“Hay una explosión en tecnología con diagnósticos más tempranos”

DR. RUBÉN NACUL (Neurólogo)

17/09/2017 -

La esclerosis múltiple es una enfermedad del adulto joven y es la segunda causa de discapacidad en personas jóvenes, entre 20 y 40 años, después de los traumas de cráneos. Además, es una enfermedad que tiene un gran impacto en la morbilidad. Genera mucho interés en investigación y también en costos para el Estado, para el paciente y la familia.

En la actualidad hay una explosión en tecnología con diagnósticos más tempranos, hay una mejoría en el entendimiento de la enfermedad y, por lo tanto, en el tratamiento, en el pronóstico y en el futuro del paciente. Es una enfermedad inflamatoria de la mielina, sustancia gris y blanca del cerebro. Se cree que es inmunomediada, con factores ambientales que “gatillarían” esa respuesta inmune y ataca el propio cuerpo.

Las formas de manifestarse son muchas, básicamente producen episodios inflamatorios (brotes) en diferentes áreas del cerebro. Dependiendo en qué área se produzca el ataque inmune será la sintomatología que exprese el paciente. Puede ser sintomatología de déficit motor, trastornos sensitivos, trastornos postulares o equilibratorios. Tiene predisposición a afectar el nervio óptico, porque muchas veces los pacientes desarrollan el cuadro de neuritis ópticas, que se caracteriza por dolor y alteración en la visión, tanto de los colores como disminución de la agudeza visual.

Básicamente, los síntomas son adormecimiento, hormigueos en alguna parte del cuerpo que tenga cierta simetría (brazo, pierna o cara), torpeza motora, debilidad, visión doble, trastornos urinarios, y neuritis óptica.

Le decimos brotes porque el paciente, en los primeros estadios de la enfermedad, tiene como síntomas diversos y por eso realiza una consulta al oculista por ejemplo, y después de 20 días ya se recuperó de esa molestia que sentía. Y eso fue un brote de la esclerosis múltiple y el paciente no se enteró. Cinco años después, pasó lo mismo, pero esta vez tuvo una dificultad en una pierna, por ejemplo. Se recuperó y siguió. Fue otro brote, motor en la oportunidad. Muchas veces vemos que cuando hay uno o dos síntomas, ya hay muchas lesiones que por ahí no se han expresado. Eso nos lleva al diagnóstico de la enfermedad, porque excluimos otras patologías que se parecen a la enfermedad.

En los últimos años, el conocimiento de esta enfermedad ha crecido. Vemos derivaciones del oftalmólogo, por ejemplo. Pero muchas veces el oftalmólogo lo deriva, pero el paciente no cumple.

Dicen que la enfermedad tiene un ocultamiento de cinco años, pero muchas veces pasa que el otro profesional no ha sabido jerarquizar el síntoma o nosotros los neurólogos también nos confundimos porque el paciente no tiene la clínica típica.

Por eso ante los estudios, el neurólogo suele llamarlo para el año, para el seguimiento. Pero muchas veces, el paciente no vuelve, y cuando han pasado los años, regresan a consultorio con otros síntomas, y ante la resonancia magnética, ya se detectan las lesiones. Por todo ello debe haber un compromiso del equipo médico.

La cantidad de brotes y la adherencia a un tratamiento en los dos primeros años muchas veces es marcadora del pronóstico, entre otros factores.


Prevalencia

La Argentina es una zona de riesgo moderado en cuanto a la enfermedad. Un centro del Hospital Italiano ha trabajado en el tema y han determinado que antes se consideraba que había 20 casos aproximadamente entre 100.000 habitantes. Pero hoy, en los informes presentados el año pasado hablan de 35 a 40 casos por 100.000 habitantes, lo cual indica que nos hemos ido casi al doble, siempre con predominancia de mujeres.

Pensamos también que hay muchas veces un subdiagnóstico, y a veces un sobrediagnóstico, porque la enfermedad no es fácil de diagnosticarla.

Por eso, nosotros tratamos de difundir la enfermedad con charlas y folletos. Hay un día al año que se recuerda la enfermedad y capacitamos a los médicos, sobre todo a quienes se dedican a la atención primaria, auditores de obras sociales, médicos clínicos, médicos de emergencias y de guardia de los hospitales.


Factores ambientales

Hoy tienen un asidero científico cada vez más sólido los factores ambientales, que hoy en la Argentina tienen muchísima implicancia en esta enfermedad. Decimos que el paciente no debe fumar, porque fumar es un elemento que agrega un pronóstico más agresivo comparativamente con el que no fuma.

El paciente también debe tomar sol. Hoy nos estamos habituando a pedir dosajes de vitamina D y cuando el nivel esté por debajo del normal debemos restituirlo y pedirle al paciente que tome la máxima cantidad de sol que tenemos en invierno y en el verano todos los días 20 minutos, en horario no pico.

También tratamos que el paciente disminuya el índice de masa corporal y que tenga un menor consumo de sal.


Esclerosis

múltiple pediátrica

En el aumento de casos se han incrementado también los niños que la padecen. Hoy hay porcentajes que oscilan entre todos los pacientes con esclerosis múltiple, entre 3 al 7 por cientos son pediátricos. En el último año tuvimos contacto con tres pacientes menores de 18 años.

 
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