Conflictos y cercanías en las relaciones entre padres, madres, hijos e hijas

Lic. Mariano Vega Botter.

03/06/2018 -

La familia es un contexto en el que sus miembros sienten una gran cercanía emocional. La adolescencia es un periodo de conflictos familiares inherentes a la relación padres-hijos, deseables e inevitables. Esta afirmación debe ser matizada.

Existen diferentes variables mediadoras en la relación adolescencia-conflictos familiares:

Primeras adolescencia: muchos conflictos familiares

Adolescencia media: mayor equilibrio, renegociación de roles en el seno familiar. Estudios longitudinales muestran que familias con buena dinámica en la infancia, lo seguirá n siendo en la adolescencia.

Debemos tener en cuenta la forma de resolver los conflictos:

De forma positiva, a través de la comunicación, el afecto y la toma de decisiones conjunta permiten que el adolescente aprenda a resolverlos de forma adecuada, lo que supone un ajuste mayor en la adolescencia tardía.

Las principales discusiones se producen por la forma de vestir, las tareas del hogar, el empleo del dinero, las conductas, etc. Temas más transcendentales generan menos disputas. Este hecho se explica porque los temas de disputa pertenecen, para los adolescentes, a su ámbito privado.

Los chicos tienen más discusiones en temas académicos, uso del tiempo libre o consumo de tabaco y alcohol.

Las chicas, la hora de llegar a casa.

La relación entre conflictos con los padres y ajustes de los adolescentes funciona en forma de U invertida.

Chicos con conflictos moderados = mejor ajuste psicológico. Chicos con conflictos fuertes = problemas psicológicos (el caso del joven amenazante con un explosivo).

Chicos sin conflictos = peor ajuste psicológico que con conflictos (no exploran nuevas posibilidades, no pasan por la crisis de identidad – Teoría de Erikson). Las familias que son conflictivas durante la adolescencia ya lo eran previamente. El desarrollo madurativo está relacionado con la intensidad emocional en los conflictos entre padres, madres y adolescentes. Los padres interrumpen a sus hijos más, y las madres e hijos se interrumpen entre ellos cuando está n en las fases medias de la maduración.

Los chicos que maduran antes (timing puberal) tienen mayores conflictos en casa que los que maduran en tiempo. La mayor parte de las familias pasan por la adolescencia sin grandes problemas.

Los aspectos más importantes de la vida del adolescente son: la familia, los amigos y la salud. Los amigos se convierten en un apoyo básico durante estos años. En los años 90 empezaron a preocuparse por la relación con los coetáneos, floreciendo así la psicología de las relaciones cercanas.

A lo largo de estos años se ha llegado a una serie de conclusiones:

Las relaciones entre iguales se vuelven más importantes en la adolescencia, basadas en la autoexploración, en el apoyo emocional y la autorrevelacion. Las relaciones entre iguales se vuelven má s complejas (grupo o pandilla, pequeño grupo o cuadrilla, amigo íntimo o la pareja, la tendencia grupal, el liderazgo, etc). La reputación del individuo dentro del grupo cobra una importancia específica.

Los amigos y el grupo de amigos están caracterizados por la semejanza entre ellos. Aquellos adolescentes con buenas habilidades sociales aparecen mejor ajustados en las relaciones sociales y en la adaptación académica y emocional La auto-percepción de las relaciones entre iguales no es fiable.

La afiliación con los iguales y la reputación es sólo moderadamente estable. La influencia de los iguales es un proceso complejo reciproco y no unidireccional Mantener buenas relaciones con los iguales es un indicador de ajuste que favorece el bienestar social y emocional de los adolescentes.  


 
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