Santiago Peña fue imputado en Paraguay y la Fiscalía pidió su prisión preventiva
La Fiscalía paraguaya acusó al exmandatario por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio, en el marco de la investigación por el caso Ueno Bank. También solicitaron la inhibición de sus bienes.
La situación judicial del expresidente de Paraguay, Santiago Peña, sumó este sábado un nuevo capítulo. El Ministerio Público resolvió imputarlo por los presuntos delitos de lesión de confianza y administración en provecho propio, en el marco de la investigación vinculada a la crisis de Ueno Bank.
Además de la imputación, los fiscales solicitaron la prisión preventiva del exjefe de Estado y una medida de inhibición sobre sus bienes.
La causa también involucra a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, extitular del Banco Central del Paraguay. En su caso, la Fiscalía le atribuyó los presuntos delitos de lesión de confianza, administración en provecho propio y producción de documentos públicos de contenido falso.
La presentación fue realizada por los fiscales Elena Fiore, Christian Benítez, Silvia González Véster y Ruth Benítez, luego de que ambos acusados fueran convocados a prestar declaración indagatoria. Tanto Peña como Carvallo decidieron abstenerse de declarar ante los investigadores.
La investigación se desarrolla luego de la crisis generada por el cierre de Ueno Bank, un episodio que afectó a millones de ahorristas y que derivó en una fuerte conmoción política y social en Paraguay.
En medio de ese escenario, el Congreso paraguayo destituyó a Santiago Peña mediante un juicio político. La remoción fue aprobada con 44 votos a favor y una ausencia.
Tras ser detenido, el exmandatario fue trasladado a un cuartel militar de élite, mientras se registraban protestas frente a su domicilio.
Con su salida del poder, Peña se convirtió en el segundo presidente elegido democráticamente en Paraguay que fue destituido por mal desempeño de sus funciones desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, en febrero de 1989. El antecedente fue Fernando Lugo, removido de la Presidencia el 22 de junio de 2012.
Luego de la destitución de Peña, Pedro Alliana asumió la Presidencia este viernes y prometió trabajar para resarcir a los afectados por la crisis bancaria.