Reforma política: el Gobierno frena el debate en el Senado por falta de votos y redefine su plan hacia 2027
La Casa Rosada posterga la reunión de Asuntos Constitucionales ante la falta de apoyos para suspender las PASO nacionales. La búsqueda de los 37 votos en la Cámara Alta, los cambios en la Boleta Única y la opción de prorrogar las sesiones ordinarias en diciembre.
El Poder Ejecutivo resolvió pausar el avance de la reforma política en el Congreso y postergar la convocatoria a la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. La determinación responde a la necesidad de blindar voluntades antes de someter a discusión la iniciativa, cuyo eje central para la administración de Javier Milei reside en dejar sin efecto las elecciones primarias (PASO) de cara a los comicios presidenciales de 2027.
La directiva interna que impera en los pasillos gubernamentales es taxativa: "Hasta que no haya acuerdo cerrado no vamos a convocar". Bajo esta premisa, quedó descartada la meta inicial de emitir dictamen y bajar al recinto en los últimos días de octubre, dado que el diálogo con las bancadas aliadas y los mandatarios provinciales todavía no alcanzó el volumen político suficiente.
El complejo escenario para construir mayorías en la Cámara Alta
El principal escollo para el oficialismo se concentra en el Senado, recinto donde la modificación de la normativa electoral demanda una mayoría absoluta de 37 sufragios. Con una representación propia de 21 bancas, La Libertad Avanza precisa cosechar 16 adhesiones adicionales entre los bloques de la UCR, el PRO, las fuerzas provinciales y el peronismo no alineado.
Desde la conducción parlamentaria advierten que la interlocución con los gobernadores no asegura de forma lineal el voto afirmativo de cada senador de sus distritos. Incluso tras el último cónclave de la mesa política desarrollado en la sede de Gobierno, fuentes del Ejecutivo indicaron a TN que no surgieron definiciones que aceleren los plazos, por lo que el bloque oficialista continuará con gestiones individuales hacia los legisladores dialoguistas.
Al mismo tiempo, conviven dos posturas sobre los tiempos del armado hacia 2027. Mientras dirigentes como Diego Santilli apuntan a consolidar entendimientos de inmediato para viabilizar el proyecto, otros sectores ligados a la estrategia partidaria libertaria prefieren postergar los pactos electorales hacia finales de año para evitar ceder territorio en las provincias antes de contar con un panorama electoral más nítido.
Modificaciones en la Boleta Única y acuerdos por distrito
El esquema legislativo en análisis abarca además retoques sobre el instrumento de votación. El oficialismo promueve incorporar la posibilidad de seleccionar la lista completa de una misma fuerza política mediante una sola marca, alternativa ausente en el formato aplicado en los comicios nacionales de 2025 y que podría potenciar el arrastre de la boleta presidencial de Milei sobre los tramos legislativos.
A la par, se evalúa habilitar un sistema de adhesión cruzada entre sellos nacionales y locales. La herramienta permitiría a La Libertad Avanza competir contra determinados oficialismos provinciales por las gobernaciones locales y, en simultáneo, converger en una boleta presidencial compartida en ese mismo territorio.
No obstante, las negociaciones políticas transitan por caminos dispares. Si bien existen contactos con gobernadores proclives a avalar la suspensión de las primarias, persisten resistencias individuales en legisladores de la oposición dialoguista. En la Casa Rosada recuerdan que, si bien la sintonía con mandatarios provinciales facilitó desarticular el quórum en Diputados frente al rechazo del DNU 70/2023, la reforma electoral demanda una mayoría especial que impacta directamente en las condiciones de competencia de 2027.
Impacto económico, mirada electoral y el calendario parlamentario
La intención de suprimir las primarias apunta también a resguardar la estabilidad financiera. En Balcarce 50 interpretan que un resultado desfavorable en una instancia previa podría generar volatilidad sobre el rumbo económico durante el año electoral. Pese a ello, un sector de la administración relativiza el efecto si la ley no prospera: "No es tan grave que haya PASO. Somos competitivos igual", argumentan, trazando diferencias con el escenario que afrontó Mauricio Macri en 2019.
En términos de plazos, el reloj corre en contra. Tras cuatro meses sin actividad, la Comisión de Asuntos Constitucionales había reactivado las deliberaciones el 15 de septiembre, pero el texto volvió a quedar trabado sin dictamen. Para que se convierta en ley, el texto requiere aprobación en el Senado y su posterior paso por la Cámara de Diputados, en una agenda legislativa que también incluye el tratamiento del Presupuesto 2027.
Frente a la acumulación de debates y el retraso en la ley de leyes cuya votación en la Cámara Baja se proyecta entre mediados y la tercera semana de noviembre, el Ejecutivo analiza prorrogar el período de sesiones ordinarias a lo largo de diciembre para conservar una ventana temporal y dar curso a la reforma si logra consolidar los consensos.