Jacinto Piedra en el recuerdo de su hijo
Gregorio Gómez Cantos, hijo mayor de Ricardo Manuel Gómez, más conocido como Jacinto Piedra, evocó la figura de su padre en diálogo con EL LIBERAL.
Hoy, a 35 años de la trágica muerte de Ricardo Manuel Gómez, el entrañable cantautor santiagueño Jacinto Piedra, su hijo y continuador de su legado, Gregorio Gómez Cantos, evocó su figura en entrevista con EL LIBERAL.
El autor de "Hermano Kakuy" (con letra de Juan Carlos Carabajal), «Te voy a contar un sueño». «Canción del quenero», «Los niños del mundo» y «Chacarera del amor», murió en la madrugada del 25 de octubre de 1991 a causa de un accidente automovilístico en las cercanías de vivero San Carlos, en La Banda..
Gregorio Gómez Cantos, hijo del inolvidable Jacinto Piedra. tenía 8 años cuando su padre falleció trágicamente. A 35 años de aquella pérdida, desde Alemania, donde vive y desarrolla su actividad musical, Gregorio lo evocó: "Nosotros recordamos al "Tata" muy andariego, siempre viajando y con paradas esporádicas en casa y siempre a la noche guitarreada, mucha gente que llegaba a la casa a compartir música, a compartir las nuevas creaciones, lo que se movía en el momento y mucha música siempre en casa".
El artista rememoró: "Recuerdo, con cuatro años de edad, la primera vez que se publicó "El incendio del poniente" (un clásico de Jacinto) en vinilo fui yo quien aprendió a ponerlo de chiquito solo".
"En casa había un aparato para reproducir vinilo y me acuerdo que ese fue el primer disco. Así que los viejos compraron el aparato para para escucharlo en primicia cuando nació "El incendio del poniente", el primer disco solista de mi viejo", recordó Gregorio en una entrevista con EL LIBERAL
Los recuerdos aparecen uno detrás de otro en la conversación con Gregorio. "Nos hacía caminar en la noche cuando el asfalto mantiene cierta temperatura. Nos hacía caminar descalzo, sentir el calorcito del asfalto a la noche y pegamos. Nos mostraba también el cielo lleno de estrellas", rememoró.
Las imágenes de aquellos tiempos de infancia surgen y Gregorio abunda en detalles al destacar que su padre "nos llevaba a jugar en la siesta cuando se levantaba el viento y se formaban los remolinos, nos metíamos allá a jugar adentro y nos hacía jugar con los remolinos".
Dulces y piedras
"Recuerdo también que de los viajes a veces traía una bolsa en el hombro y ahí nos traía dulces de sus viajes por Bolivia y piedras y cosas que iba rejuntando por el camino y esos tiempitos han sido breves para nosotros, pero hemos podido compartir esos momentos así esporádicos cuando él estaba en casa o cuando agarra otra vez la mochila y la guitarra al hombro y salía por ahí no lo veíamos mucho tiempo después volvía", resaltó.
Existen lugares de la casa de su infancia que tienen un profundo significado para Gregorio. Y ese sitio es el patio. "Me acuerdo de las juntadas en el patio, bajo el algarrobo, y las guitarreadas".
El deporte, particularmente el fútbol, fue otro de los momentos compartidos con su padre. "Con él jugábamos a la pelota y compartimos mucha música. Nos dejó un gran legado. Lamentablemente, partió en un momento donde él ya estaba estableciendo un nombre, estaba haciendo su carrera solista muy bien. A sus 36 años él ya estaba apuntando a viajar menos para estar más con nosotros", subrayó Gregorio a EL LIBERAL.
El hijo mayor de Jacinto agradece a la gente por el amor a su padre, por no olvidarlo. "Nos quedamos con sus enseñanzas, con su legado y con los santiagueños que al día de hoy todavía lo recuerdo y han hecho un caminito marcado por esa influencia de ese estilo, esa manera de componer y de cantar que ha marcado a generaciones", precisó.
Precisó: "Así como para nosotros su legado ha sido también en parte lo que nos ha quedado con de su enseñanza como padre creo que también ha sido el padre de toda una generación en el sentido que nos ha dejado y nos ha enseñado mucho con su manera de decir y el mensaje de hermandad y de paz. Con eso nos quedamos, con eso vivimos y eso es lo que recordamos de él. Saludos al cielo para nuestro padre".