La industria registró su tercera caída interanual consecutiva: bajó 1,8% en septiembre
La actividad manufacturera mostró una mejora mensual del 0,7%, pero no logró compensar el desplome de julio. El tercer trimestre cerró con una caída del 3,2%.
La industria manufacturera argentina registró en septiembre su tercera caída interanual consecutiva, con una contracción del 1,8%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Si bien el Índice de Producción Industrial (IPI) mostró una mejora del 0,7% respecto de agosto, el repunte no alcanzó para compensar el fuerte retroceso de julio, cuando la actividad cayó un 5,4%. De esta manera, el tercer trimestre cerró con un resultado negativo del 3,2%.
Entre los sectores que mostraron mejores resultados mensuales se destacaron los productos textiles (+15,7%), los minerales no metálicos (+7,5%) y el rubro de madera, papel, edición e impresión (+5,2%). En contrapartida, las industrias metálicas básicas retrocedieron un 3,4% y la refinación de petróleo cayó un 3,3%. En la comparación interanual, las mayores bajas se registraron en maquinaria y equipo (-26,8%), otros equipos (-22%) y prendas de vestir (-5,3%).
La debilidad del consumo interno, los bajos salarios reales y las altas tasas de interés aparecen entre los principales obstáculos para la recuperación. A esto se suma la competencia de las importaciones, que afecta a distintos sectores productivos. Según el informe del INDEC, también cayó la fabricación de maquinaria agrícola, electrodomésticos y productos electrónicos, especialmente celulares y televisores.
Desde la consultora I+D, conducida por el exdirigente de la Unión Industrial Argentina Diego Coatz, advirtieron que una mejora puntual no significa una recuperación sostenida. Según sus estimaciones, la industria pierde alrededor de 3.000 empleos directos y entre 150 y 250 empresas por mes. Además, señalaron que los costos de producción continúan aumentando por encima de los precios industriales, especialmente por el incremento de los servicios y la energía eléctrica.
Otro factor de preocupación es el avance del contrabando y la subfacturación de importaciones, que perjudica a las empresas formales. Según datos de MAP LATAM citados por la consultora, en 15 sectores relevados, entre el 10% y el 83% del mercado corresponde a estas prácticas, con una pérdida estimada de 11.300 empleos formales. En este contexto, las recientes medidas del Gobierno para aliviar deudas y facilitar el financiamiento fueron consideradas positivas, aunque insuficientes para revertir el deterioro acumulado.