Santiago STREPTOCOCCUS PYOGENES

Reiteran cómo proteger a nuestros chicos de la acción de las bacterias

"La velocidad con la que evoluciona requiere estar atentos ante la aparición de los primeros síntomas; es la mejor forma de ayudar", sostienen los expertos.

14/09/2018 -

La sociedad aún no sale del asombro por el repentino ataque de la bacteria streptococcus pyogenes, que ya se cobró al menos seis vidas en esta semana. Sin embargo, los médicos sostienen que más que hablar y atemorizarse, hay que tener bien en claro cuáles son las formas en las que se puede proteger a los niños, para alejarlos de cualquier cuadro complicado en su salud.

La alerta epidemiológica que desató el tema hizo que las guardias de los centros asistenciales de todo el país (y los de Santiago del Estero no están exentos) estén colmados de padres desesperados por la salud de sus hijos. Pero no hay que desesperar sino ocuparse.

La transmisión se produce por contacto físico directo entre personas por vía respiratoria. Ejercitar el lavado de manos y guardar reposo en caso de enfermedad hasta 24 horas luego de que se vaya la fiebre, tanto en niños como adultos son las medidas más efectivas para prevenir el contagio de este tipo de patologías.

"No existen vacunas para prevenir infecciones por esta bacteria. La prevención debe centrarse en las medidas de higiene básicas, como lavado de manos, mantener las uñas cortas y limpias, cubrir la tos o el estornudo con el antebrazo no con la mano, ventilación de ambientes y evitar el contacto con gente enferma y los lugares de hacinamiento. Los niños no deben reintegrarse a sus actividades habituales hasta cumplir 24 horas de tratamiento antibiótico, y no haber vuelto a presentar fiebre en ese lapso de tiempo, para evitar la circulación de la bacteria", explicaron desde la Sociedad Argentina de Pediatría.

Consultada por qué la enfermedad no está incluida en ninguna vacuna, la médica infectóloga del Hospital de Clínicas y secretaria del comité nacional de infectología pediátrica de la Sociedad Argentina de Pediatría, Elizabeth Bogdanowicz, explicó a Infobae que  ‘es una enfermedad de incidencia muy baja y lo habitual es que dé faringoamigdalitis y tenga un curso benigno; el foco para desarrollar vacunas siempre se pone en bacterias más violentas como meningococo o neomococo; pyogenes en general no hace esto".

Según describió Bogdanowicz, "el cuadro inicial tiene compromiso de las vías aéreas superiores, acompañado de fiebre alta, decaimiento y dolor de garganta".

"Es un cuadro que llama la atención y que puede incluir dolor de cabeza y dolor abdominal. En general el cuadro inicial tiene más impacto en el estado general del paciente, cuesta bajar la fiebre y sigue taquicárdico a pesar de que la temperatura baje. La consulta debe hacerse ante un niño que quebranta su estado general, y presenta fiebre, cambios en la coloración de la piel, aunque no le duela la garganta", insistió.

Vale indicar que la transmisión se produce por contacto físico directo entre personas por vía respiratoria. Ejercitar el lavado de manos y guardar reposo en caso de enfermedad hasta 24 horas luego de que se vaya la fiebre, tanto en niños como adultos son las medidas más efectivas para prevenir el contagio de este tipo de patologías.

 
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