Padre Koffi Gilbert OPINA SANTIAGO

Talento y vida cristiana

Por el padre Gilbert - Párroco de Ma. Auxiliadora

19/11/2017 -

Haremos una reflexión sobre lo que hemos recibido de Dios. Los talentos y la gracia que hemos recibido para poner en práctica los talentos. Si miramos el diccionario, el talento puede ser una inteligencia, capacidad de entender; o actitud, capacidad para desempeño o ejercicio de una ocupación; o persona inteligente o apta para determinada ocupación. Puede ser moneda de cuenta de los griegos y romanos. En la Biblia dice: ‘En tiempo de Jesús el talento equivalía a unos 35 kilómetros de metal precioso’. Pero mirando la Biblia podemos decir: ‘Dios en su misericordia nos ha dotado de talento, los cuales Él ha tenido que ponerlos en nuestra vida, para que con ellos oremos su nombre. A veces no usamos esos talentos ni tampoco permitimos que esos talentos que Dios ha puesto en nuestra vida, se puedan desarrollar. Las personas piensan que no tienen talentos, pero es al contrario. Tenemos todo. Dios nos manda a desarrollarlos al máximo, al darnos cuenta de que somos hijos e hijas de Dios. Por eso no hay que esconder lo que Dios nos ha dado como regalo. A veces dudamos de lo que Dios ha hecho en nuestra vida, ya que creemos que somos personas simplemente. Tenemos que entender que Dios ha depositado talentos en nosotros. No hay dudas, todos tenemos talentos, discapacitados, enfermos, que han nacido con problemas...

Por eso cuando miramos a la gente y decimos que no pueden hacer nada, no es verdad, son excusas. Todos estamos llamados a desarrollar los talentos, pero muchos ponen pretextos porque no se sienten capaces de ponerlos en práctica. Muchos sienten vergüenza por lo que los demás van a decir; hay mucha falta de confianza en sus actos.

‘Otros lo hacen mejor que yo’, dicen. Y no es así. Otros dicen que no tienen tiempo o nadie los apoya, pero no es así. Todo el talento hay que poner en práctica.

A veces hay miedos que paralizan todo. No hay que esconder el talento; no debemos menospreciar lo que Dios ha depositado en nuestra vida. Es una responsabilidad grande. Nuestro Dios ha dado todo a los seres humanos.

Talentos para podernos al servicio de Dios y también de los demás. No hay talentos para vivir el individualismo ni egoísmo. El talento es la herencia que Cristo nos ha dejado.

Hemos recibido el bautismo, la comunión, la confirmación, tenemos todos para vivir la realidad. Muchas veces la gente cree que las cosas caen del cielo; Dios ha bajado a través de su Hijo y ha demostrado que Dios ha dado todo para ponerlo en práctica. Ahora hay que seguir ese ejemplo. Hay que imitar a ese Cristo, que no ha dejado sus talentos escondidos, sino que ha puesto todo en manifiesto para que todos imitemos.

Hoy vamos a orar y pedir, primero por nuestra Iglesia. Que la Iglesia continúe enseñando la verdad, que cada uno tome conciencia de las capacidades que tiene; que pongan en práctica su talento.

Que nuestra Madre que ha aceptado ser Madre, que nos ayude para que en este mundo podamos cumplir la voluntad de Dios, y aprovechemos lo que tenemos como riquezas.

Amén.


 
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