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Santiago

Por el cambio climático se prolongan los cuadros respiratorios, poco común en la época

"Durante noviembre, continúa observándose una importante circulación de cuadros respiratorios, una situación que llama la atención en esta época" .

El cambio climático trajo consigo modificaciones bruscas que se pueden notar en el ambiente, pero también en la salud. La inestabilidad climática generó este año, un notable cambio en las patologías que presentan fundamentalmente los niños durante estos meses. Hasta el año pasado, en esta época, los consultorios pediátricos se llenaban de niños con los más variables síntomas compatibles con un golpe de calor. Sin embargo hoy, predominan aún los cuadros respiratorios propios del invierno.

"Durante noviembre, continúa observándose una importante circulación de cuadros respiratorios, una situación que llama la atención por la época del año y que podría estar relacionada con las condiciones climáticas atípicas que estamos atravesando. Las temperaturas cambiantes, con jornadas de calor que se alternan con días frescos, humedad, viento y variaciones bruscas de temperatura, favorecen la persistencia de síntomas respiratorios en niños y adultos", expresó el Dr. Ángel Muratore, médico pediatra.

Entre las consultas más frecuentes se encuentran cuadros de resfrío, congestión nasal, dolor de garganta, tos y, en algunos casos, fiebre. "Es importante recordar que muchas infecciones respiratorias son de origen viral y que la tos puede persistir durante varios días, incluso después de que los demás síntomas hayan desaparecido. Esto no significa necesariamente que exista una complicación ni que se requiera tratamiento con antibióticos", detalló.

A esta situación se suma la aparición de cuadros digestivos, principalmente compatibles con gastroenteritis, caracterizados por diarrea, vómitos, dolor abdominal, náuseas y, en ocasiones, fiebre. Estas infecciones pueden presentarse de manera aislada o afectar a varios integrantes de una misma familia, especialmente cuando no se mantienen adecuadas medidas de higiene.

"Frente a los cuadros digestivos, la principal preocupación debe ser evitar la deshidratación. Es fundamental ofrecer líquidos frecuentemente, preferentemente sales de rehidratación oral cuando hay diarrea o vómitos, mantener la alimentación según la tolerancia y evitar la automedicación. En los niños pequeños debemos prestar especial atención a la disminución de la cantidad de orina, la sequedad de la boca, el decaimiento o la imposibilidad de retener líquidos. En cuanto a las enfermedades respiratorias, se recomienda ventilar los ambientes, realizar lavado frecuente de manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y mantener al día los calendarios de vacunación. Los niños con fiebre o malestar general importante deben permanecer en sus hogares hasta recuperarse", consideró.

Es importante consultar al pediatra ante síntomas persistentes, fiebre que no cede, dificultad respiratoria, decaimiento marcado, rechazo de líquidos o signos de deshidratación. La respiración rápida, el hundimiento de las costillas al respirar y la coloración azulada de labios o piel son signos de alarma que requieren atención inmediata.

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