Escándalo financiero en Paraguay: intervienen Ueno Bank y los ahorristas salen a las calles
La crisis financiera mantiene en vilo a casi tres millones de clientes de la entidad, cuyos fondos quedaron inmovilizados por decisión del Banco Central. Hubo manifestaciones frente al Congreso y la Fiscalía, mientras crecen los cuestionamientos políticos al presidente Santiago Peña y la preocupación por los recursos previsionales.
La crisis de Ueno Bank desató una fuerte conmoción en Paraguay, donde miles de ahorristas salieron a las calles para exigir que les devuelvan el dinero que tenían depositado en la entidad. La intervención dispuesta por el Banco Central, luego de detectar graves problemas de solvencia, dejó a millones de clientes sin acceso a sus fondos y abrió un escenario de incertidumbre financiera y política.
La entidad, que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes, quedó sometida a un proceso de resolución que implica la suspensión de sus operaciones financieras mientras se determina su situación patrimonial.
El conflicto tuvo una nueva jornada de tensión este miércoles en Asunción. Grupos de depositantes se concentraron frente al Congreso y reclamaron una solución inmediata para recuperar sus ahorros. Algunos manifestantes incluso anunciaron que permanecerían en el lugar durante la noche hasta obtener respuestas de las autoridades.
"Que nos devuelvan el dinero primero", expresó Jorge Ramírez, uno de los organizadores de la vigilia, en declaraciones recogidas por EFE.
Las protestas también llegaron hasta las inmediaciones de la Fiscalía, donde se presentaron los directivos de la entidad financiera involucrados en la investigación. Los manifestantes expresaron su indignación por la situación y reclamaron explicaciones sobre el destino de los depósitos.
El Banco Central del Paraguay informó que existe una garantía para los depósitos de hasta 75 salarios mínimos mensuales por persona o empresa. Sin embargo, la situación de quienes superan ese límite y la recuperación de los fondos públicos continúan bajo análisis.
En las últimas horas, las autoridades financieras comenzaron a explicar un esquema de devolución progresiva. La presidenta interina del Banco Central, Liana Caballero, anticipó que los pagos se organizarán por etapas y que se realizarán verificaciones para evitar irregularidades. También se evalúan mecanismos para quienes solamente tenían una cuenta en Ueno Bank.
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el impacto sobre los fondos previsionales. La crisis alcanzó recursos vinculados al sistema jubilatorio paraguayo y obligó a las autoridades a buscar alternativas para garantizar el pago de los haberes. Según información difundida este miércoles, unos 32.000 jubilados deberán ser reasignados a otras entidades para asegurar el próximo cobro.
La controversia también adquirió una dimensión política. El presidente Santiago Peña quedó bajo cuestionamiento por sus anteriores vínculos empresariales con Ueno Holding, grupo relacionado con la propiedad del banco. El mandatario mantuvo participación en ese entramado hasta marzo de 2025.
A esto se suma que Carlos Carvallo, quien había estado al frente de Ueno Bank, fue designado posteriormente para conducir el Banco Central. En medio de la crisis, presentó su renuncia a pedido del propio Peña.
La oposición parlamentaria, por su parte, impulsó un pedido de juicio político contra el presidente y el vicepresidente, en medio de las críticas por las vinculaciones entre el poder político y el grupo empresarial.
En paralelo, la investigación judicial avanzó sobre los responsables de la entidad. Varios integrantes de la conducción y altos ejecutivos quedaron bajo investigación por posibles irregularidades. Entre ellos se encuentran Miguel Vásquez, uno de los fundadores y principales accionistas, y Juan Manuel Gustale Cardoni, presidente del directorio.