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Santiago

El Pulso estrenó su primer capítulo con Bernardo Stamateas y una reflexión sobre la ansiedad

Crédito: Foto El Liberal

El Pulso estrenó su primer capítulo con Bernardo Stamateas y una reflexión sobre la ansiedad

En el estreno de El Pulso, el psicólogo y escritor analizó cómo la incertidumbre económica y social impacta en la salud emocional, las relaciones de pareja y los proyectos personales. También compartió herramientas para afrontar la angustia y recuperar la esperanza.

La incertidumbre económica y social no solo impacta en el bolsillo: también atraviesa los vínculos, altera el descanso y condiciona la manera en que las personas imaginan su futuro. En el primer episodio de El Pulso, el psicólogo, sexólogo clínico y escritor Bernardo Stamateas conversó con Oscar Gerez sobre las consecuencias emocionales de la crisis que atraviesan muchas familias argentinas y planteó algunas claves para enfrentar esos momentos.

Durante la entrevista, Stamateas describió la ansiedad como un estado de hiperactivación en el que el cuerpo permanece en una suerte de "estado de guerra", con la sensación constante de que algo malo está por suceder. Esa percepción, explicó, lleva a anticipar escenarios negativos y a formular preguntas hipotéticas que alimentan la preocupación: "¿Y si pierdo el trabajo?", "¿Y si me enfermo?" o "¿Y si no puedo sostener a mi familia?".

Según explicó, ese mecanismo se retroalimenta: cada pensamiento catastrófico genera nuevas preguntas y respuestas negativas, hasta formar un círculo del que resulta difícil salir. La consecuencia puede ser la rumiación, el análisis permanente y la dificultad para tomar decisiones. "En la ansiedad nunca hay pasaje a la acción. Hay pasaje a la rumiación", sintetizó.

Ese estado de alerta también repercute en el cuerpo y en la vida cotidiana. La persona puede dormir mal, comer apurada, hablar aceleradamente y permanecer irritable durante el día. El descanso insuficiente, a su vez, puede afectar los vínculos laborales y familiares, generando una cadena de conflictos. Para Stamateas, el contexto social tiene un peso importante: hay factores que no dependen de cada individuo, como la situación económica, el valor del dólar o las decisiones políticas, pero que igualmente repercuten en su bienestar.

La diferencia entre lo posible y lo probable

Uno de los conceptos centrales de la charla fue la necesidad de distinguir entre aquello que puede ocurrir y aquello que realmente tiene probabilidades de suceder. "Todo es posible, no todo es probable", sostuvo el especialista, al explicar que las personas ansiosas suelen confundir ambas dimensiones y vivir como inminente una situación que todavía no tiene evidencias concretas.

Frente a ese mecanismo, propuso volver a los hechos y preguntarse qué información real respalda el temor. También recomendó identificar qué acciones están al alcance de cada uno. Si preocupa perder el empleo, por ejemplo, se puede trabajar para cuidarlo, capacitarse o llegar a horario. La idea es dejar de permanecer atrapado en las hipótesis y avanzar sobre aquello que sí se puede modificar.

"La acción mata la ansiedad", afirmó. Para Stamateas, no es necesario comenzar con grandes transformaciones: incluso una tarea pequeña puede poner en marcha un cambio. Llamar a un amigo, retomar una actividad o resolver una cuestión pendiente son pasos que permiten salir de la inmovilidad. "No podés doblar el auto estacionado. Tenés que doblar en movimiento", graficó.

El agotamiento, una de las principales amenazas para las parejas

Otro de los ejes de la entrevista fue el impacto de las dificultades económicas y las exigencias cotidianas en las relaciones de pareja. Stamateas, quien contó que lleva casi cuatro décadas trabajando en terapia de pareja, señaló que observa cada vez más situaciones en las que ambos integrantes llegan al hogar agotados y terminan reclamándose mutuamente respuestas que no están en condiciones de ofrecer.

"Ustedes son dos cansados exigiéndose", explicó que suele plantearles a las parejas. En ese sentido, describió a muchas relaciones como dos personas que están atravesando el mismo problema, pero que, en lugar de reconocerse como compañeros frente a la dificultad, se enfrentan entre sí.

El cambio, sostuvo, comienza cuando ambos comprenden que no son adversarios, sino que están en el mismo equipo. Pasar del reclamo individual a la construcción de una respuesta conjunta permite modificar la dinámica del vínculo. "Estamos los dos en el mismo bote", resumió sobre la idea que busca transmitirles.

También advirtió sobre la relación entre angustia y agresividad. Según explicó, muchas personas no logran expresar con palabras lo que les sucede y terminan descargando la frustración a través del enojo. "A más frustración, más agresión", señaló. Ante una discusión que comienza a escalar, recomendó tomar distancia y postergar la conversación hasta que ambas partes puedan recuperar la calma. "El que está tranquilo siempre es el que resuelve el problema, no el que está caliente", recordó.

ENTREVISTA COMPLETA CON BERNARDO STAMATEAS

Jóvenes sin proyectos y adultos mayores que necesitan sentirse parte

La conversación también abordó las dificultades de los jóvenes para proyectar su futuro en un contexto de incertidumbre. Stamateas observó que muchos tienen menor tolerancia a la frustración y abandonan con rapidez trabajos, relaciones o proyectos cuando aparecen conflictos. Sin embargo, distinguió esas situaciones de las de quienes deciden emigrar porque no encuentran oportunidades para construir su futuro.

En ese sentido, recordó la historia de sus propios padres, que llegaron desde Grecia después de la Segunda Guerra Mundial y debieron reconstruir su vida en otro país. A partir de esa experiencia, consideró que irse puede representar una decisión valiente cuando responde a la búsqueda de nuevos horizontes. Pero también valoró a quienes eligen quedarse y continuar construyendo en el lugar donde viven. "No me pelearía con ninguno de los dos", expresó.

Respecto de los adultos mayores, cuestionó una mirada social que suele asociar el envejecimiento con la pérdida de capacidades y la falta de utilidad. Por el contrario, destacó que las personas mayores necesitan afecto, participación y proyectos. "Necesita ser tocado, ser abrazado, porque hay hambre de caricias", afirmó.

Además, planteó la importancia de generar espacios de encuentro y actividades en clubes, iglesias, grupos y viajes, pero también de recuperar el valor de la experiencia. Para el psicólogo, los adultos mayores tienen un legado para transmitir y pueden aportar conocimientos fundamentales a las nuevas generaciones.

La esperanza como motor para seguir adelante

Al reflexionar sobre las herramientas para atravesar la angustia, Stamateas destacó tres aspectos: cultivar los vínculos afectivos, sostener proyectos y aprender a expresar lo que sucede emocionalmente. En primer lugar, recomendó no aislarse y mantener el contacto con amigos y personas cercanas, incluso mediante gestos cotidianos como compartir un mate, tomar un café o enviar un mensaje.

"El aislamiento es veneno", advirtió. También remarcó que tener algo que esperar y una actividad que movilice permite conservar la motivación. Los proyectos, explicó, no necesariamente tienen que ser grandes: lo importante es contar con objetivos que mantengan a la persona activa y conectada con el futuro.

Otro punto central fue la comunicación. Para Stamateas, quienes guardan sus emociones y no consiguen poner en palabras lo que les pasa suelen sufrir más. Hablar, compartir las preocupaciones y construir una historia sobre las propias experiencias permite aliviar parte de esa carga.

La entrevista dejó una reflexión sobre la importancia de no quedar paralizados frente a las dificultades. En un escenario en el que muchas variables escapan al control individual, el especialista invitó a recuperar los pequeños espacios de decisión, fortalecer los vínculos y sostener proyectos que permitan mirar hacia adelante.

El diálogo con Bernardo Stamateas abrió la primera edición de El Pulso, el ciclo de entrevistas conducido por Oscar Gerez y producido por El Liberal y Panorama Play. El programa propone conversaciones con referentes de distintos ámbitos sobre temas que atraviesan a la sociedad. Las nuevas entrevistas se estrenan todos los viernes a las 22, a través de los canales de YouTube de Panorama Play y El Liberal.

La entrevista completa con Bernardo Stamateas 

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