“Hay que tener bien en claro que se trata de una enfermedad tiempo dependiente”

Dr. Ricardo González. Neurocirujano.

05/11/2018 -

Un tema fundamental pasa por la concientización sobre lo que tie­nen que hacer, tanto la persona que lo padece como la que está cerca, o la comunidad o el ambiente donde se mueva. Y esto ha cambiado mucho desde que se instituyó el Día de la Lu­cha contra el ACV en el 2007, en ba­se a la promoción de la salud, a la pre­vención de los factores que lo provo­can.

Ahora, ¿qué pasa cuando ocurrió el evento? Hay que tener bien en claro que se trata de una enfermedad tiem­po dependiente. Si hubo una alarma y ha sido precoz la detección, hay mu­chas posibilidades de un mejor trata­miento. Debemos tener en cuenta que dos millones de neuro­nas se pierden por mi­nuto, durante una hora de instalado el cuadro, el cerebro envejece on­ce años, uno ve esas ci­fras y entiende porqué es una enfermedad te­rriblemente mortal y discapacitante, con todo el impacto que tiene no solamente en lo físico, sino también en lo psi­cológico y en lo afectivo, porque llega a disgregar familias. Tiene un impac­to socio económico muy importan­te, tanto para el que lo padece, como para el entorno y para los sistemas de salud. Por eso es que hay que ser muy puntual con el tema de la prevención.

Instalado el cuadro, lo importante es dirigir, orientar, concientizar, po­ner en conocimiento, poner en estado todo lo que se pueda, para que el pa­ciente no pierda tiempo. Debe ser re­ferido a los lugares en los que se pue­de tratar o cambiar la evolución nor­mal de esta enfermedad.

Para eso se han creado lo que se conoce como unidades de Strout, que ha costado mucho aún en los Estados más desarrollados, no es nada sim­ple. Allí se hace un manejo interdisci­plinario, en el que hay una conjunción de especialidades y subespecialidades dentro del campo de las neurocien­cias que, conjuntamente, hacen que al paciente cuando ingresa se le pue­da hacer un diagnóstico precoz. Allí se detecta si el ACV es isquémico o he­morrágico, porque las ventanas tera­péuticas, que es el tiempo que tene­mos para hacer el tratamiento, varían según las condiciones del paciente.

Por eso sostenemos que todo pasa por una campaña de concientización. A eso es a lo que enfocamos, a que las personas sepan qué hacer tanto cuan­do lo sufren, como cuando ven que otro lo padece. Todos debemos reconocer los cinco síntomas.

Ahora se está pro­mocionando mucho en el país. Los centros que trabajamos con estas unidades esta­blecidas estamos co­municados a través de las redes para in­terconsultas, e inter­cambio de opiniones. Los comunicadores, los profesio­nales, los compañeros de trabajo, el que hace deportes tienen que te­ner conciencia de la situación que les toca para saber cómo actuar. Se trata de la precocidad del sistema en el auxilio al paciente para saber remitirlo en lo posible al centro en el que se pueda resolver esto.

Lamentablemente, a nivel mun­dial, falta que la gente esté informa­da sobre este tema. Hay países como Brasil que han legislado sobre esto, pero en la Argentina aún no.

Todo pasa por la información y el conocimiento. Porque, a veces, la misma enfermedad te da oportuni­dades.


 
Compartí
esta nota

También te puede interesar