“Que sea un renacer espiritual para todos; que volvamos a los orígenes y a revalorizar el espíritu navideño”

PADRE GREGORIO MAKANTASIS | Iglesia Ortodoxa

17/12/2017 -

Celebramos la natividad del Hijo de Dios, que vino al mundo, se hizo hombre, y que se identificó con la naturaleza humana para darnos ejemplos de vida. Emanuel, que es Dios con nosotros, asumió esa carga voluntariamente y nos invita a vivir conforme a ese modelo que es el Cristo Jesús, que es la imagen visible de ese Dios que es invisible.

En Él se nos hace palpable y ese misterio de la venida del hijo de Dios y del advenimiento de Cristo al mundo los lleva a optar esa voluntad de Dios. Es Dios el que nos muestra el camino, la verdad y la vida, y nosotros como cristianos llevamos ese mensaje: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”.

La buena voluntad de los hombres de adorar a ese Niños Jesús. ¿Qué acogida tuvo con respeto al Niño, a la ternura, al amor a Dios? Es un Dios que viene con un propósito claro porque Él redimirá a su pueblo del pecado, por eso se llama “El Salvador”.

Vino para redimirlo de ese pecado en el cual el hombre estaba inmerso. Y muchas veces el mundo vive en esa superficialidad durante las fiestas, pensando en regalos, en qué van a comer, qué se van a poner, pero en realidad Dios nos invita en esta Navidad a poner nuestra atención en el homenajeado, que es Cristo Jesús Nuestro Señor, y lo que estamos festejando es su venida al mundo, su nacimiento.

Es tiempo de ver qué le ofrecemos a Cristo. Muchas veces esperamos un regalo de Navidad, pero no nos damos cuenta de que el don más grande que tenemos es la venida de Cristo a este mundo y a nuestros corazones. En este tiempo estamos recibiendo a Cristo, y es el inicio de esa historia de salvación por la cual viene al mundo. Pues vendrá al mundo, nos dará ejemplo, morirá y resucitará todo por nuestra eterna salvación.

Esta Navidad también es un momento de reflexión y de evaluación para ver cómo cerramos el año y estamos frente a ese Niños Jesús, cómo ese amor y ternura de Cristo impacta en nuestras vidas, y si realmente somos pesebres vivos, si brindamos al otro lo que recibimos y de qué manera Su amor influye en nosotros, para después nosotros influir en los otros, y llevarnos a brindarnos y tener una actitud de servicio, ser más solidarios. Y en esto los padres tienen un rol muy importante y fundamental en la familia cristiana, porque son ejemplo de esto ante sus hijos.

Además los padres deben encausar sus vidas, no tanto con la palabra, porque los chicos son muy rebeldes o no les gusta que le den los sermones, pero sí con el ejemplo. Y ahí es Cristo, el que salva de las desviaciones, de los excesos y de las cosas que muchas veces nos llevan al pecado.

Por eso en Navidad es momento de volvernos a Cristo para reflexionar y ver cómo estamos en la vida, y como padre pienso que debemos dar nuestros mejores ejemplos siempre guiados por la luz del Señor, que ilumina nuestra vida, y de la nuestra juventud en general.

MENSAJE

En Navidad hay que dar un mensaje de alegría y gozo. Todos los cánticos que canta la iglesia en este tiempo, hablan de la buena noticia, y que eso renueve nuestra vida, que sea un renacer a la vida con Dios y en Dios y a ese don de Dios que nos ofrece la Navidad, que nos movilice a nosotros para que así movilicemos a los otros y tengamos una actitud del corazón de poder amar y acoger a Cristo, y en Él a nuestros prójimos. Que sea un renacer espiritual para todos, que volvamos a los orígenes y revalorizar el espíritu de la Navidad para que este mensaje cristiano impacte en nuestra vida, y a través de nosotros, a otras personas.

 
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