonizó este sábado un mitin político en la localidad de González Catán, partido de La Matanza. Desde el escenario montado por su espacio, el mandatario de la provincia de Buenos Aires ratificó su respaldo a Cristina Fernández de Kirchner, apuntó con dureza contra la política exterior y económica del gobierno nacional y dio señales explícitas de cara al armado electoral para 2027.
La convocatoria contó con la presencia de la vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario, y del intendente anfitrión, Fernando Espinoza, además de un nutrido grupo de funcionarios provinciales y comunales. Al iniciar su mensaje ante la militancia, Kicillof remarcó: "Nos querían callar, nos querían esconder, nos querían terminar, y acá estamos celebrando el Día de la Lealtad, celebrando a Perón y a Evita".
Cuestionamientos a la gestión nacional y a Javier Milei
Al reivindicar la doctrina peronista, el mandatario provincial contrastó el modelo doctrinario tradicional con la gestión que encabeza el Ejecutivo nacional. "¿Dónde está la verdadera libertad? Lo vuelvo a decir y el que dudaba, hoy después de tres años de este experimento ya lo sabe bien: Sin justicia social no hay libertad verdadera; sin justicia social hay privilegios, explotación y desigualdad", aseguró.
En esa misma línea, el gobernador cuestionó en duros términos al presidente Javier Milei y ubicó la coyuntura del país en un contexto internacional complejo: "Este 17 de octubre es distinto porque es distinto el contexto, la situación, los desafíos y las tareas a las que nos convoca. Nos toca vivirlo en una Argentina gobernada por una expresión de la ultraderecha internacional".
Asimismo, Kicillof cargó contra el alineamiento geopolítico de la Casa Rosada y manifestó: "Argentina no va a recibir y no puede recibir órdenes del extranjero, de Estados Unidos ni de Israel. Argentina no puede tener, en vez de un presidente, un 'che pibe' de los mandados del presidente de EE.UU".
Respaldo judicial a CFK y proyección electoral para 2027
En otro pasaje de su intervención, el mandatario bonaerense abordó el frente judicial que atraviesa Cristina Kirchner. Al respecto, aseveró: "Hoy Cristina está injustamente presa por defender nuestras banderas".
Con la mirada puesta en el mediano plazo, Kicillof convocó al espacio a consolidar una alternativa de gobierno para las presidenciales de 2027 y ratificó su vocación de liderazgo en esa etapa. "Hoy podemos decir que se inició la largada para ese triunfo que nos espera en 2027?, afirmó y agregó: "Cuenten conmigo para poner el cuerpo, recorrer el país y asumir las responsabilidades que hagan falta".
Bajo esa perspectiva, advirtió que la fuerza política debe superar la mera resistencia legislativa o discursiva frente al plan económico de la administración libertaria. "No alcanza con ser oposición. Los problemas nacionales no pueden tener una solución en una sola provincia. Tenemos que cambiar la política económica que lleva adelante el gobierno nacional. Tenemos que dar vuelta el desastre que están generando", expresó.
Un Día de la Lealtad atravesado por divisiones internas
La conmemoración peronista transcurrió este año sin una convocatoria central unificada, lo que dejó en evidencia las diferencias estratégicas entre las distintas corrientes internas.
La actividad encabezada por Kicillof en La Matanza bastión clave del padrón bonaerense se organizó bajo el paraguas del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el sello con el cual el gobernador busca afianzar su propio despliegue territorial.
De forma simultánea, otros sectores del movimiento desarrollaron sus propias agendas. Máximo Kirchner pautó su participación en un acto en la provincia de Chaco junto al exgobernador Jorge Capitanich, en el marco de una búsqueda de articulación federal. Por su parte, el núcleo duro del kirchnerismo concentró su actividad en la calle San José 1111, sitio donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria, con el objetivo de colocar a la exmandataria en el centro de la escena y relanzar el reclamo para habilitar su eventual postulación en 2027.