Los autores de la canción "Argentina con el Papa León" revelaron a EL LIBERAL qué los inspiró para escribirla
La fuerte influencia de "Magnífica Humanitas", encíclica del papa León XIV, motivó a los hermanos Gabriel Alejandro y Agustín Moyano Angelini a escribir el tema que acompañará la visita apostólica a la Argentina.
Gabriel Alejandro Moyano Angelini y Agustín, son los autores de "Argentina con el Papa León", la canción oficial que acompañará los encuentros del Sumo Pontífice con los fieles entre el 8 y 11 de noviembre en nuestro país.
La pieza musical fue elegida mediante un certamen que tuvo como jurados a Manuel Wirtz, Graciela Beatriz González, Daniel Omar Climante, Hugo Carlos Vera, Rosana Nelly Bujones y Cristóbal Fones.
EL LIBERAL se contactó con los hermanos Moyano Angelini, músicos oriundos de la ciudad cordobesa de Carlos Paz. En una entrevista exclusiva, Gabriel invitó a los santiagueños a acompañar al Santo Padre en su paso por Córdoba.
Gabriel se declaró un confeso "admirador de los guitarristas santiagueños. La primera vez que fui a grabar en mi vida fue a un estudio en Santiago del Estero cuando yo tenía aproximadamente 12 o 13 años con un muchacho que se llama Robin y cantaban canciones religiosas. Y ahí cuando vi a los santiagueños tocar la guitarra entendí lo mucho que había que estudiar para ser bueno".
"MIENTRAS MÁS UNIDOS ESTEMOS, MÁS VA A PODER ACTUAR DIOS"
-¿Qué los inspiró para componer esa tocante canción "Argentina con el Papa León"?
-La inspiración de la canción surgió después de haber trabajado bastante en diferentes ideas que ninguna nos terminaba de convencer. Entonces, llega un momento que de haber pasado por ese proceso, dejamos como un tiempito por que no sabíamos si íbamos a ir trabajando o no, y se nos ocurrió de golpe la idea de la canción, la que todos conocen. Y en ese momento fue como que se condensó todo eso que habíamos estado practicando antes en una sola cosa, porque había muchas ideas que ninguna nos terminaba de convencer, pero de pronto es como que hubo una afluencia de todas las ideas a la vez. Y salió de golpe, hasta el punto que fue como que la grabamos en el celular, así como un mensaje de audio, y cuando la escuchamos al otro día nos encantó, y lo loco es que no la podíamos cantar, porque cada vez que la queríamos cantar nos emocionábamos, porque era realmente muy emocionante.
-Gabriel, concretamente, ¿cuál fue la sugerencia del párroco de Carlos Paz?
-Resulta que el día que nace la convocatoria, uno no se entera de las cosas. Hoy en día que hay tanta información dando vueltas. De hecho, yo después de mucho tiempo, cuando empecé a ver las noticias reales de la convocatoria, era todo bullying abajo. O sea, había muchos comentarios que se burlaba la gente, "Ah, mirá, la Iglesia anda pidiendo canciones. ¿Quién les va a componer algo?", decían. Eso fue lo que a mi me llegaba después de mucho tiempo, pero gracias a Dios, el día que sale la convocatoria, al cura, sin que yo me haya enterado por ninguna noticia, ni ningún otro lado, a mí me llega un mensajito del padre Daniel de la parroquia que nos dice: "Chicos, ¿por qué no componen una canción ustedes? Se ha abierto un concurso, del Episcopado".
-Y eso fue lo que verdaderamente los animó.
-Claro, como me lo dijo él de una forma tan cercana, como también veníamos haciendo cosas para la parroquia, dije, bueno, vamos a hacer un esfuerzo y lo vamos a tratar de hacer. No sabíamos qué iba a pasar, pero sí le hicimos caso al cura. Y ya después cuando te contaba que veía toda esa noticia de la gente comentando negativamente. Porque, viste, salía, decía, el Episcopado lanzó un concurso y abajo había un montón de comentarios negativos. Yo dije, "uh, nosotros estamos trabajando en eso". Como que hasta nos desmotivaba. Ah, esto no va a tener importancia, ¿viste? Pero ese fue el espíritu, digamos, con el que nació todo.
-Gabriel, ¿cómo lograron enlazar el lema oficial de la visita "Bienvenidos todos, vayan y anuncien" con la estructura narrativa y, particularmente, con el estribillo de la canción?
-En realidad había un texto para tener en cuenta a la hora de la composición que se llama "Magnífica Humanitas" ("Magnífica Humanitas", encíclica del papa León XIV). Ese texto era como algo que uno podía utilizar para inspirarse. Y ahí habla un poco de todo lo que la letra dice, pero el texto era mucho más complejo. Lo que nosotros hicimos fue traducir a nuestro idioma, qué veníamos viviendo día a día, traducir lo que el texto nos resonó a nosotros.
-Específicamente, ¿qué les resonó del mensaje de "Magnífica Humanitas"?
-A nosotros lo que nos resonó de ese texto es lo que vos escuchás en la letra de la canción. Y por supuesto habíamos estado, desde que el Papa asumió, habíamos estado siguiendo mucho también, gracias al párroco de acá, todas las normativas. En un momento el Papa León hablaba de los pobres, incluso sacó un comunicado especial, que es más importante que un comunicado porque es un documento, que explicaba cómo tratar a los pobres. Y ahí entramos en cuenta que todos éramos pobres porque en realidad los que necesitamos de Dios somos todos, y nos ponemos en ese lado, cómo me siento yo realmente con la pobreza que tengo si no lo tengo a Dios cerca.
Y ahí empezamos con todo este lío de la canción, que ya venía.
-¿Qué instrumentos hicieron primar para esta composición, Gabriel?
-Yo toco la guitarra. Y mi pasión es la guitarra, entonces le metimos mucho de guitarra, no como yo hubiere querido, porque yo hubiera hecho, si fuera por mí, un tema de rock, pero era como que no me resonaba el rock con la canción. Entonces, trabajamos más para la canción y sí le pusimos mucho de guitarra con cuerda de nylon, bajo, batería, teclados, le pusimos coros, hubo una instancia en que una gran corista de Buenos Aires se sumó también a cantar unos coros que quedaron bellísimos. Le pusimos algunos instrumentos más de viento para remarcar la melodía, como el sicus, y, por supuesto, la guitarra eléctrica que está ahí de fondo, como diciendo, yo acá participé también, aunque no me escuchen tanto.
-Uno escucha la canción y ustedes remarcan: "Caminando juntos hacia adelante hay lugar para todos. Es tiempo de que la Argentina se levante. ¿Cuál es el significado de esta metáfora, Gabriel?
-La verdad que esa metáfora nos la dictó el Espíritu Santo, así que no tendría palabras muy mías para decirlo, pero lo que yo interpreto de eso es que hay que dejar de dormir las siestas. Entonces, una forma por ahí de levantarse como argentinos es incluir al prójimo, no cerrarse tanto. Una unión que va mucho más allá de las necesidades personales de cada uno o de los intereses. Entonces, dejar de lado los intereses personales esos que son quizás más egoístas y abrirse a lo que necesita el prójimo. Y resulta que cuando uno empieza a abrirse de esa manera, Dios te devuelve el triple. Es como un padre, que tiene a 3 hijos, y vos ves que uno te pide algo y al otro también se lo das, porque es como que los padres no podamos hacer diferencia. Entonces, Dios es como lo mismo. Ahora, cuando uno se porta mal, ¿qué pasa? Los tiene que retar a los 3, porque están todos juntos.
Entonces, yo te lo digo como padre a eso, pero lo veo de esa manera. Mientras más unidos estemos, más va a poder actuar Dios en todo lo que tienen sus planes.
-Y eso también es posible justamente cuando ustedes dicen "Caminando juntos hacia adelante con el Papa León, con Jesús en el horizonte".
-Exactamente. Porque se puede caminar juntos, pero se puede caminar para atrás también, como pasa en muchos lugares, que la gente se organiza para caminar para atrás. Y eso es tan simple como decir: No, vamos hacia adelante". Entonces, vos lo ponés a Jesús adelante y vos decís, Jesús es un tipo bueno, ¿cómo no lo vamos a seguir? Y después te aparece uno, ¿no?, pero si yo a Jesús lo llevo en el corazón.
Y ahí se empiezan a agarrar a trompadas porque uno dice que lo lleva en el corazón y el otro dice que está adelante. ¿Y cómo va a llevar el corazón si está discutiendo? Porque si está adelante o está atrás, lo importante es que Jesús esté. Entonces, eso es lo más valorable de esto de caminar juntos en unión y de despertarse como argentinos.
-Gabriel, ¿qué sensaciones te embargaron al saber que estás a días de que el Santo Padre escuche tu canción?
-Yo siento que es la misión cumplida porque nosotros venimos trabajando con todo esto de la canción desde el 24 de septiembre, que es cuando nos enteramos de que la canción había sido elegida. Entonces, a partir de ese día, fue como que todos los días nos abocamos únicamente a esto. Yo, desde ese momento empecé a seguir el camino que me apareció de golpe, porque Dios me puso en este camino, entonces fuimos, por ejemplo, a Buenos Aires, a Escobar, estuvimos en la parroquia de allá tocando la canción, fuimos a grabar a un estudio. Hemos ido a cantar la canción a distintas parroquias que nos han convocado. Estuvimos con todos los servidores que van a estar en Fadea y en varias partes del país, cantándoles la canción, y transmitiéndoles este sentimiento que es contagioso, porque realmente la alegría de una venida de un Papa se contagia rápidamente y es hermoso.
«Caminando juntos hacia adelante con el papa León, con Jesús en el horizonte Es tiempo de que Argentina se levante»