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Síntomas inmediatamente después de la ruptura

- 00:10 Santiago

La persona a la que se le haya roto un aneurisma cerebral experimentará síntomas de manera inmediata, sintiéndose mucho más débil de manera súbita y, en algunos casos, sufriendo graves alteraciones de la consciencia que pueden ser acompañadas por una entrada en un estado de coma o la muerte súbita.

Normalmente, si no se pierde la consciencia, las señales más comunes de que se ha producido un aneurisma son el cansancio, un fuerte mareo, la vista borrosa y la dificultad para centrar la atención en algo.

También es común experimentar problemas de habla (afasias) alteraciones de la percepción y la entrada en un estado de confusión. Sin embargo, como hemos visto, estos síntomas dependen de muchos factores, igual que el pronóstico. Una persona puede tener un aneurisma sin presentar ningún síntoma.

Este tipo de aneurisma se puede encontrar cuando se hace una resonancia magnética o una tomografía computarizada del cerebro por otra razón. Un aneurisma cerebral puede empezar a dejar escapar una pequeña cantidad de sangre. Esto puede causar un dolor de cabeza muy fuerte que una persona puede describir como “el peor dolor de cabeza de su vida”. Se puede denominar cefalea en trueno o centinela.

Esto significa que el dolor de cabeza podría ser un signo de advertencia de una ruptura por venir que podría suceder días o semanas después de que el dolor de cabeza sucede por primera vez. Los síntomas también pueden ocurrir si el aneurisma ejerce presión sobre estructuras cercanas en el cerebro o se abre (se rompe) y causa sangrado intracerebral.

Los síntomas dependen de la localización del aneurisma, si se rompe o no y sobre qué parte del cerebro está ejerciendo presión. Los síntomas pueden incluir: n Visión doble. n Pérdida de la visión. n Dolores de cabeza. n Dolor en el ojo. n Dolor en el cuello. n Cuello rígido. n Zumbidos en los oídos. n Un dolor de cabeza intenso y repentino es un síntoma de que un aneurisma se ha roto.

Otros síntomas de la ruptura de un aneurisma pueden incluir: n Confusión, falta de energía, somnolencia, estupor o coma. n Párpado caído. n Dolores de cabeza con náuseas o vómitos. n Debilidad muscular o dificultad para mover cualquier parte del cuerpo. n Entumecimiento o debilidad muscular en cualquier parte del cuerpo. n Problemas para hablar. n Convulsiones. n Cuello rígido (ocasionalmente). n Cambios en la visión (visión doble o pérdida de esta). Pérdida de conciencia. Pruebas y exámenes Un examen ocular puede mostrar signos de aumento de la presión dentro del cerebro, como hinchazón del nervio óptico o sangrado dentro de la retina del ojo.

Un examen del cerebro clínico puede mostrar movimiento ocular, habla, fuerza y sensaciones anormales. Se pueden utilizar los siguientes exámenes para diagnosticar un aneurisma cerebral y determinar la causa del sangrado dentro del cerebro: z Angiografía cerebral o angiografía de la cabeza con tomografía computarizada en espiral para señalar la localización y el tamaño del aneurisma. z Punción raquídea. z TAC de la cabeza. z Electrocardiograma (EEG). z RMN de la cabeza o angiografía por RMN.

Tratamiento El tratamiento de los aneurismas cerebrales siempre corre a cargo de un equipo médico (Neurólogos y Neuropsicólogos) que interviene directamente sobre la zona alterada, de modo que depende en buena parte de la zona del encéfalo o de las meninges que se haya visto afectada. En todo caso, a la hora de cortar la hemorragia las técnicas más utilizadas son el clipaje (El clipaje se hace durante una craneotomía abierta.

La reparación endovascular (cirugía), realizada en la mayoría de los casos con el uso de un espiral o embolización endovascular y la colocación de un stent o endoprótesis (tubos de malla), es una forma menos invasiva y más común para tratar los aneurismas) de la zona debilitada de la pared del vaso sanguíneo, haciendo que deje de estar expuesta a la presión sanguínea, y el uso de diversas técnicas para redirigir la fuga de sangre al torrente sanguíneo.

Se usan dos métodos comunes para reparar un aneurisma: El clipaje (colocación de grapas) se hace durante una neurocirugía (craneotomía) abierta. La reparación endovascular se realiza casi siempre. Esta reparación usa un espiral o embolización y endoprótesis (stent). Es una manera menos invasiva y más común de tratar aneurismas. No todos los aneurismas necesitan tratamiento inmediato. Los que son muy pequeños (menos de 3 mm) tienen menos probabilidad de romperse.

Su médico de cabecera (Neurólogo) le ayudará a decidir si es más seguro o no hacer una cirugía para bloquear el aneurisma antes de que pueda romperse. A veces la persona puede estar demasiado enferma para someterse a una operación o puede ser demasiado peligroso tratar el aneurisma debido a su localización. Una aneurisma rota es una emergencia que necesita tratarse inmediatamente. El tratamiento puede implicar: Hospitalización en una unidad de terapia intensiva (UTI). Reposo absoluto en cama y restricciones de actividad. Limpieza de la sangre de la zona del cerebro (drenaje ventricular cerebral). Medicamentos para prevenir las convulsiones. Medicamentos para controlar la presión arterial y los dolores de cabeza. Medicamentos intravenosos para prevenir infección.

Una vez que se ha reparado el aneurisma, la persona puede necesitar prevenir un accidente cerebrovascular debido al espasmo de los vasos sanguíneos. Expectativas (pronóstico) El desenlace clínico depende de muchos factores. La gente que entra en coma profundo después de la ruptura de un aneurisma generalmente no se recupera tan bien como quienes presentan síntomas menos serios. Los aneurismas cerebrales rotos con frecuencia son mortales. De las personas que sobreviven, algunos no tienen algún tipo de discapacidad permanente.

Otros tienen una discapacidad de moderada a grave. Posibles complicaciones Las complicaciones de la aneurisma en el cerebro pueden incluir: Aumento de la presión intracraneal. Hidrocefalia, la cual es causada por la acumulación de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos del cerebro. Pérdida de movimiento en una o más partes del cuerpo. Pérdida de la sensibilidad de alguna parte de la cara o del cuerpo. Convulsiones. Accidente Cerebrovascular. Hemorragia subaracnoidea.

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