Santiago MÉRITO

Una alumna no vidente cerró el año como una de la portadoras de la bandera en el Colegio Absalón Rojas

El mérito de Luana Herrera es doble. Su ceguera no le impidió estudiar y obtener los mejores promedios. Además lo hizo sola, porque es oriunda de Loreto y únicamente los fines de semana viaja para estar con su familia.

07/12/2017 -

A los dos años y medio de vida, a Luana Herrera los médicos le descubrieron un tumor en la cabeza. Su madre cuenta que en muy poco tiempo fue avanzando hasta poner en peligro su vida. Los médicos lo pudieron extraer, pero la niña perdió la visión.

Anoche, el patio del Colegio Absalón Rojas explotó en aplausos cuando a Luana, con sus 19 años, la mencionaron como uno de los 9 mejores promedios de su curso, lo que le valió ser una de las portadoras de la enseña nacional.

Allí, entre las lágrimas de su mamá Claudia Rodríguez y las de la rectora del Colegio Absalón Rojas, Nélida Villavicencio, y de Alejandra Ayunta, su maestra integradora, comprobó que todos los esfuerzos por estudiar, por superarse, habían dado sus frutos. Y va por más. Porque para ella, "nada es imposible".

"Estoy emocionada, orgullosa, ansiosa, tengo muchas sensaciones juntas. Es un orgullo que no me imaginaba, porque uno no lo piensa, son cosas que suceden, que van pasando. De hecho ya no estaba concurriendo al Colegio porque había aprobado las materias, pero cuando me avisó la Profe no lo podía creer. Me siento orgullosa por mí y por mi familia", señaló Luana.

La estudiante tuvo que superar no sólo su ceguera para poder estudiar, sino también el hecho de estar de lunes a viernes, durante los últimos 4 años, lejos de su familia. "Soy de Loreto. Cuando me tocó empezar la secundaria he tenido que venir para Santiago. Estoy como interna en el Hogar de Ciegos y he tenido que acostumbrarme a muchas cosas, como extrañar a mi familia. Porque vengo los lunes y me voy los viernes. Pero vale la pena el esfuerzo", apuntó.

Para ella, la distancia "ha sido una cuestión complicada con mi familia al principio. Siempre estaban atentos por mí y estar lejos todo el tiempo era estar enviando mensajes a cada rato para saber qué estaba haciendo, dónde estaba. Pero sentía que debía tener seguridad de estar bien aquí para transmitirles la seguridad a ellos y al final tanto ellos (sus padres) como yo nos hemos acostumbrado".

Al estar entre los mejores promedios del colegio y ser portadora de la bandera, para Luana queda claro que "nada es imposible con mucho sacrificio, empeño y mucho de nuestra parte. Porque esto de la inclusión en la sociedad en general, en todos lados, requiere mucho esfuerzo de nuestra parte".

Señaló que "por ahí esperamos algo de los demás, pero también tenemos mucho que hacer nosotros. Todos tenemos inteligencia y sólo hay que desarrollarla. Nada es imposible, solo es cuestión de animarse, de encontrar a personas excelentes que las hay, como las autoridades del colegio y las profesoras integradoras, pero es animarse y darle para adelante".

La mirada de la rectora

Para la rectora del colegio "Absalón Rojas", Nélida Villavicencio, "Luana es una de las portadoras de la bandera de la Nación. Ella nos acompaña desde hace 5 años en uno de los proyectos que tiene más de 20 años en este Colegio que trabaja junto a la escuela 50 integrando a los alumnos no videntes y Luana es una más".

Agregó que "la diferencia con las anteriores es que se ha destacado en todas sus competencias y se ha destacado del resto de sus compañeras porque tiene un promedio excelente".

Este año, Luana también pudo participar de los juegos Evita, según comentó la directora del establecimiento. A partir del 2018, la estudiante al igual que sus compañeros ingresará en el último tramo de su vida escolar. Pero ya tiene planes a futuro. Luana quiere estudiar una carrera universitaria para recibirse de comunicadora social o de profesora de Inglés. Y ese es su próximo objetivo con una frase que acuña desde hace rato: "Nada es imposible. Sólo hay que animarse".

 
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