Embarazada acusó a su pareja, policía, de apuntarle con arma
El agente, tras la acusación de su pareja, se presentó en la Comisaría y contó que ella lo amenazó a través de mensajes: "Te voy a hundir"
Un llamado telefónico de emergencia dejó al descubierto el supuesto accionar violento de un agente de la policía, quien fue acusado de amenazar de muerte a su concubina con el arma, apuntándole con el arma reglamentaria.
Según revelaron fuentes judiciales y policiales, el hecho ocurrió en horas de la noche del viernes, cuando la víctima llamó por teléfono a los efectivos de la Comisaría 14 y contó que su pareja de apellido Velázquez Santillán provocó daños en su automóvil y le apuntó con su pistola.
La víctima, siempre por teléfono, manifestó que no sería la primera vez que sufre agresiones físicas y verbales por parte de su pareja, sosteniendo que en ese momento se encontraba en la casa de su tía, sobre avenida San Martín de La Banda, para luego finalizar la comunicación.
La policía intentó restablecer el contacto sin éxito. Minutos más tarde, el uniformado en cuestión llegó a la mencionada Comisaría y manifestó que la mujer está embarazada, y que no la había visto desde el día viernes, cuando ella le envió amenazas a su teléfono diciéndole: "Te voy a hundir".
Ante sus colegas, el agente presentó capturas de pantalla con insultos y amenazas atribuidas a la pareja, argumentando que no respondió. Horas más tarde, la damnificada realizó la denuncia penal por amenazas calificadas en contra del uniformado.
Ante la gravedad institucional del caso, se dispuso la activación del protocolo preventivo institucional para el agente. Se ejecutó la retención preventiva de su pistola Bersa Thunder nueve milímetros con un cargador, aguardando la confirmación de su turno psicológico sanitario.
En paralelo, el fiscal de Género, Pedro Ibáñez, intervino rápidamente dictando medidas urgentes para resguardar la integridad física y psicológica de la mujer damnificada, solicitando la prohibición absoluta de acercamiento del acusado hacia la víctima y la inmediata colocación del botón antipánico.