×

“El síndrome de compartir nuestra privacidad” (Oversharing)

- 11:18 Santiago

“Uno de nuestros bienes más preciados es nuestra propia privacidad.”

 Normalmente, en la vida “real”, nos cuidamos mucho de proteger nuestra información personal y privada, pero cuando nos trasladamos a la red esto cambia. Nuestra socialización en la red pasa por compartir, con nuestros “ciberamigos” en redes sociales, cada paso que damos en la vida real, y contar cada acontecimiento que nos sucede, sea bueno o malo, sea de gran importancia o no.

“Con la explosión de las redes sociales ha llegado “El Oversharing”, que rompe con todos los blindajes que teníamos con nuestra privacidad en nuestras vidas cotidianas, haciéndola pública en la red.”

Una de las bondades de la red, la socialización y, gracias a la Web 2.0 nos permite comunicarnos en tiempo real con nuestra familia y amigos a través de nuestros perfiles en redes sociales, blogs, etc. Pero esa bondad se convierte en un grave peligro cuando desvirtuamos los conceptos de “amistad”.

En la red “cualquiera” puede ser nuestro “ciberamigo”, pasamos de tener amigos que podemos contar con los dedos de una mano, a tener cientos de amigos que no solo NO conocemos si no QUIZÁS  jamás llegaremos a conocerlos y ni tan siquiera saber si quien se encuentra detrás del perfil de nuestro “ciberamigo” es quien realmente dice ser.

¡En Internet  debemos tener Cuidado con ese concepto de amistad!

Nos tentamos de  compartir cualquier cosa con nuestros contactos, damos los buenos días y las buenas noches, compartimos la canción que estamos escuchando, incluso fotografiamos el momento en el que nos sucede algo “bueno” de contar. Nuestros contactos saben en todo momento si estamos tristes o alegres, si nuestra situación sentimental es perfecta o pasa por un bache. Compartimos las fotos de nuestras mascotas o del maravilloso paisaje que vemos durante alguno de nuestros viajes.

Compartir toda nuestra rutina llega a convertirse en un síndrome, en una necesidad de hacer pública nuestra privacidad, en compartir nuestra vida con nuestros “seguidores”.

En definitiva, el “OVERSHARING” no es otra cosa que contar absolutamente toda nuestra vida a través de las redes sociales, ya sean momentos de gran relevancia o simplemente anécdotas sin ningún tipo de interés.

Independientemente de que podamos correr el riesgo de aburrir a nuestros contactos contándoles toda nuestra vida, corremos el grave riesgo, al compartir en exceso nuestra privacidad, de dar información a quien lo lea que jamás daríamos a personas ajenas a nuestro entorno.

Los adultos no solo compartimos nuestros “secretos”, llegamos a compartir también los de nuestros menores. Fotografías de nuestros hijos disfrazados, o en una actividad en la que capturamos una graciosa imagen, o simplemente queremos compartir lo guapo que esta nuestro hijo, incluso su evolución desde el momento que nació.

Cualquiera de estas imágenes compartidas hubiera quedado en nuestra más absoluta intimidad, si NO nos hubiéramos digitalizado, y no se nos hubiera pasado por la cabeza el llegar a compartirlas con desconocidos.

Se ven adultos con los menores en traje de baño en piletas, playas, etc., Nos debemos, quizás preguntar, exhibiríamos estas fotos en una muestra fotográfica en algún lugar público? La respuesta, seria NO, en la mayoría de los casos y, entonces porque lo hacemos en la Red,… cabe reflexionar.

Para bien o para mal somos mayores, y como adultos debemos ser conscientes de lo que compartirnos y con quien lo compartimos. Pero debemos estar tranquilos, porque todos conocemos a nuestros “ciberamigos” en redes sociales, ¿verdad?

Pero ¿y los menores?

¿Hasta qué punto pueden poner en grave peligro su propia seguridad compartiendo absolutamente toda su vida?

¿No lo crees? Basta con mirar los perfiles de nuestros hijos y comprobaras  hasta qué punto llegan a compartir su “vida”, y lo más peligroso a compartirla en directo.

¿Saben realmente con quien la están compartiendo?

 Creo que deberíamos Concientizarnos, y que deberíamos concientizarles, de la irresponsabilidad de compartir ciertas “privacidades” cotidianas o no, y sobre todo de intentar controlar, dentro de las posibilidades de Internet, de las personas que tienen acceso a nuestra información personal, que en realidad es Pública, más allá de algunos “permisos” que Nunca se Activan !!!

He intentado transmitir otro de los riesgos que nos ofrece la red, y nuevamente mi intención ha sido hacerlo sin tecnicismos.

Simplemente les  pido que se  hagan  dos preguntas:

¿Somos conscientes de la información que compartimos en Internet?

Y sobre todo, ¿sabemos realmente con quien la compartimos?

Nosotros somos nuestra mayor vulnerabilidad, pero también somos nuestro mejor antivirus.


Más noticias de hoy