Karina Jelinek ya no es "casi vegana": el motivo de su cambio
La modelo confirmó que abandonó el vegetarianismo y explicó en una entrevista qué la motivó a modificar su alimentación. Atrás quedó su recordada frase y la polémica por la carne kobe: ahora apuesta por el asado y las milanesas para rendir en su nueva rutina deportiva.
Karina Jelinek decidió hacer un cambio radical en su estilo de vida y le puso punto final a su etapa alejada del consumo de carne. Durante una reciente entrevista con el portal Puro Show, la mediática confesó que retomó una dieta omnívora y detalló las razones físicas que la empujaron a tomar esta determinación.
El motivo principal de su alejamiento del vegetarianismo está directamente vinculado a su nueva pasión deportiva. Según detalló, la exigencia física de los entrenamientos la obligó a modificar sus hábitos: "Ahora como asadito, me gusta y lo necesito porque estoy haciendo mucho padel, participo en torneos y demás y el cuerpo me pide comer".
Adiós a las legumbres, hola a las proteínas
El ingreso de la modelo al mundo sin carne había estado motivado tiempo atrás por la influencia de su amiga, la diseñadora Paz Cornú. Durante ese período, su alimentación se basaba en otros grupos de alimentos que hoy ya no le resultan suficientes para cubrir su gasto energético.
Sobre este contraste entre su menú anterior y el actual, Jelinek fue contundente al reconocer su cambio de prioridades nutricionales: "Yo vivía a queso, porotos, lentejas pero ahora no. El cuerpo me pide más proteína. Lo necesito".
Sin embargo, la figura del espectáculo hizo hincapié en que este regreso a la carne no implica un descuido en su salud, sino que mantiene un equilibrio a la hora de cocinar. "Sigo alimentándome sano pero ahora me tienta la milanesa napolitana, por ejemplo. Pero la como al horno, no frita", aclaró.
La controversia por la carne kobe y una frase inolvidable
El historial alimenticio de la modelo ya había estado en el centro del debate público cuando patentó la recordada expresión "soy casi vegana". En su momento, también se había autodefinido como "un poco vegetariana", declaraciones que generaron un fuerte rechazo y críticas por parte de los defensores estrictos de los derechos de los animales.
La polémica había escalado cuando, en medio de su supuesta dieta vegetariana, trascendió que ocasionalmente consumía carne kobe, un producto premium importado de Japón que se destaca por su sabor y terneza.
Frente a los cuestionamientos de aquel entonces, ella se defendía argumentando que se trataba de simples permitidos. "De vez en cuando mi cuerpo me pide comer. Si me tienta, lo hago", sostenía. Hoy, con los torneos de pádel en su agenda, esas viejas excepciones terminaron por convertirse en la regla, marcando su renuncia definitiva a la dieta basada en plantas.