Pese a las diferencias entre Milei y Lula, el Gobierno aseguró que seguirá el comercio con Brasil
El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, afirmó que la relación económica con el principal socio comercial de la Argentina continuará en la misma línea de los últimos años. Además, destacó las oportunidades de exportación de gas y urea, anticipó avances en acuerdos internacionales y proyectó un 2027 favorable para las inversiones.
El Gobierno nacional busca preservar el vínculo comercial con Brasil pese a las diferencias políticas entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, en un escenario atravesado por la tensión generada por la salida de Flávio Bolsonaro del país vecino. La administración argentina apuesta a mantener el intercambio económico y profundizar las oportunidades de negocios entre ambas naciones.
En ese sentido, el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, aseguró que la relación comercial bilateral seguirá una dinámica similar a la registrada durante los últimos tres años. El funcionario destacó la complementariedad entre las economías y señaló que existen sectores con posibilidades de crecimiento, especialmente por la demanda brasileña de energía y fertilizantes.
"Con Brasil en general somos sustitutivos en algún punto y complementarios en muchos otros. Es nuestro principal destino es las pick-ups y ellos necesitan también del gas argentino y de forma creciente y van a necesitar urea. Con lo cual, yo creo que las relaciones comerciales van a seguir como siguieron durante estos tres años", sostuvo durante la AmCham Trade & Investment Conference.
Lavigne reconoció, sin embargo, que todavía quedan asuntos pendientes en la agenda bilateral. Entre ellos mencionó la necesidad de completar protocolos y resolver cuestiones operativas vinculadas con los controles y el funcionamiento de la frontera.
"Tenemos algunas cosas que también hay que terminar de cerrar, como protocolos que ellos no estaban en frontera y cosas que ellos quieren que mejoren", explicó.
A pesar de esos puntos por resolver, el funcionario ratificó la decisión de mantener las conversaciones institucionales y el trabajo conjunto entre ambos países. "Vamos a seguir trabajando las relaciones Estado a Estado, como dos países hacen", afirmó.
Brasil ocupa un lugar central para el comercio exterior argentino. De acuerdo con los datos del Indec citados en la información original, las exportaciones nacionales hacia ese mercado alcanzaron los US$1.206 millones en septiembre de 2026, equivalentes al 12% de las ventas totales del país. El desempeño de la economía brasileña, por lo tanto, puede repercutir sobre las industrias argentinas que dependen de ese destino.
Una desaceleración del mercado vecino podría reducir la demanda de productos nacionales, mientras que un mayor crecimiento económico brasileño abriría oportunidades para ampliar las ventas, en particular en actividades industriales, automotrices y vinculadas con la producción de alimentos y productos químicos.
Además de sostener el intercambio con Brasil, la administración de Javier Milei busca ampliar la presencia argentina en otros mercados y avanzar en acuerdos que faciliten las exportaciones y las inversiones.
Lavigne mencionó las conversaciones con Japón y el interés por desarrollar mecanismos de cooperación comercial con Vietnam y Corea. También se refirió a la posibilidad de que la Argentina se incorpore a la Alianza Transpacífico, un bloque que reúne a economías de Asia, América y Oceanía.
"Queremos sumarnos a la Alianza Transpacífico", manifestó el secretario, quien defendió la apertura económica y la necesidad de implementar cambios que simplifiquen los procedimientos para importar y exportar.
En paralelo, el Gobierno pretende avanzar con el acuerdo comercial con Estados Unidos. Lavigne remarcó la importancia de completar el proceso legislativo, aunque aclaró que la decisión final depende del Congreso.
"Queremos hacerlo cuanto antes porque la aprobación de la ley nos da vuelta el reloj a los dos para empezar a trabajar en las cosas que hemos hecho y que, al final del día, se empieza a distanciar", expresó.
El funcionario también destacó el Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI), al que definió como una herramienta relevante para fortalecer los vínculos económicos con Washington y generar condiciones favorables para las empresas interesadas en invertir en la Argentina.
"Para nosotros es muy relevante firmar el ARTI y la promoción del Congreso, porque el ingreso al club hace que las empresas y todos los que hacen negocios en Estados Unidos se sientan cómodos para volver a la Argentina", señaló.
Según Lavigne, el intercambio comercial entre ambos países "aumentó casi 35 puntos en el último año", una evolución que, de acuerdo con su análisis, acercó a Estados Unidos a Brasil en el ranking de los principales socios comerciales argentinos. No obstante, evitó anticipar cuándo podría concretarse el avance legislativo del acuerdo.
"Yo diría que cuanto antes podamos, pero depende de los diputados y senadores", aclaró.
Al analizar la situación económica interna, Lavigne afirmó que la actividad muestra una evolución favorable y consideró que la recuperación podría extenderse progresivamente a sectores que todavía presentan dificultades, como la construcción.
"Desde el equipo económico, lo que estamos viendo es que el nivel de actividad mes a mes viene un poco mejor. A medida que empieza a bajar la inflación y se consolidan ciertas condiciones, comienza a recuperarse lo que estaba más rezagado, que era la construcción, que representa alrededor de un tercio de la industria o un poco menos", sostuvo.
El secretario también se refirió al poder adquisitivo y señaló que los salarios reales llevan varios meses con variaciones positivas. Sin embargo, advirtió que el impacto de esa mejora requiere tiempo para acumularse y reflejarse en los ingresos de los hogares.
"El salario real hace cuatro o cinco meses que ya está dando positivo. Para que eso se refleje y se sienta, necesita tiempo de acumulación, porque las mejoras son graduales. Yo creo que para el primer trimestre se va a sentir un poco más", afirmó.
Respecto del rumbo económico, defendió un esquema centrado en las exportaciones y en la posibilidad de ampliar el mercado para las empresas argentinas.
"Nuestro esquema de desarrollo está basado en las exportaciones. Es apuntar a un mercado de 6000 millones de habitantes y no limitarnos al mercado interno. ¿Por qué? Porque ganás escala, ganás eficiencia y un montón de cosas. La transición de un modelo a otro lleva tiempo y trabajo. Tenés que abrir mercados, dar crédito y desarrollar distintas herramientas que antes no tenías", explicó.
Finalmente, Lavigne se mostró optimista sobre el escenario económico del próximo año y vinculó sus expectativas con las oportunidades de inversión que, según su visión, podría ofrecer el país.
"Creemos que el año que viene va a ser un buen año y que está todo dado para que sea el último año en el que sea barato invertir en la Argentina", concluyó.