Mendoza: una mujer de 88 años murió tras el ataque de su perro pitbull en Luján de Cuyo
El hecho ocurrió en un barrio cerrado de la localidad mendocina. El hijo de la víctima halló el cuerpo al regresar de trabajar y autorizó el eventual sacrificio de la mascota, aunque la Justicia aún no definió su destino.
Una anciana de 88 años perdió la vida este lunes luego de haber sido agredida por su propio perro pitbull en el interior de su casa, situada en el departamento mendocino de Luján de Cuyo.
El episodio se registró cerca de las 15 en una propiedad del barrio privado Chacra Boedo, emplazado sobre el cruce de Boedo y Antonio Próvolo. El hijo de la mujer, al retornar de su jornada laboral, ingresó a la vivienda y halló a su madre tendida en el piso, con graves lesiones y manchas de sangre en el rostro.
Frente al hallazgo, se dio intervención inmediata a las fuerzas de seguridad. Personal de la Comisaría 47ª arribó a la propiedad junto a profesionales del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), quienes constataron que la anciana ya no presentaba signos vitales. En el mismo inmueble permanecía el can, un pitbull de 8 años que pertenecía tanto a la víctima como a su hijo, conforme a los datos reportados por El Sol de Mendoza.
Evaluaciones y situación judicial del animal
Tras el suceso, efectivos de la Policía Rural coordinaron el traslado de la mascota hacia un refugio canino ubicado en la jurisdicción de Luján de Cuyo. El cronograma oficial contempló para este martes una serie de peritajes a cargo del área de Zoonosis del municipio, con el objetivo de examinar la conducta y las reacciones del animal ante diversos estímulos y variables de su entorno.
Los resultados de dichos exámenes servirán de parámetro para determinar si el perro vuelve bajo la custodia familiar o si se tramita su reubicación en una fundación u organización dedicada a la protección animal.
Por su parte, el hijo de la mujer fallecida ya manifestó su conformidad formal ante la Justicia para la eutanasia del can, medida amparada en el artículo 5 de la normativa que regula la tenencia de perros peligrosos en el territorio provincial.
La legislación mendocina, aprobada en 2007, establece que "cualquier incidente causado por perros peligrosos, de los que hayan tomado conocimiento las autoridades administrativas o judiciales, deberá constar en la hoja de registro de cada animal, que se cerrará con su muerte o sacrificio certificado por veterinario o autoridad competente". Pese a dicho consentimiento y a lo fijado por la norma, las autoridades judiciales todavía no han confirmado si la resolución final implicará efectivamente el sacrificio del perro.