Monseñor Colombo: "León XIV viene a invitarnos a construir puentes de diálogo"
Entrevista exclusiva de EL LIBERAL a el presidente de Conferencia Episcopal Argentina.
Por Emilio Marcelo Jozami. De la Redacción de EL LIBERAL.
"¡Argentina, allá vamos!", la respuesta que brindó ayer el Papa León XIV a una pareja santafesina que viajó al Vaticano para recibir la bendición del Sumo Pontífice, confirma la visita del Sumo Pontífice a nuestro país.
La declaración del Papa fue durante una ronda de saludos fuera del Vaticano, a días de haber recibido el alta tras su intervención quirúrgica.
En ese marco, una pareja santafesina presente en el Vaticano para recibir la bendición del Papa compartió el video en el que, tras gritarle "¡Papa te esperamos en Argentina!", León XIV respondió "¡Argentina, allá vamos!".
En efecto, sobre la venida del Santo Padre a la Argentina, EL LIBERAL habló en exclusiva con monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidente de la presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Reflexiones acerca de la llegada de León XIV, el mensaje que traerá, la encíclica "Magnifica Humanitas" y la realidad social y económica de Argentina fueron los temas abordados con monseñor Colombo.
-Monseñor, ¿con cuánta expectativa espera el pueblo argentino, y particularmente la Conferencia Episcopal Argentina, la visita del Santo Padre a nuestro país?
Bueno, como es público y notorio, venimos anhelando esta visita desde los tiempos del Papa Francisco, y ahora hemos dado todos los pasos, primero formales, después ya organizativos, para que tengamos esta hermosa visita del Papa León XIV. Naturalmente, la noticia de su enfermedad nos preocupó, sobre todo porque lo principal es su recuperación plena, pero también porque estábamos delante de esta llegada, y todos los signos, todo lo que vamos viendo, indica que se va a producir en los mejores términos próximamente.
-¿Cuál cree que es el mensaje que él va a traer para el pueblo argentino?
El Papa es primero el padre de todos los católicos, en el sentido de esa relación de paternidad espiritual que ejerce en nombre de Cristo sobre los creyentes católicos. Como tal, viene a animarnos en la fe, a sostener nuestra comunión eclesial, alentarnos al testimonio cristiano. Después, como verdadero protagonista de este tiempo, viene a darle un mensaje a la sociedad argentina, una invitación al diálogo, al encuentro, a los puentes que puedan establecerse entre los distintos sectores y grupos. Y finalmente, también será el tiempo de un mensaje de naturaleza espiritual para el mundo entero.
Viene a América Latina, es su primer viaje a América Latina, y entonces tiene tanto para decir al mundo entero desde este lugar, en la geografía, donde sabemos existen tantos condicionamientos de naturaleza económica, de naturaleza social, pero donde hay un sustrato católico que tiene una gran capacidad para transformar la realidad según lo que nos enseñó Cristo.
-¿Considera usted que la presencia del Santo Padre, puede cerrar grietas y equilibrar este contexto social, económico y político en el que se vive en el país?
No podemos cargarle al Papa toda esa inmensa multitud de tareas que nos tocan a nosotros, pero ciertamente va a ser un dinamizador, alguien que viene a alentarnos a que podamos dar esos pasos tan necesarios.
-Monseñor, ¿el Papa León XIV trae a Francisco consigo?
Ciertamente ha sido un colaborador estrecho del Papa Francisco que lo ha ubicado en una línea de servicio de la Iglesia muy importante como responsable de los obispos y antes como obispo de una querida diócesis del Perú. Hoy el Papa León XIV trae esa experiencia de trabajo junto a Francisco, pero también trae su propia agenda, sus acentos, su modo de ser que nos van a enriquecer muchísimo y por supuesto nos van a permitir dar gracias a Dios por lo que Francisco vio antes que nosotros en este servidor de su Iglesia.
-¿Qué acciones se están desarrollando desde la Conferencia Episcopal Argentina, previa a la visita del Santo Padre?
Distintas iniciativas que tienen que ver con los contenidos, la articulación de la preparación de los voluntarios, los eventos que van a tener lugar, y fundamentalmente sí una dinámica muy importante de animación espiritual del pueblo argentino para recibir a su pastor.
"Va a proponernos con sencillez, pero con firmeza el ideal del Evangelio"
Monseñor Colombo analizó la encíclica "Magnifica Humanitas", del Santo Padre. "Este mensaje nos viene a invitar es a poner la prioridad en el otro y viéndolo como hermano, no como enemigo", destacó.
Monseñor Colombo, quien ejerce su ministerio pastoral como sexto arzobispo de Mendoza, destacó a EL LIBERAL que el Papa León XIV viene a la Argentina a "proponernos con sencillez, pero con firmeza el ideal del Evangelio".
El prelado subrayó que la presencia del Sumo Pontífice en el país es "para nosotros una visita cargada de luz y de esperanza que nos hermana fuertemente en el seguimiento de Cristo a los católicos, pero sobre todo como sociedad en la búsqueda de un horizonte donde haya un lugar para todos".
- ¿Qué significa para la Iglesia Católica en el mundo y particularmente en Argentina un Papa como León XIV que de por sí lleva un nombre que tiene un peso muy fuerte en lo social?
Es un nombre que conjuga lo nuevo con la maduración de la persona que viene a traer la experiencia multisecular de la Iglesia, pero abierta a los desafíos de estos tiempos. Es un nombre que viene a proponernos con sencillez, pero con firmeza el ideal del Evangelio. En definitiva, es para nosotros una visita cargada de luz y de esperanza que nos hermana fuertemente en el seguimiento de Cristo a los católicos, pero sobre todo como sociedad en la búsqueda de un horizonte donde haya un lugar para todos.
-En su encíclica "Magnifica Humanitas", el Santo Padre pone el acento en la custodia y preservación de la persona humana en la era de la IA y los cambios tecnológicos. ¿Cómo la analiza usted y qué aplicabilidad tiene en esta Argentina de hoy?
La aplicabilidad la hemos visto inclusive en los foros mundiales que se han abierto a partir de esta encíclica, pero que la Argentina ha desatado también una serie de reflexiones académicas muy importantes. Ha habido un encuentro en la Facultad de Derecho la semana pasada. Habrá uno en la Universidad Católica Argentina en Buenos Aires en la próxima semana, el día 29. También va a haber un encuentro interreligioso que tenga en el horizonte a "Magnifica Humanitas" en el Teatro Malva, en el Museo Malva en Buenos Aires, como la previa, digamos, de la visita del Papa León XIV. En todo caso, lo que ciertamente este mensaje nos viene a invitar es a poner la prioridad en el otro y viéndolo como hermano, no como enemigo, no como alguien que me amenaza, sino como un otro a quien Dios me invita a amar y tener en el horizonte a Cristo, que para los cristianos es el que nos mueve al seguimiento de una vida siempre distinta.
- ¿Cuál es la responsabilidad que tiene la Iglesia Católica en estos tiempos en el que la diversidad religiosa es un tema también que preocupa?
La verdad es que la Iglesia ha sido para la Argentina un fermento social muy importante. Podemos verla en el origen mismo de la argentinidad y esto hoy, lejos de ser un motivo de privilegio, nos anima a imaginarlo como una razón más que nunca necesaria para ser puente de unidad, para aceptar los diversos credos, las diversas ideologías, pero para construir un mundo no solamente de la tolerancia, porque eso sería quizás como una forma pasiva, sino un mundo donde la iniciativa esté puesta siempre en el diálogo, en el encuentro, en la escucha activa, en la capacidad de buscar en las dinámicas religiosas, pero también en las dinámicas de las ideologías que hay, lo que pueda contribuir al crecimiento del ser humano y a la edificación de un planeta más justo.
"Lo que más nos preocupa como Iglesia es la fragilidad de algunos sectores"
El arzobispo Colombo pidió "dejar de lado por un momento las suspicacias, los dobles mensajes, todo lo que pueda empañar la recepción de un hombre que llanamente, con toda la pasión evangélica que lo caracteriza, nos viene a hablar de Cristo".
- ¿Qué es lo que le preocupa a la Iglesia Católica hoy en día, particularmente en lo social y en lo económico de nuestros países, monseñor?
Fundamentalmente la fragilidad, la debilidad de algunos sectores que hemos tenido ocasión de señalar. En estos días nos ha alegrado esta media sanción de diputados de la ley de protección de la discapacidad. También lo que significa el tema, nos preocupa mucho la ludopatía infanto-juvenil, nos gustaría insistir que el Senado no deje dormir ese proyecto y que le dé la aprobación para que esa norma sea norma legal para toda la Argentina. Nos importa mucho también lo que es el mundo de la prevención de las adicciones, y entonces la Iglesia pone toda su capilaridad caritativa al servicio de esto, pero es necesario contar con la colaboración de todos los sectores y del Estado también.
-Monseñor, ¿cuál es su mensaje en virtud de todo de la llegada del Papa y de lo que puede representar para nuestro país?
Fundamentalmente abrir los ojos a esta visita tan significativa que nos va a llenar de luz, de esperanza, y a dejar de lado por un momento las suspicacias, los dobles mensajes, todo lo que pueda empañar la recepción de un hombre que llanamente, con toda la pasión evangélica que lo caracteriza, nos viene a hablar de Cristo, nos viene a hablar de la vida, nos viene a hablar de la convivencia humana.
-La Iglesia Católica en el mundo, con León XIV como Papa, ¿tiene vientos de cambio o es la profundización de lo que ya vino haciendo el Papa Francisco?
Como le decía anteriormente, la figura del Papa León indudablemente tiene una estrecha conexión con el trabajo, el magisterio, las intuiciones del Papa Francisco, pero también hay en el magisterio del Papa León su propia agenda, sus propios acentos que naturalmente viene a enriquecer el magisterio eclesial precedente.