ANÉCDOTAS DE TAXI | Mamá maestra. Hija docente.

Por Victor David Bukret.

01/02/2018 -

Ambas hermanas son pasajeras de la empresa, y las dos son docentes. Una ejerce en el aula, y la otra, cómo administrativa, en colegios diferentes.

Casi siempre van en auto separado, porque coinciden en horario para pedir el coche, pero los recorridos son distintos. Pero de todas las veces que fui a buscarlas, siempre salieron solas, o al menos eso vi.

Hoy, una de ellas, (la más linda), fue despedida en la puerta por una mujer mayor.

-¡Qué tal profe! ¿Al colegio?

-¡Hola querido!...Antes que nada ¡FE LI CI TA CIO NES, CHEEEE!

-Eh... muchas gracias.

-Si, al colegio... ¡LOS ÚLTIMOS DÍAS! No veo la hora de terminar esas planillas...

-Ja ja. Digamé una cosa: la señora que la saludó, ¿es su mamá o su suegra?

-¡MI MAMÁ! ¿Por qué?

- Ah... Doña Raquel.

-¿SIIII! ¿De dónde la conoces?

-Hace más de treinta años, más por aventura que por necesidad, arreglaba jardines y cortaba el pasto por ésta zona... Uno se acuerda de los clientes, pero no se olvida nunca de los que además del pago, te preparaban unos ricos sanguchitos, y jugo de naranjas de la planta de su patio... Ella se paraba al lado mío, me obligaba que me lave las manos, ponía la mano en la cintura, y no se movía hasta que no terminara... Tenía un delantal de esos de cocinera, de color celeste, y de vez en cuando me interrogaba. Cuando comenzaban las clases, hasta unos útiles me regaló...

     Yo le cortaba también a los Risso Patrón del frente, a doña Cheín de la vuelta, en la casa de la Anita Mastroiácovo, a don Gramajo, a los Farhat, de la calle Domingo Palacios, a la seño Cabrera Ibañez, y a un montón de por aquí... Usted estudiaba, y eran unos bombones con su hermana... ¿Se acuerda profe?... ¿Profe?... ¿Por qué llora?

 
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