Albana García, sobre la hiperconectividad: "El algoritmo anula la posibilidad de pensar, de desear y de elegir"
En una entrevista exclusiva con EL LIBERAL, la presidenta del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis analizó cómo las pantallas y los algoritmos impactan en la subjetividad. El encuentro se realizó en el Fórum, en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan.
La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL,La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Más que dar consejos, estar advertidos
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos".
En un contexto en el que las pantallas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida cotidiana, el congreso puso sobre la mesa una pregunta que trasciende el ámbito clínico: cómo aprovechar las herramientas digitales sin perder la capacidad de pensar, desear y elegir por cuenta propia.La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Más que dar consejos, estar advertidos
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos".
En un contexto en el que las pantallas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida cotidiana, el congreso puso sobre la mesa una pregunta que trasciende el ámbito clínico: cómo aprovechar las herramientas digitales sin perder la capacidad de pensar, desear y elegir por cuenta propia.La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Más que dar consejos, estar advertidos
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos".
En un contexto en el que las pantallas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida cotidiana, el congreso puso sobre la mesa una pregunta que trasciende el ámbito clínico: cómo aprovechar las herramientas digitales sin perder la capacidad de pensar, desear y elegir por cuenta propia.La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Más que dar consejos, estar advertidos
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos".
En un contexto en el que las pantallas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida cotidiana, el congreso puso sobre la mesa una pregunta que trasciende el ámbito clínico: cómo aprovechar las herramientas digitales sin perder la capacidad de pensar, desear y elegir por cuenta propia.La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Más que dar consejos, estar advertidos
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos".
En un contexto en el que las pantallas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida cotidiana, el congreso puso sobre la mesa una pregunta que trasciende el ámbito clínico: cómo aprovechar las herramientas digitales sin perder la capacidad de pensar, desear y elegir por cuenta propia.La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Más que dar consejos, estar advertidos
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos".
En un contexto en el que las pantallas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida cotidiana, el congreso puso sobre la mesa una pregunta que trasciende el ámbito clínico: cómo aprovechar las herramientas digitales sin perder la capacidad de pensar, desear y elegir por cuenta propia.La hiperconectividad, el uso permanente de dispositivos tecnológicos y el papel de los algoritmos en la vida cotidiana fueron algunos de los ejes del 40° Congreso Internacional de Psicoanálisis, que tuvo su apertura oficial durante la mañana de este sábado en las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum, en Santiago del Estero.
Bajo el lema "El sujeto de la hiperdigitalización", la actividad reunió a profesionales, referentes académicos y autoridades provinciales del área de Salud, entre ellos el licenciado Sergio Zabalza. El encuentro también se desarrolló en el marco de los 50 años de la Fundación Psicoanalítica Sigmund Freud e Instituto Jacques Lacan, institución organizadora del congreso y formadora de psicoanalistas, fundada por la doctora Marta Gerez Ambertín.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL, Albana García, presidenta del congreso, destacó la importancia de generar espacios de debate sobre una problemática que atraviesa a la sociedad actual y advirtió sobre los efectos que puede tener la conexión permanente en la subjetividad.
"Muchos sujetos, muchos ciudadanos están capturados por las pantallas sin inclusive darse cuenta de eso", señaló. Desde la perspectiva del psicoanálisis, explicó, la preocupación se centra en el modo en que la hiperconexión puede afectar la capacidad de pensar, elegir y reconocer lo que le sucede a cada persona.
El impacto de las pantallas en la subjetividad
Para García, la hiperconectividad constituye un fenómeno que requiere una mirada que vaya más allá del sentido común. Si bien reconoció que existen diferentes matices, advirtió que sus efectos también se manifiestan en la práctica clínica.
"Los psicoanalistas, los profesionales, ya tenemos otra responsabilidad y otra lectura, por supuesto. Entonces lo vemos en los consultorios, el modo en el que impacta, que es en su peor forma arrasando con la subjetividad", sostuvo.
En ese sentido, retomó una de las preocupaciones planteadas por la doctora Marta Gerez Ambertín durante su exposición: la posibilidad de que la exposición constante a las pantallas debilite progresivamente el espíritu crítico y la capacidad de análisis.
"Nos va hackeando al inconsciente, va capturando al sujeto del inconsciente, que es a lo que los psicoanalistas apostamos", afirmó García.
Y explicó que, desde esa perspectiva, el sujeto del inconsciente es aquel que conserva la posibilidad de pensar críticamente y no queda reducido a una sucesión de respuestas automáticas.
"Un sujeto que puede, como usted dice, ser crítico, pensar y no meramente y compulsivamente actuar o vivir de actuación en actuación en la vida cotidiana", expresó.
La especialista agregó que esa dimensión subjetiva también está vinculada con la posibilidad de soñar, enamorarse, hacer chistes y tener lapsus. "Las pantallas, los dispositivos, la hiperconexión, hackean todo eso, apagan, como usted dice o dice la doctora Gerez", señaló.
La disputa entre las pantallas y el sujeto
Durante el congreso, Gerez Ambertín planteó la idea de que existe una suerte de guerra frente a la hiperconectividad. Consultada sobre esa definición y sobre cuáles serían las herramientas para enfrentarla, García explicó que el planteo apunta a una tensión entre dos dimensiones.
"En realidad, claro, la guerra es entre pantallas", afirmó.
Por un lado, ubicó las pantallas vinculadas con la tecnología y los dispositivos digitales. Por el otro, mencionó aquella dimensión que constituye al sujeto y que se expresa a través de las formaciones del inconsciente.
"Esa es la guerra actual", resumió.
La reflexión también alcanzó al funcionamiento de los algoritmos y a su capacidad para orientar los consumos, los intereses y las decisiones de los usuarios. Para García, estos mecanismos pueden limitar la autonomía cuando las personas dejan de reconocer cómo influyen en sus elecciones.
"Sí, el algoritmo anula el sujeto, anula la posibilidad de pensar, de desear, de elegir, porque justamente los algoritmos lo que hacen es, nos dicen qué hacer, prescriben, nos prescriben cosas", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó situaciones habituales en el uso de los celulares, cuando una conversación o una búsqueda parece traducirse rápidamente en recomendaciones y contenidos relacionados con ese tema.
"En ese sentido captura", advirtió.
Frente a este escenario, la presidenta del congreso evitó plantear una receta universal para afrontar la hiperconectividad. En cambio, propuso reconocer el fenómeno y desarrollar una mirada crítica sobre el vínculo cotidiano con la tecnología.
"Consejo es una palabra que los psicoanalistas no nos atrevemos a dar. Sí podría recomendar, en el sentido de decir: estemos advertidos de que esto está sucediendo, de modo de poder no dejarnos capturar", explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de no perder el juicio crítico y de conservar la posibilidad de preguntarse qué está ocurriendo con uno mismo frente a los dispositivos.
"Que no perdamos el juicio crítico, que no perdamos la posibilidad de desconocer qué nos está pasando en este momento y poder hacer algo con eso", señaló.
Un espacio de debate y formación en Santiago del Estero
Sobre la realización del congreso en la provincia, García recordó que Santiago del Estero ya había sido sede de encuentros de psicoanálisis en años anteriores, entre ellos en 2006 y 2009. Sin embargo, destacó la dimensión internacional de esta edición y la convocatoria alcanzada.
La presidenta describió la jornada como una maratón de actividades, con presentaciones de trabajos, intercambios y debates entre profesionales desde las 8 hasta las 20.
"Ha sido un encuentro muy agradable de discusión, de debate, de presentación de trabajos, de encuentro entre colegas, a poder encontrarnos, valga la redundancia, a conversar y a sentir que tenemos en común esta preocupación por esto que está pasando en la actualidad", expresó.
Además, consideró que estos espacios permiten acercar las discusiones del psicoanálisis a la ciudadanía. En ese sentido, destacó la difusión de publicaciones y libros, así como la participación de docentes convocados por el puntaje otorgado a la actividad.
"Congresos como este son una forma de llegar a los ciudadanos en general, porque ha sido una difusión bastante masiva. Para eso sí nos sirven los dispositivos, los aparatos tecnológicos", indicó.
Y marcó una diferencia que sintetiza uno de los planteos centrales del encuentro: "El punto es cuando podamos hacer uso, no el sujeto de ellos, y no cuando quedamos usados, consumidos por los dispositivos", cerró.