Dos Argentinas: ovación a Milei en Washington y alerta por la Ley Malvinas
Entre aplausos en la Cámara de Comercio de EE.UU. y piedras en el Congreso por universidades, EE.UU. mira Vaca Muerta y el ARTI pero teme que la Ley de Soberanía frene inversiones.
Washington, miércoles. Javier Milei llega a mostrar la Argentina que entusiasma afuera: Vaca Muerta, gas, minerales críticos y exportaciones a otra escala. El jueves, ovación y distinción en la Cámara de Comercio de EE.UU. frente a Lafayette, a metros de la Casa Blanca.
Ese mismo jueves, tarde argentina, piedras, gases y choques frente al Congreso por el financiamiento universitario.
Dos postales del mismo país. En Washington las leen como las dos Argentinas que el Gobierno tiene que acercar antes de 2027: la que promete crecer y la que paga el costo de la transición. Celebran las oportunidades, pero advierten por la continuidad.
Milei fue con un mensaje confiado: habló de milagro social, defendió la apertura aunque pegue distinto por sector y se mostró seguro de la reelección. En despachos políticos y financieros de EE.UU. el respaldo convive con advertencias.
El nudo: la Ley de Defensa de la Soberanía
La preocupación concreta es el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, la ley Malvinas. El temor es que termine levantando barreras justo en el mercado que el Gobierno quiere abrir.
¿Por qué? La industria petrolera global no separa tan fácil Malvinas de Argentina. Es una red de proveedores especializados. Si se sanciona a empresas por operar en las islas, se pueden encarecer servicios, demorar inversiones y frenar campañas también en Vaca Muerta.
Hay casos ya públicos:
- Bluewater, fabricante de las monoboyas del oleoducto Vaca Muerta Sur del consorcio liderado por YPF, tiene vínculos con Sea Lion.
- Fugro, investigada por actividades vinculadas a Malvinas, anunció contrato para el proyecto Argentina LNG de YPF y socios.
El Gobierno vende como logro que grandes proveedoras hayan descartado Malvinas para priorizar Argentina, pero la superposición de contratos muestra el riesgo inverso.
El proyecto lo anunció Milei el 3 de septiembre en cadena nacional, con rechazo a Sea Lion y expectativa por guiños de Trump. Lo redactó Legal y Técnica, con Santiago Caputo como impulsor político, y suma cambios en seguridad y defensa. El 14 de octubre el oficialismo no consiguió dictamen y sigue negociando con aliados.
Todo esto choca con otro objetivo que EE.UU. celebra: el ARTI, el Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos. En la visita, Pablo Quirno y Jamieson Greer firmaron el protocolo adicional para enviarlo al Congreso. El RIGI aparece como la garantía para sostener proyectos pese a la incertidumbre electoral.
Trump, afinidad con límites
El interés de EE.UU. excede a Trump, aunque la afinidad Milei-Trump acelera. Son energía, minerales y la competencia con China.
Pero Washington no abandonará la neutralidad por Malvinas. Los dichos de Trump sobre revisar la posición se leen allí como ambigüedad estratégica para presionar al Reino Unido, no como un compromiso con Buenos Aires.
YPF proyecta más de USD 30.000 millones anuales de exportaciones desde 2030 y balanza energética positiva de USD 45.000 millones desde 2031. PAE, vía Southern Energy, ya acordó exportar a Alemania 2 millones de toneladas anuales de GNL por 8 años desde 2027: más de USD 7.000 millones.
2027 en tres escenarios
La banca internacional maneja tres hipótesis:
1. Reelección de Milei, la más probable.
2. Peronismo moderado que mantiene el rumbo con más mercado interno.
3. Reversión del programa, la menos probable.
En ese mapa pesan las divisiones opositoras, los vínculos de Massa en Washington, su imagen negativa y, sobre todo, los gobernadores: muchos proyectos están en sus provincias y tienen incentivos para que avancen, más allá del color político. Eso también limita cualquier intento de giro brusco en el Congreso.
La transición y el empleo
El debate final es cómo administrar el costo social. En Washington reconocen el esfuerzo de estabilización, pero plantean que parte del ajuste -universidades, discapacidad- podría haberse amortiguado.
La objeción financiera es concreta: los trabajadores de sectores que pierden actividad no se trasladan de un día al otro a las provincias mineras y energéticas. La Argentina de la energía, la minería y el agro no puede hacer esperar indefinidamente a la otra.
Propuestas que circulan: bajar Ingresos Brutos negociando con provincias, revisar el rechazo total a regulaciones, y apuntalar crédito y mercado de capitales para que los dólares de exportación lleguen a construcción, servicios y consumo.
La duda que queda es si la convicción que le permitió a Milei ejecutar el ajuste puede convivir ahora con la flexibilidad que pide esta etapa.