Santiago OPINA SANTIAGO

La importancia del cuidado de los ojos

Por el Dr. Ricardo Passone Oftalmólogo

05/02/2017 -

¿Comprende usted la importancia de cuidar sus ojos?

Obtener un examen oftalmológico es importante para mantener una buena salud. Pero ¿sabe cuándo debe practicárselo y lo que ese examen debe incluir? ¡Aprenda a cuidar sus ojos! Estudie los aspectos básicos de cómo obtener un buen examen oftalmológico al momento correcto y garantice que su visión le dure toda la vida.

¿Cuándo debe hacerse un examen oftalmológico?

La Academia Americana de Oftalmología recomienda hacerse un examen oftalmológico inicial a los 40 años, el momento en el que los síntomas tempranos de una enfermedad o de cambios en la visión pueden presentarse. De forma muy similar a un examen para detección de diabetes o de algunos cánceres, un examen oftalmológico general a los 40 años es una forma de recordar a los adultos, a medida que avanzan en edad, que deben ser conscientes de su salud ocular. Un examen de base puede ayudar a identificar signos de enfermedades oculares en una etapa temprana cuando muchos tratamientos pueden tener el mayor impacto en la preservación de la visión.

Algunos no deberían esperar hasta los 40 años para hacerse un examen oftalmológico completo. Si tiene una enfermedad ocular o si tiene un factor de riesgo para llegar a presentarla, como diabetes, hipertensión o historia familiar de enfermedad oftalmológica, deben consultar a un oftalmólogo inclusive si aún no ha cumplido 40 años.

Al examinar sus ojos, su oftalmólogo podrá decirle con cuánta frecuencia debe practicarse un examen oftalmológico. A medida que avanza en edad, será especialmente importante que se realice exámenes periódicos de los ojos debido al riesgo de que su enfermedad ocular progrese. Si tiene 65 años o más, asegúrese de hacerse un examen oftalmológico anual o al menos cada dos años, para detectar signos de enfermedad ocular relacionada con la edad, como cataratas, degeneración macular relacionada con la edad y glaucoma.

¿Qué debe incluir el examen?

Un examen oftalmológico completo es relativamente simple y no ocasiona molestias, no debe tomar más de 45 a 90 minutos. El examen debe incluir lo siguiente:

Su historia médica. En primer lugar, su oftalmólogo le pedirá una evaluación de su visión y de su estado general de salud. Su historia médica familiar. Si utiliza lentes correctivos o si toma algún medicamento por prescripción, serán también datos de interés para su oftalmólogo.

Su agudeza visual. Este examen es tal vez la parte del examen general con la que todos están más familiarizados. Su oftalmólogo le pedirá que lea una cartilla oftalmológica estándar para determinar qué tan bien ve a distintas distancias. El examen se practica primero en un ojo y luego en el otro, cubriendo el que no se está examinando.

Sus pupilas. El oftalmólogo puede evaluar cómo responden sus pupilas a la luz, iluminándolas con un haz de luz brillante. La reacción pupilar habitual a este estímulo es contraerse (hacerse más pequeña). Si sus pupilas responden dilatándose (agrandándose) o si hay falta de respuesta en cualquiera de los dos sentidos, puede ser indicación de un problema de fondo.

Su visión lateral. La pérdida de visión lateral es un síntoma de glaucoma. Porque puede perder visión lateral sin darse cuenta, esta prueba puede identificar problemas oculares de los que usted ni siquiera es consciente.

El movimiento de sus ojos. Esta prueba, conocida como motilidad ocular, evalúa el movimiento de sus ojos. Su oftalmólogo querrá asegurarse de que sus funciones ocular y muscular estén debidamente alineadas. Las pruebas comunes miden los ojos y su capacidad de moverse rápidamente en todas direcciones así como su capacidad para rastrear objetos que se desplazan lentamente.

Su prescripción para lentes correctivos. Se le pedirá que se siente y que observe una cartilla a través de un dispositivo llamado foróptero, que incluye una diversidad de lentes. El foróptero puede ayudar a determinar cuál será la mejor prescripción de anteojos o lentes de contacto para corregir cualquier error refractivo que pueda presentar, como, por ejemplo, miopía.

Su presión ocular. Este examen, conocido como tonometría, mide la presión dentro del ojo (la presión intraocular o PIO). Una PIO elevada es signo de glaucoma. La prueba puede incluir una rápida y leve descarga de aire en el ojo o la aplicación de una punta suave sensible a la presión muy cerca o contra su ojo. Su oftalmólogo puede utilizar gotas para dormir su ojo a fin de poder practicar esta prueba sin molestias.

La parte anterior de su ojo. Se utiliza una especie de microscopio, conocido como lámpara de hendidura, para iluminar la parte anterior del ojo, incluyendo los párpados, la córnea, el iris y el cristalino. Esto puede revelar si usted está desarrollando o no cataratas o si tiene cicatrices o rasguños en su córnea.

Su retina y su nervio óptico. Su oftalmólogo le aplicará gotas para dilatar o ampliar su pupila. Esto le permitirá examinar su retina y su nervio óptico, ubicados en la parte posterior de su ojo, para detectar signos de daño producido por enfermedad. Sus ojos pueden quedar temporalmente sensibles a la luz por unas pocas horas después de la dilatación de las pupilas.

Su oftalmólogo puede sugerir pruebas adicionales para examinar sus ojos mediante técnicas especializadas de imagenología como TCO, topografía o fotografías de fondo de ojo. Estas pruebas pueden ser esenciales para el diagnóstico de una enfermedad en sus etapas iniciales y permitirán que su oftalmólogo detecte anormalidades en la parte posterior del ojo, en la superficie ocular o al interior del ojo.

Cada parte del examen oftalmológico completo ofrece información importante acerca de la salud de sus ojos. Asegúrese de recibir un examen completo como parte de su compromiso con su salud general. l

 
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