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País

Impacto de El Niño en la economía argentina: balance entre el alivio al campo y los riesgos por inundaciones

El fenómeno de "El Niño" (Gentileza: Diario Río Uruguay)

Especialistas y consultoras analizan las consecuencias del fenómeno climático en la producción agropecuaria, el sector energético, los precios y la infraestructura logística de la Hidrovía frente a las crecidas en el Litoral.

El avance de un episodio de El Niño de gran intensidad mantiene en alerta a diversas regiones del país, con un epicentro inmediato en el Litoral debido al aumento del caudal de los ríos y las evacuaciones en provincias como Corrientes, donde unas 500 personas debieron dejar sus hogares y se prevé que la cota supere los 7 metros frente a la capital. Más allá del cuadro social urgente, en despachos oficiales y consultoras privadas se analiza el efecto macroeconómico y productivo del evento, el cual compromete desde la infraestructura de la Hidrovía —vía clave por donde sale el 80% del comercio exterior local— hasta el desempeño de diversas actividades productivas.

A nivel global, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) elevó al 75% la probabilidad de que el ciclo 2026-2027 se convierta en el más riguroso registrado desde 1950, superando el 69% estimado en agosto. En términos de costos, si bien aún no se calcularon los daños consolidados para esta etapa en Argentina, antecedentes del Banco Mundial de 2021 señalaron que las inundaciones demandan anualmente alrededor de USD 1.000 millones (con variaciones de entre USD 500 y USD 1.400 millones), con proyecciones de que el cambio climático eleve ese costo un 125%, mientras que para América Latina el piso estimado ronda los USD 60.000 millones. Por su parte, la Cepal advirtió que un evento extremo es capaz de restar al menos 2% del Producto Interno Bruto regional en un trienio e incorporar hasta 4,8 millones de personas a la pobreza al término del decenio. En esa línea, su secretario ejecutivo, José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que "las respuestas adoptadas una vez declarada la emergencia son considerablemente más costosas que las medidas preventivas".

Perspectivas agrícolas: rindes frente a complicaciones logísticas

Para el agro, este patrón meteorológico se presenta históricamente como la contraparte del escenario seco vivido en 2022/23. Sin embargo, el balance entre humedad y anegamientos divide las lecturas sectoriales.

"Para el campo argentino, El Niño suele ser una buena noticia porque favorece las precipitaciones, mejora la humedad del suelo y puede impulsar los rindes", dijo Diego Picardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso. Y agregó que su escenario promedio país es que "el balance económico podría ser positivo". No obstante, el analista remarcó la necesidad de prestar atención a la letra chica, ya que una intensidad desmedida causaría pérdidas directas por excesos hídricos, dificultades para la recolección de granos, trabas en el transporte y la paralización de obras en los centros urbanos ribereños, aunque mantiene una lectura tranquilizadora hacia la cosecha de 2027.

En tanto, un relevamiento de la consultora EcoGo precisó que en los 15 ciclos bajo influencia de este fenómeno desde 1980/81, la soja se ubicó en promedio 6,1% sobre su tendencia habitual y el maíz un 6,4%, lo que frente a una producción estándar de 115 millones de toneladas marca una brecha de más de 10 millones respecto a campañas secas. Sobre los cálculos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que sitúa la cosecha 2026/27 en 155,8 millones de toneladas —un 10% por debajo del récord anterior—, EcoGo detalló que un comportamiento similar al de otros eventos sumaría unas 7 millones de toneladas adicionales, aclarando que se trata de un orden de magnitud y no de una previsión cerrada. La BCR, por su parte, moderó recientemente su calificación del fenómeno al pasarlo de "muy fuerte" a "fuerte", catalogándolo como "muy importante".

Pese a ello, persisten advertencias territoriales: "El riesgo de este Niño no es la falta de agua sino el exceso, y sobre todo su frecuencia. La cuenca del Salado llega con antecedentes: a fines de 2025 tenía unos 2 millones de hectáreas inundadas o anegadas", explicaron desde EcoGo.

Desde la consultora Abeceb sostienen que la extensión del fenómeno coincidirá con la cosecha gruesa y presentará resultados dispares. "En general el Niño suele tener impacto positivo en agro y cultivos extensivos, trigo, soja y maíz, siempre en promedio y sobre todo para los dos últimos cultivos. Hay que ver bien cada zona", dijo Mariángel Ghilardi Sierra, coordinadora de Sectores y Negocios de la firma.

Consecuencias en la ganadería, precios y actividad constructiva

La distribución del agua abre también variables críticas en el resto de los rubros. Ghilardi Sierra analizó que para la ganadería las lluvias incrementan la disponibilidad de pasturas y reducen erogaciones operativas, pero los desbordes revierten esa ventaja: "En ese contexto, los impactos promedios son más difíciles de estimar, pero podría generar subas de precios que terminen impactando en la inflación. Otro sector que que ya viene golpeado y podría tener impacto por las lluvias es la construcción. Lo mismo con la generación de energía hidroeléctrica, que podría tener más producción", aseguró Ghilardi Sierra.

En el plano del consumo minorista, las expectativas señalan que la carne vacuna podría registrar incrementos de hasta 10% hacia fines de año como derivación de la menor oferta de los meses previos y la posible incidencia del clima. En el Índice de Precios al Consumidor (IPC), los alimentos y bebidas representan el 23,4% de la canasta, correspondiendo a los cortes vacunos entre el 7% y el 13% de esa división según el área geográfica. De acuerdo con el último reporte del Indec, la carne aumentó cerca de un 1% mensual, introduciendo una variable de presión sobre la trayectoria descendente de los precios.

Capacidad energética y situación hidrológica en el río Paraná

El incremento del recurso hídrico también tiene implicancias directas sobre el parque de generación. Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy y exsecretario de Planeamiento Energético, explicó que el salto en el aporte hidro "debería bajar" el costo de generación, porque reduce el uso de centrales térmicas que dependen de combustibles más caros. De todos modos, registros técnicos de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) puntualizan que mayores caudales no se traducen de forma lineal en electricidad, dado que el aumento del nivel del agua río abajo disminuye el rendimiento de las turbinas por metro cúbico.

La magnitud del caudal se constató en los últimos días cuando el río Paraná registró un pico superior a los 26.300 metros cúbicos por segundo —equivalente a desagotar diez piscinas olímpicas por segundo—, situación que demandó la apertura del vertedero principal de Yacyretá y la declaración del alerta preventivo en la región ribereña. Se aguarda que la masa hídrica arribe al área del Delta en un lapso aproximado de 20 días, con niveles de caudal que todavía permanecen bajo evaluación.

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