Economía INICIATIVA

Una emprendedora demostró que con la fibra de bambú se pueden lograr prendas suaves y livianas

En un almuerzo convenció a dos amigos del trabajo y nació Get Wild!, una marca de ropa pensada desde la sustentabilidad en donde la materia prima es la fibra de bambú con todas sus propiedades.

14/01/2018 -

Una enfermedad, un concurso y todas sus ganas de emprender fueron las causas que impulsaron a Agustina Trovato a insertarse en la industria textil pero con una novedosa materia prima: La fibra de bambú.

Hasta ahora, la mayoría de los tejidos que se utilizan en la industria, responden a entramados de algodón en muchos casos, mezclados con fibras sintéticas como el polyester. Pero la posibilidad de contar con un tejido de fibras natural, liviano y suave para su mamá, llevó a Agostina a incursionar en esta materia prima.

Hay que remontarse al año 2013. Para entonces, Agostina Trovato vivió una experiencia que cambió por completo su concepción de la ropa. Su madre había sido diagnosticada con cáncer de mama y, debido a los tratamientos que recibía, debía utilizar prendas suaves que no lastimaran su piel. Pero para la familia resultaba casi imposible conseguir ropa que respondiera a estas características. Y así comenzó su investigación para dar con la fibra adecuada, hasta que se cruzó con el bambú.

Los resultados no llegaron en un día, sino que fueron años de desarrollo. Agostina, tenía un empleo, trabajaba en el área de Investigación de Mercado de Cablevisión, hasta que presentó su proyecto al concurso Potenciate, que organiza el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), y tras los buenos resultados, vio que la posibilidad de desarrollar un negocio era real.

En un almuerzo convenció a dos amigos del trabajo y nació Get Wild!, una marca de ropa pensada desde la sustentabilidad en donde la materia prima es la fibra de bambú con todas sus propiedades.

La primera

sociedad

Para comenzar, junto con sus socios Gabriela Rivero y Hernán Galeano, aportaron $ 3000 cada uno de ahorros y salieron con la primera tirada de 100 remeras. Trovato lo recuerda y se emociona: “Renuncié un 23 de diciembre. Ese día terminamos la producción y tuvimos nuestra primera venta. Una chica que googleó ‘indumentaria sustentable’”.

Tercerizan la hilandería y la producción textil. Para la moldería, Trovato, autodidacta, asegura que aprendió gracias a “un curso de YouTube”. Y trabaja para la confección con talleres que dependen de organizaciones como Cosiendo Redes y Ropa Limpia para asegurar la transparencia del proceso: “Quisimos hacer una marca con propósito”.

El modelo en el inicio fue de venta minorista a través de la web, pero para ganar escala apuntaron a la venta mayorista a través de locales multimarca. Las prendas son ideales para deportistas porque la fibra funciona como un “dri fit natural”. Además, es antibacterial, cuenta con protección UV, es termoclimática e hipoalergénica.

El trío vende 500 prendas por mes y su portfolio tiene más de 100 productos. Esperan terminar el año con 100 puntos de venta y expandirse a prendas como pantalones, camperas y una línea infantil.

 
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