Santiago ROCHA

Las playas de La Paloma, La Pedrera y Cabo Polonio tienen una gran afluencia todo el día

14/01/2018 -

Por estos días, las playas de Rocha se muestran superpobladas de veraneantes, que se ven seducidos por el atardecer en La Paloma contemplado en La Balconada. Pero además, tiene el atractivo de los buenos precios al momento de comer algo al paso o beber una buena cerveza. Además, es una de las elegidas de los surfers por las olas y el viento. En La Aguada, en cambio, el público es más familiar. Bajan padres con sus hijos, improvisan arcos de fútbol con chancletas, toman mate en la arena, o juegan al tejo. A la noche, el panorama de La Aguada cambia, ya que allí funcionan los boliches, entre ellos Barbas, al que asisten la mayoría de los jóvenes que bailan hasta el amanecer. El Polonio, es un balneario agreste ubicado en el kilómetro 264 de la Ruta 10, al que solo se puede acceder en camiones todo terreno, tiene dos playas: Norte, la preferida de los surfers, y Sur, más llana y quieta.

En la Sur se alquilan kayaks y muchos turistas eligen practicarlo. Otros prefieren jugar al vóley en la arena.

Hay un único parador donde se vende comida rápida, bebidas y tragos.

En la Norte hay más opciones gastronómicas, y aunque la impresión de la gente es que está más caro que la temporada pasada, en ningún restaurante cabe un alfiler.

La Pedrera

El Barco, una de las dos playas de La Pedrera, está colmada de jóvenes. Descienden por los médanos en oleadas luego de las cuatro de la tarde, porque la vida en el balneario para ellos arranca después de esa hora.

Algunos duermen una siesta en la arena con el fin de recuperarse de una larga noche; otros juegan al fútbol tenis, a la paleta, y hacen surf.

Varias chicas toman sol en hamacas paraguayas, mientras se oye la música que sale de los chiringos.

La arena está repleta de gente. Pero hay dos pizarrones que sobresalen entre la multitud: uno ofrece masaje tailandés y el otro yoga.

En ninguno de los dos figura el precio del servicio, solo un número de teléfono donde consultar, y el nombre de un tal César. En esta playa las sombrillas han sido sustituidas por quinchos de paja.

 
Compartí
esta nota
También te puede interesar