Puntos de Vista DR. MARCELO AGÜERO (Abogado)

“La fiesta clandestina es un hematoma en medio de la sociedad, porque cuando se forma en el cuerpo, todos los gérmenes van a comer ahí”

09/07/2017 -

Hace bastante tiempo, no había fiestas clandestinas para combatirlas. Fue muy importante el ingreso de las divisiones especiales de la Policía, para el control.

Esto nos ha facilitado el trabajo, porque necesariamente tiene que ser la policía laz que determine el retiro del menor del lugar para la guardia y custodia de sus padres.

Obviamente, es el estado el que tiene el monopolio de la fuerza pública y se lo establece a través de la Policía. Muchas veces se confunde “el poder de policía”, con “el poder de la policía”.

El poder de policía es el que tienen los organismos municipales y se trata de la facultad que tienen para verificar, controlar, sancionar. Sin embargo, el poder de la policía para detener o actuar ante estos casos no está en manos del poder administrativo.

Nosotros muchas veces nos encontramos con que no podemos avanzar más allá de las facultades administrativas. Si agredían a los inspectores debíamos llamar a la policía. Y esto fue cambiando a medida que ha ido creciendo el problema, al igual que la respuesta del Estado, y por eso pudimos ir organizándonos en el trabajo.

Desde un principio nos hemos ocupado del fenómeno de los padres y dicté una resolución en su momento, la cual impactó fuertemente en casi todo el país. La resolución hacía responsable a los padres por la presencia de los menores en las fiestas clandestinas, con una sanción a nivel económico.

Procedimiento Hoy, la policía ha tomado este tema, y trabaja en conjunto con el municipio. Cuando se detecta la presencia de menores de edad en las fiestas clandestinas, se lo separa al menor, se llama a los padres para que lo vengan a buscar, se le hace entrega mediante un acta policial y luego el Juzgado los cita al padre para ver cuál es la falta y sanción.

El procedimiento se da de la siguiente manera: se lo cita al padre y al menor. Al adulto se le requiere la autorización para que el hijo declare. Y si no quiere lo hace el padre en su lugar.

Ahí se establecen los hechos, se determina el grado de responsabilidad que puede haber y a partir de ahí surge una sanción. La fiesta clandestina es un hematoma en medio de la sociedad, porque el hematoma tiene la particularidad de que cuando se forma en el cuerpo, todos gérmenes van a comer ahí.

Esto es lo que gráficamente es una fiesta de éstas, porque ahí, todo el mundo se surte para sus diferentes negocios ilegales. Y esto es lo que no se está viendo. Parece que se tratara de una travesura de los hijos, un problema simplemente del que quiso hacer la fiesta, pero no es así.

Esto está avanzando porque hay consumo de drogas. No es casual de que la mayoría de los alcoholizados sean mujeres, porque también hay trata de persona, no al nivel de esclavización, pero hay. Y luego el negocio original, que es el alcohol. A veces, nos dicen que no dejamos que los chicos se diviertan, pero no es así, no es un problema de diversión, es un problema de alta exposición al riesgo del menor.

Los padres no están tomando conciencia de este tema. Siempre dije que la responsabilidad no es de los menores, no es que estamos ante una juventud perdida.

El menor va hasta donde lo dejan, y hoy los límites están desdibujados. Hay chicos que reclaman límites.

Respuesta de los padres

Cuando son citados por la Justicia, muchas veces nos encontramos frente a padres que no saben a qué van o qué pasa.

Cuando van a las audiencias, los hijos tienen que asumir la responsabilidad. La mayoría de los padres piden que declaren los hijos, quienes dicen lo que pasó. Para los padres, es una herramienta que los ayuda a ellos a controlar al adolescente.

Lo ideal es que haya un lugar en donde los menores puedan concurrir y que no haya alcohol, ni mezcla de mayores y menores. Es peligrosísimo lo que se desarrolla a partir de la fiesta clandestina. Los que organizan son empresarios de las fiestas clandestinas, en donde concluyen varios negocios ilegales que tienen a los menores como víctimas.

Multas

Las multas implementadas varían de acuerdo a cómo son los hechos, pero estamos hablando alrededor de 1500 o 2000 pesos. Es un tema que no tiene la finalidad de recaudar. La multa es un llamado de atención porque tiene como objetivo modificar la conducta

 
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