Crisis en Paraguay: renunció el presidente Santiago Peña tras masivas protestas
El mandatario paraguayo dimitió en medio de un colapso financiero y social originado por la caída de una de las principales entidades bancarias del país. Con millones de ahorristas afectados, manifestaciones en Asunción, directivos detenidos y un pedido de juicio político en curso, la nación vecina encara una compleja transición institucional.
El Poder Ejecutivo de Paraguay sufrió una fractura determinante con la renuncia a su cargo del presidente Santiago Peña. La dimisión se produjo en el punto más álgido de una severa convulsión política y económica desencadenada tras la intervención estatal sobre Ueno Bank, una de las firmas bancarias más relevantes del territorio, cuya paralización operativa bloqueó el acceso a los fondos de millones de usuarios.
La determinación del jefe de Estado se oficializó luego de que la capital, Asunción, fuera escenario durante dos días seguidos de intensas movilizaciones. Miles de ciudadanos ganaron el espacio público para exigir la restitución inmediata de sus depósitos y reclamar el alejamiento de Peña del poder, en jornadas que registraron choques directos contra los efectivos policiales y acusaciones por accionar represivo.
El detonante: caída de Ueno Bank e impacto en los ahorristas
El conflicto se inició el martes a partir de una resolución adoptada por el Banco Central de Paraguay (BCP), que determinó intervenir Ueno Bank a raíz de inconsistencias de solvencia e interrumpió el funcionamiento de todos sus servicios. La medida golpeó de lleno al sistema financiero doméstico, dado que la firma alberga las colocaciones y cuentas de aproximadamente tres millones de personas, cifra que representa cerca del 50% de la población nacional.
Las repercusiones dentro del ámbito monetario y judicial se precipitaron de inmediato: Carlos Carvallo dejó su puesto al frente del Banco Central paraguayo y la Justicia ordenó el arresto de ocho altos ejecutivos de la institución privada bajo sospecha, entre quienes se encuentra su titular, Miguel Vázquez.
Juicio político y nexos comerciales bajo cuestionamiento
En forma simultánea al descontento en la vía pública, legisladores de la oposición impulsaron formalmente una solicitud de juicio político orientada tanto a Peña como al vicepresidente Pedro Alliana. El escrito acusatorio se fundamentó en presunto mal desempeño en el ejercicio del cargo y remarcó la existencia de posibles conflictos de intereses, derivados de las relaciones de negocios que el presidente saliente sostuvo con el conglomerado empresarial que administraba el banco siniestrado.
Asimismo, desde el arco opositor impugnaron las medidas de supervisión adoptadas por la administración gubernamental, poniendo la lupa sobre el destino asignado a partidas de recursos públicos y reservas previsionales que permanecían depositadas en dicha compañía.
Un mandato interrumpido y el camino sucesorio
Peña había asumido la conducción del país en agosto de 2023, con una gestión proyectada originalmente hasta 2028. Su renuncia precipita el fin prematuro de su mandato e inaugura una etapa de incertidumbre para la vida democrática paraguaya, que deberá activar los mecanismos contemplados en su Carta Magna para definir el proceso de sucesión en la jefatura del Estado.