Rusia aceptó reanudar las negociaciones de paz con Ucrania desde el 10 de noviembre tras una reunión entre Putin y el enviado de Trump
Moscú confirmó su disposición a reactivar la mesa de diálogo tripartita centrada en las garantías de seguridad posteriores al conflicto bélico, luego de un cara a cara entre el mandatario ruso y Steve Witkoff en el que también se abordaron temas bilaterales y la situación en Irán.
Moscú dio el visto bueno para volver a sentarse a discutir una salida diplomática a la guerra en Ucrania. La confirmación llegó este miércoles tras una cumbre entre el presidente Vladímir Putin y el emisario del mandatario estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, marco en el cual la administración rusa planteó el 10 de noviembre como punto de partida para reactivar el esquema tripartito de contacto.
El objetivo central de esta nueva etapa de tratativas apunta a estructurar un mecanismo de seguridad mutuo para ambas naciones una vez finalizadas las hostilidades. El encargado de difundir el anuncio fue el asesor de Política Internacional del Kremlin, Yuri Ushakov, mediante un intercambio telefónico con medios de prensa.
"El presidente informó a Witkoff de que, en principio, estamos dispuestos a reanudar las negociaciones tripartitas en torno al 10 de noviembre sobre el asunto más importante: la creación de un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania al término del conflicto", señaló Ushakov.
De acuerdo con lo expresado por el consejero del gobierno ruso, el emisario de Washington evaluó que la moción contará con el aval positivo de Trump. Pese a esta predisposición, las autoridades aclararon que aún no existe un consenso cerrado y formal sobre el calendario definitivo ni acerca de los aspectos operativos de la eventual cumbre.
Las iniciativas de Europa y Ucrania evaluadas en el Kremlin
En el transcurso del cónclave, Witkoff puso al tanto a Putin sobre las rondas de intercambio que encabezó recientemente en Oslo, Noruega, junto al jefe de Estado ucraniano, Volodímir Zelenski, y delegados de distintos países europeos.
Si bien el líder ruso tomó nota de los planteos coordinados entre Kiev y sus socios continentales, Ushakov remarcó que, a criterio de las autoridades rusas, dichos aportes sumaron escasos aspectos de valor práctico de cara a concretar el cese del conflicto.
El formato a tres bandas permanece suspendido desde mediados de febrero, interrupción que según detalló el asesor del Kremlin se debió a la puesta en marcha de la incursión militar desplegada por Washington en territorio iraní. La eventual reactivación de este canal diplomático se da en un contexto de combates ininterrumpidos y notorias discrepancias entre las partes sobre los requisitos indispensables para rubricar la paz.
Frente bélico, suministro de diésel y agenda bilateral
Durante el diálogo con Witkoff, Putin remarcó lo que definió como una ventaja estratégica de sus tropas a lo largo de toda la línea de combate. Asimismo, el mandatario trajo a colación una ofensiva a gran escala lanzada por fuerzas ucranianas contra la capital rusa en coincidencia con el desarrollo de los comicios parlamentarios.
El intercambio bilateral no se limitó al frente de batalla en el este europeo, sino que incorporó otros puntos clave de la relación mutua:
El desarrollo de las hostilidades en Irán.
La implementación de un convenio para el abastecimiento de diésel desde Rusia hacia los Estados Unidos.
El análisis de diversas iniciativas de cooperación comercial e industrial conjunta.
El acercamiento entre Putin y Witkoff forma parte del despliegue del gobierno de Trump para acelerar un desenlace negociado entre Moscú y Kiev. Si bien una hipotética mesa en noviembre renovaría las expectativas diplomáticas, el entendimiento sigue condicionado por los reparos mutuos respecto a las garantías y condiciones de seguridad requeridas para sellar el pacto.