Finalizó la toma de rehenes en la comisaría porteña: liberaron al policía tras un motín
Efectivos de grupos tácticos y negociadores intervinieron en la Alcaidía 1 porteña luego de horas de máxima tensión. Los internos reclamaban mejoras en las condiciones de detención y traslados; no se constataron fugas.
El conflicto desatado en el corazón del Microcentro porteño llegó a su fin durante la tarde. Minutos después de las 17:20, personal policial logró retomar el control de las celdas en la Alcaidía 1, emplazada en Lavalle al 400, y concretó la liberación del uniformado que permanecía secuestrado por un grupo de reclusos.
Fuentes de la Policía de la Ciudad confirmaron a Infobae que la situación no conllevó riesgo de evasión hacia la vía pública y que, en una primera instancia, no se constataron heridos.
Las grabaciones desde el interior de los calabozos
A lo largo del reclamo, se filtraron filmaciones captadas con teléfonos celulares por los propios amotinados. En uno de los registros se apreciaba al agente sentado sobre un camastro y rodeado por los internos, mientras uno de los voceros exclamaba ante la cámara: "Miren al 'cobani', lo tenemos allá". En la misma toma se advertía a un recluso tendido en el suelo con supuestas contusiones y a otro más inmovilizado con esposas por sus propios compañeros, por razones aún no esclarecidas.
En esas mismas secuencias audiovisuales, los reos exigían la intervención judicial directa: "Hagan bajar al fiscal". Asimismo, en videos posteriores se vislumbraba cómo varios de los ocupantes causaban destrozos en rejas y accesos metálicos del sector de detención.
El operativo de contención y el reclamo por los drones
A raíz del incidente, la cuadra fue cercada por un vasto dispositivo de seguridad y emergencias. Acudieron unidades móviles del SAME, dotaciones de Bomberos y transeúntes que observaban las maniobras tácticas. Para encabezar el diálogo y la contención técnica, hicieron su ingreso especialistas de la División de Operaciones Especiales Metropolitanas (DOEM), acompañados por psicólogos y un mediador, a los que más tarde se sumaron integrantes del Departamento de Operaciones Urbanas de Contención (DOUC).
Alrededor de las 16:00 se produjo una situación particular cuando efectivos ingresaron a las dependencias a un cronista de la señal A24. El motivo del ingreso fue solicitar formalmente que las señales de noticias retiraran del espacio aéreo los drones que sobrevolaban el edificio policial.
Media hora más tarde, la pareja de uno de los reclusos brindó declaraciones ante los móviles televisivos. La mujer relató el temor de su cónyuge a recibir un agravamiento en su proceso judicial iniciado hace apenas siete días y reveló un mensaje que él le envió pasadas las 14:00: "Creo que hoy va a haber motín, avisales a mi mamá y a mi abogado".
El testimonio de los internos durante la negociación
Hacia las 17:00, las demandas de los reos tomaron estado público a través de un contacto telefónico emitido por LN+. Uno de los involucrados describió la precariedad cotidiana dentro de la dependencia: "No tenemos comida, no tenemos nada. Estamos esperando a alguna persona con una propuesta para ver si nos pueden llevar a otra alcaidía con mejores condiciones para los compañeros. Estamos sin derechos. No tenemos duchas, no tenemos baños, la comida viene mala. 31 personas somos, tenemos a uno de rehén, pero está bien el señor. Queremos salir. El policía está bien. Está tomando agua y fumando un cigarro. Yo estoy detenido por un robo agravado. El Día de la Madre no pudimos hablar con nuestras familias".
En simultáneo, otro convicto que se presentó como "fajinero" y referente del pabellón planteó las condiciones para deponer la medida: "Estamos pidiendo por nuestros derechos: una ducha digna, nos bañamos con botellas. Es una causa justa, nadie quiere beneficios. La toma está por terminar, ya liberé a dos policías. Que vengan con el gancho del juez, abro las puertas y libero al policía".
Finalmente, pasadas las 17:20, los grupos tácticos irrumpieron de manera coordinada, recuperaron las instalaciones tomadas y pusieron a salvo al agente retenido.
El episodio tuvo lugar en el marco del cronograma de derivaciones de presidiarios desde el penal de Villa Devoto hacia el complejo penitenciario de Marcos Paz. Dicho plan impulsado por la administración porteña prevé, en etapas posteriores, la reubicación en esa misma cárcel de los procesados y condenados que actualmente colman los calabozos de las comisarías y alcaidías porteñas.