Brasil: el Gobierno de Javier Milei opta por la cautela tras el triunfo de Lula frente a Flávio Bolsonaro
Luego de respaldar abiertamente la candidatura del senador bolsonarista y proyectar una alianza regional de derecha, la Casa Rosada resolvió no emitir declaraciones oficiales y aguardar el posicionamiento del Presidente ante la victoria electoral del líder del Partido de los Trabajadores.
El desenlace de la segunda vuelta electoral en Brasil generó un fuerte impacto en el seno de la administración libertaria. Tras haber manifestado su apoyo explícito a Flávio Bolsonaro, a quien consideraba su aliado ideológico en el país vecino, la Casa Rosada adoptó una postura de estricto hermetismo institucional ante la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva, a la espera de una definición por parte de Javier Milei.
Frente a la consulta sobre la postura que tomará el Poder Ejecutivo argentino, desde el entorno oficial transmitieron moderación. "Hay que esperar", remarcaron a TN fuentes oficiales, al tiempo que evitaron adelantar cualquier pronunciamiento y confirmaron la determinación de no realizar declaraciones públicas hasta que el propio jefe de Estado fije su posición.
Tensión durante la jornada y actividad en redes sociales
En los despachos de Balcarce 50 predominaba el entusiasmo por una posible victoria de Bolsonaro. Sin embargo, la cautela se profundizó a medida que se desarrollaba la jornada, en particular cuando el Tribunal Supremo determinó extender el horario habilitado para sufragar.
Dicha prórroga judicial motivó reclamos en el espacio bolsonarista y encontró eco inmediato en sectores del oficialismo en Argentina. En ese lapso, Milei utilizó sus canales digitales para difundir publicaciones contrarias a Lula da Silva y sembrar dudas acerca de la transparencia de los comicios.
Entre esos mensajes, el mandatario replicó un posteo del medio digital La Derecha Diario que denunciaba: "URGENTE LULA QUIERE ROBAR LAS ELECCIONES: SE EXTENDIÓ DOS HORAS EL HORARIO DE VOTACIÓN EN TODO BRASIL". No obstante, una vez reanudado y consolidado el avance del conteo de votos, Lula afianzó su ventaja sobre Flávio Bolsonaro, sellando un desenlace que desarticuló las proyecciones que sostenía el Gobierno argentino.
El plan regional frustrado y las declaraciones previas
Durante los días que antecedieron al balotaje, Milei había exteriorizado de forma reiterada su respaldo a Flávio Bolsonaro, proyectándolo como una pieza central para robustecer a las fuerzas liberales en el continente frente a los sectores de izquierda.
El viernes previo a los comicios, en el marco de la gala anual de la Fundación Faro el think tank ligado a La Libertad Avanza, el jefe de Estado había expresado: "Este domingo tenemos otra cita clave en Brasil, donde si las fuerzas del cielo acompañan a Flávio Bolsonaro, vamos a dar un paso más en la construcción de esta internacional de derecha, que le plantea cara al comunismo en todo el mundo".
Asimismo, el sábado anterior a la votación, el Presidente había remarcado en una entrevista que una victoria de Bolsonaro permitiría "acelerar fuertemente" la apertura comercial del Mercosur, fundamentando que la confluencia ideológica favorecería los tratados de libre comercio:
"Paraguay es liberal, con Santi Peña; nosotros somos liberales; Brasil liberal en caso de que gane Flávio; y si bien Uruguay tiene un gobierno de izquierda, siempre tuvo vocación de apertura; con lo cual se viene un periodo para acelerar a fondo en el Mercosur con una agenda fuerte de libre comercio", había planteado.
Un nuevo escenario en el vínculo bilateral
La ratificación de Lula da Silva en el Palacio del Planalto altera el mapa político previsto por Balcarce 50 y renueva los interrogantes sobre la dinámica diplomática entre ambas naciones. Pese a que los dos mandatarios protagonizaron cruces públicos y distancias ideológicas desde el inicio de sus administraciones, Argentina y Brasil continúan vinculados por un intercambio económico y comercial de carácter estratégico.