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Acusan a Eskenazi de manejar dinero corrupto de Néstor Kirchner

Se habla de hasta 150 millones de dólares. Opera el Banco de Santa Cruz.

- 00:00 Política

Víctor Manzanares, el contador de la familia Kirchner, involucró al banquero Sebastián Eskenazi en las coimas de los "cuadernos".

Según La Nación, el contador reveló ante la Justicia que Eskenazi, hijo del ex accionista de YPF y dueño del Banco de Santa Cruz, recibió el dinero negro que manejaba Daniel Muñoz, el secretario de Néstor Kirchner. Manzanares estimó que lo invertido en la Argentina eran unos 130 ó 150 millones de dólares.

Sugirió que los fondos pertenecían en rigor a Néstor Kirchner, reveló cómo se ocultaba la plata en casa de la madre del expresidente, que se usaba un galpón con baño acondicionado como bóveda o en cajas fuertes, entre otras escandalosas revelaciones.

Dijo que Cristina Kirchner le prometió que el pago por sus servicios profesionales iba a ser un Registro de la Propiedad Automotor en Buenos Aires, que debía poner a nombre de un testaferro suyo y darle el 20% de lo recaudado, pero al final terminó el mandato de la expresidenta y la promesa no se cumplió. Manzanares relató que en un momento Muñoz decidió retirar todo el dinero del sur, que fue traído por tierra a Buenos Aires. Además, dijo que en Buenos Aires ese dinero fue entregado a Sebastián Eskenazi. En un momento, ante Manzares, Muñoz se jactó de la situación que le había tocado vivir, manejando tanto dinero y, para graficar la cantidad de la que hablaba aludió a una pileta de natación llena de plata.

Manzares dijo, además, que Muñoz le contó que había un lugar, cuya ubicación no pudo precisar, cuya llave solo la tenían el propio secretario presidencial y Sebastián Eskenazi. Su primer contacto con el dinero, según relató, fue en 2006, cuando se encontró con Daniel Muñoz en la Casa Rosada y luego en Río Gallegos.

Muñoz le pidió si podía guardarle por unos días unos bolsos y mochilas porque habían tratado de robárselos. Así le paso a su camioneta unos 15 bolsos y mochilas. Cuando Manzanares le preguntó a Muñoz qué contenían, lo miraron con cara de asombro y le dijeron que no era otra cosa que dinero. Le ofrecieron entonces entrar en el negocio. Manzanares dijo que se tentó y guardó en un entretecho de su casa los bolsos y mochilas. Algunos tenían candado. Había en total entre 20 y 30 millones de dólares. Sabía que lavaba dinero negro. Al poco tiempo puso 8 millones de dólares (en billetes de 500 euros y billetes de dólares) en una caja de seguridad de su padre en el Banco de Santa Cruz. A partir de entonces, en abril de 2006, empieza el proceso de inversión, en que Muñoz le pidió que formara la sociedad Madaco para comprar propiedades, entre ellas, un departamento en la avenida Kirchner 952, en el centro de Río Gallegos. Manzanares tenía la llave. Ahí siempre había entre 3 y 4 mochilas con 2 millones de dólares cada una en promedio y cuando necesitaba comprar algo a pedido de Muñoz, sacaba la plata de ahí.

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