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"La inflación es un impuesto que cobra un mal gobierno a la gente que menos tiene"

Entrevista exclusiva con EL LIBERAL, el mandatario remarcó que a partir del segundo semestre comenzará a mejorar la situación económico-finaciera.

- 11:51 Política

Gesto adusto y muy puntual. El presidente Mauricio Macri hizo su ingreso al despacho más importante del país a la hora señalada. La fisonomía del lugar cambió sobremanera: la mesa larga que la administración kirchnerista sostenía en medio de la habitación, le cedió paso a un círculo de sillones en medio de los cuales todos pueden verse las caras.

Al costado derecho de su escritorio, una mesa ratona contiene réplicas de las copas Libertadores, América e Intercontinental, ganadas por el club Boca Juniors, del que Macri fuera presidente y el que aún conmueve sus fibras deportivas. Con paso lento se acerca y saluda mientras agradece la presencia de EL LIBERAL en la sala. Antes de la nota, hizo una breve referencia a la lluviosa tarde porteña y advirtió que "el cambio climático es un tema que cada vez se hace sentir con más preocupación en todo el mundo"; prueba de ello son las "inundaciones que está sufriendo el país en el Litoral…".

- Señor Presidente el otro tema que preocupa y mucho es la suba de precios.

- La inflación nos preocupa a todos, pero en el segundo semestre del año empezará a aflojar no tengo dudas, todos los días estamos pensando en medidas para ayudar como las que estamos anunciando hoy (ver pág. 2), medidas para estar más cerca de aquellos que más sufren la inflación y que siempre son los que menos tienen. Por eso yo siempre digo que la inflación es un impuesto que cobra un mal gobierno a la gente que menos tiene. -

¿Cómo se explica eso?

- La inflación es responsabilidad del que gobierna. El gobierno anterior creyó que la inflación era un instrumento político a utilizar y en el segundo semestre del año pasado, estando en campaña y para sostener un nivel de actividad artificial porque ya la Argentina estaba en un proceso de no crecimiento, emitió una cantidad de dinero que aceleró la inflación. Ahora estamos sufriendo las consecuencias de ese semestre de enorme emisión -

¿Cómo se enfrenta esta situación?

- Como lo venimos haciendo: siendo más austeros, más cuidadosos, emitir menos cantidad de pesos… Todo esto va a tener su impacto a partir del segundo semestre. Yo estoy convencido que la inflación va a bajar y es mi compromiso, porque no quiero ser parte de un estilo de gobierno que ejercer el poder que mintiendo, porque la inflación es eso una mentira, yo te doy y luego te lo saco con inflación. Creo que cuando logremos bajarla, los argentinos vamos a poder volver a saber no sólo cuánto valen las cosas sino además cuánto queremos que valgan en el futuro. Hoy, no se tiene conciencia cierta de casi ningún valor

- Pero no hay mucho margen para pedir mayores esfuerzos a la gente

- No, no lo hay. Por eso estamos cerca; intentando ayudar a todos los que podamos, sin embargo hay que saber que ésta es la realidad que recibimos, un 700 por ciento de inflación acumulada. No se baja de un día para el otro, después de que empieza uno a trabajar, seis meses después los índices reaccionan y lo van a hacer, yo estoy comprometido con eso. Quiero que se sepa que es mi máxima preocupación; a mí es al que más le duele cada que tenemos que tomar una decisión de un aumento, pero la verdad es que venimos de diez años de mentiras, de alterar el Indec, de hacerle creer a los argentinos que la energía era gratis y la realidad es que cuando hace frío o hace calor, se corta la luz y que las empresas que quisieron instalarse en el país no pudieron hacerlo porque no hay más capacidad de energía para distribuir. Estamos tratando de revertir un sistema que llevó a una aparente mejora, pero que ahora, finalmente sabemos que fue a costa de consumir las joyas de la abuela.

- ¿Qué sigue entonces en el mediano plazo?

- Yo soy optimista, el mundo le ha tendido la mano a la Argentina, nos han visitado las personas más importantes del mundo y nos dijeron que les gusta la Argentina, que creen en sus recursos naturales y que quieren venir a invertir. Entonces el proceso de inversión ya empezó. Los propios gobernadores van a conseguir créditos para hacer obras, así que todos estamos esperando que, volviendo al mundo, las inversiones se faciliten. Antes había mucha gente que quería venir a invertir, pero no podía porque no había garantías, había cinco tipos de cambio del dólar, no se podía importar ni exportar. (El presidente Macri se apasiona con el tema y hay algo o mucho de ansiedad también en sus definiciones). - Todas las cosas que hemos corregido ya, han generado un enorme optimismo y un gran interés por la Argentina. Este proceso ya comenzó, se empezará a ver con mayor claridad en el segundo semestre y nos va a permitir un despegue en los próximos años.

- También hubo quien no ayudó y levantó los precios sin razón

- Así fue, en este proceso de lucha contra la inflación me hubiera gustado que los empresarios hubieran colaborado un poco más. Pero que quede claro, y aunque la administración anterior decía lo contrario, la inflación primariamente siempre es culpa del gobierno. El gobierno es el que llenó de billetes de cien pesos la Argentina, antes con un billete de cien pesos te subías a un taxi y te decían ´no lo puedo llevar porque no le puedo dar el cambio´; ahora tal vez no te alcanza para pagar con el mismo billete. Bueno, eso lo hizo el gobierno anterior. Y como la inflación es una nube que todo lo tapa y no te deja ver, aparecieron los vivos que sacan ventaja… eso me enoja mucho y se los he dicho… Contra ello hemos puesto en marcha un sistema de información para que la gente pueda saber cuánto valen las cosas y la Secretaría de Defensa de la Competencia para que en ningún sector haya unos pocos que se puedan poner de acuerdo y perjudicar a los argentinos, tiene que haber muchos que compitan y que nos den los mejores productos a menores precios y de mucha calidad.

- ¿Siente que en lo que va de su gestión no hubo buenas noticias?

- Sí las hubo. Muy buenas. Inauguramos una forma nueva de convivencia en la que hoy tienen un Presidente que los escucha, que dialoga, que rinde cuentas, que nos los invade con cadenas nacionales todos los días, que apuesta a que generemos trabajo y que se ha comprometido con muchos planes de infraestructura que hacen fundamentalmente a la calidad de vida de la población porque no tener cloacas ni agua ni caminos ni escuelas con acceso a internet, es muy cruel y eso pasó aquí, fíjese que la educación en esta última década empeoró y no hay nada peor para nosotros que pensar que nuestros hijos no van a tener un futuro mejor que lo nuestro. La buena noticia es que hemos empezado a recorrer un camino que nos dará un mejor futuro. Además hemos sacado todos los impuestos perversos sobre las economías regionales que las condenaba a no poder mejorar en su trabajo. Hoy en todo el Norte empieza a moverse la rueda de la inversión y ello dará trabajo. El Plan Belgrano con alrededor de 16 mil millones de dólares para rutas, para obras de infraestructura es una muy buena noticia.

- ¿Cuál es el margen que tiene para que la gente siga valorando que la crisis viene del gobierno anterior y no comience a pasarle facturas a usted?

- Es una pregunta difícil. Yo estoy aquí porque amo este país, porque creo en la gente. Estoy dejando todo; trabajo desde las 7 de la mañana hasta que se me acaban las baterías a eso de las 7, 8 de la noche e intento reponerme con Antonia y mi mujer, con mis amigos y mis hijos. Camino el país todo el tiempo, estoy haciendo lo que siento que es lo mejor que puedo darle a mi gente, espero que sirva para que todo el mundo tenga una mejor oportunidad. Algunos lo entienden y lo valoran por ejemplo en las zonas inundadas la gente me decía esta semana ´por favor no afloje, metalé, creemos en usted´, yo les agradezco enormemente porque necesito el apoyo; esta Argentina que soñamos no la construye sólo un presidente, se necesita del entusiasmo y el compromiso de todos.

- ¿Habrá más ajustes?

- Yo no llamaría ajustes, para mí son ordenamientos. Digamos que por ejemplo en el caso de la energía que muchos han calificado como tarifazos tremendos, si vos pagabas energía a 8 dólares y lo llevamos a 20, pero a la Argentina le cuesta 60 en situaciones normales y 180 en los meses pico, entonces tenemos un gran nivel de desfase, de desquicio que se ha venido juntando todos estos años. Habrá que ir en el tiempo lo más gradual posible logrando equilibrarlo, pero este año no, me parece que ya estamos al límite de lo que podemos todos. l

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