Mauro Icardi no podrá acercarse ni comunicarse con su hija Francesca por decisión judicial
La medida fue dispuesta por un juzgado de Tigre tras una denuncia presentada por Wanda Nara por presuntas lesiones leves contra la menor. El futbolista tampoco podrá contactarla por teléfono, redes sociales ni mediante terceras personas.
La situación judicial que involucra a Mauro Icardi y Wanda Nara sumó un nuevo capítulo. La Justicia de Tigre resolvió imponerle al futbolista una restricción de acercamiento y comunicación con su hija Francesca, de 11 años, por un período de 45 días, luego de una denuncia por presuntas lesiones leves.
La decisión fue adoptada por el Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre, a cargo del juez Orlando Abel Díaz. Según lo establecido en la resolución, Icardi deberá mantener una distancia mínima de 100 metros respecto de la niña y de 300 metros de su domicilio o de cualquier sitio en el que se encuentre.
La prohibición también alcanza a todas las vías de comunicación. De esta manera, el delantero no podrá hablar con Francesca personalmente, por llamadas telefónicas, redes sociales, aplicaciones de mensajería ni utilizando intermediarios.
El plazo de vigencia será de 45 días corridos desde la notificación formal de la medida. El magistrado advirtió que cualquier incumplimiento podría configurar el delito de desobediencia judicial.
La intervención judicial se produjo después de un episodio registrado en el barrio La Isla, en Nordelta. Según las actuaciones incorporadas a la causa, efectivos del Comando de Patrullas de Tigre acudieron al lugar alrededor de las 17, luego de recibir un aviso a través del sistema de emergencias 911.
En la vivienda se encontraba Wanda Nara, quien habría alertado a las autoridades después de recibir mensajes de su hija mediante iCloud. De acuerdo con lo asentado en el expediente, la menor le habría comunicado que había sido agredida físicamente por su padre, que llevaba varias horas encerrada en su habitación y que no había almorzado.
Los policías tuvieron dificultades para ingresar inicialmente al domicilio. Sin embargo, minutos después Francesca salió llorando y se dirigió hacia su madre. Según el informe del procedimiento, la niña expresó que quería retirarse con Wanda y manifestó haber recibido golpes y amenazas.
Ante la situación, se solicitó una ambulancia para que profesionales médicos evaluaran a la menor. La médica que intervino no encontró lesiones de gravedad que justificaran su traslado a un centro de salud, aunque recomendó estudios complementarios por un traumatismo leve en la rodilla izquierda.
Durante el procedimiento, Wanda Nara también informó que su hija tenía programada una intervención quirúrgica de meniscos para las semanas siguientes.
Además de establecer las restricciones, el juez dispuso la intervención del área de violencia por razones de género de la Municipalidad de Tigre para brindar asistencia a la niña y dio participación a la Asesoría de Menores.
Por otra parte, ordenó el sorteo de un Juzgado de Familia que deberá analizar las cuestiones relacionadas con la guarda, la custodia, los alimentos y el régimen de comunicación.
El episodio se produjo en medio de un conflicto familiar y mientras se encontraba vigente una disposición judicial que establecía que Francesca debía permanecer con su padre hasta el 16 de noviembre.
La causa continúa en investigación y las autoridades deberán avanzar tanto en el análisis de la denuncia penal como en las decisiones vinculadas con la situación familiar de la menor.