Encontraron muerta a una joven: investigan una valija con ropa ensangrentada
Daniela Villalba estaba desaparecida desde el lunes y fue hallada sin vida en el departamento que alquilaba en barrio Cofico. La Policía analiza prendas ensangrentadas y una peluca encontradas en una valija, mientras las cámaras de seguridad podrían aportar datos para identificar al sospechoso.
La búsqueda de Daniela Villalba, de 29 años, terminó de la peor manera en Córdoba capital. La joven, que trabajaba en un local de indumentaria y vivía en barrio Cofico, fue encontrada muerta en el dormitorio de su departamento, dos días después de que sus allegados perdieran contacto con ella. La investigación apunta a reconstruir sus últimas horas y determinar quién estuvo con ella antes del crimen.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores apareció el martes, cuando recolectores de residuos encontraron una valija con ropa manchada de sangre y una peluca dentro de un contenedor de basura ubicado a pocas cuadras de la vivienda. Entre las pertenencias había prendas con el nombre de Daniela, un dato que permitió vincular el hallazgo con la desaparición denunciada.
La preocupación por la joven había comenzado el lunes por la noche, cuando sus allegados dejaron de recibir noticias suyas. La alarma creció cuando no se presentó a trabajar en el comercio situado en la esquina de Jujuy y La Rioja.
El miércoles, una amiga se acercó al departamento que Daniela alquilaba en Las Heras al 200, en barrio Cofico. Al percibir un olor nauseabundo en el pasillo y no obtener respuesta desde el interior, decidió alertar a la Policía.
Los efectivos llegaron al lugar y tuvieron que derribar la puerta para ingresar. En el dormitorio encontraron el cuerpo de la joven, cubierto con una sábana. De acuerdo con los primeros datos de la investigación, presentaba heridas cortopunzantes en el cuello y los brazos.
Los investigadores buscan establecer qué sucedió durante las últimas horas de Villalba y quién fue la persona que habría estado con ella antes de morir. Una de las principales hipótesis contempla que el crimen se haya cometido durante la noche del lunes, posiblemente en el marco de un encuentro previamente acordado.
En ese contexto, las cámaras de seguridad se convirtieron en una pieza importante para reconstruir sus movimientos. Según trascendió, las imágenes permitieron observar a un hombre alto, que llevaba gorra y tenía el pelo "un poco largo", cuyas características físicas son analizadas para avanzar en su identificación.
Por el momento, la investigación intenta determinar quién es esa persona y qué vínculo podría haber tenido con la víctima. De acuerdo con la información difundida, los investigadores no apuntan hacia el entorno familiar más cercano y tampoco sospechan del padre del hijo de Daniela, quien permanece acompañado por familiares de la joven.
Otro punto que genera interrogantes es la ausencia del teléfono celular de Villalba. El dispositivo podría resultar clave para conocer sus últimas comunicaciones, identificar posibles contactos y establecer si había coordinado un encuentro antes del crimen.
Mientras se realizan las pericias y se analizan las imágenes de las cámaras, los investigadores continúan reuniendo pruebas para esclarecer la muerte de Daniela Villalba e identificar al responsable.