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Los marcapasos, ¿para qué sirven?

- 23:41 Opinión

Por el Dr. Sebastián Paz

Sociedad de Cardiología de Santiago del Estero

Hace unos años hablar de un marcapasos eran palabras mayores. Los marcapasos no eran tan frecuentes, eran aparatos mucho menos sofisticados que hoy y que se implantaban a gente muy mayor y que casi siempre tenía problemas serios.

Hoy el marcapasos se lo utiliza de forma fácil y accesible en cualquier persona que lo necesite.

¿Por qué se necesita un marcapasos?

Nuestro corazón es un motor que empuja la sangre, como una bomba de agua. Para hacerlo se contrae y para ello posee un sistema eléctrico propio.

Este sistema eléctrico, natural y autónomo, desde la parte alta del corazón crea descargas que se transmiten a todo el músculo cardiaco provocando esa contraccion.

El sistema eléctrico puede que no funcione bien porque:

• El generador (nuestro marcapasos natural) falla. Es lo que se conoce como un fallo sinusal.

• Los “cables”, los circuitos que recorren el corazón, no transmiten bien la electricidad. Esos cables están “gastados”, lo que puede ocurrir con la edad, y que por lo tanto hay peligro de que deje de funcionar el sistema.

En uno y otro caso la solución sería colocar un marcapasos artificial.

¿Cómo se coloca un marcapasos?

La colocación de un marcapasos se ha convertido en una intervención muy simple, se hace con anestesia local. El paciente permanece unas horas internado y se retira a recuperarse en su casa.

El marcapasos se coloca, en general, debajo de la piel, con unos cables que se conectan al corazón por una escisión muy pequeña.

Estos marcapasos tienen sensores que detectan si estás en reposo o muy activo, y enviará impulsos eléctricos con más o menos frecuencia en función de esas necesidades.

El marcapasos tiene una pila, una batería, que hay que cambiar cada cierto tiempo. En eso también se ha avanzado mucho. La batería antes se cambiaba cada cuatro o cinco años. Hoy la batería dura nueve o diez años.

¿Para qué sirve?

El marcapasos lo que hace es escuchar permanentemente el corazón a través de los cables que se han colocado en sitios estratégicos de las aurículas y los ventrículos y va a actuar en función de lo que el cardiólogo haya determinado.

Por ejemplo, si se programa que un corazón no puede ir por debajo de 60 latidos por minuto, cada vez que el corazón baje de esos 60 latidos, se pondrá en marcha el marcapasos para aumentar el ritmo.

En otro caso pueden pedirle que el corazón tenga capacidad de acelerarse hasta los 140. Cuando ese individuo empiece a hacer un esfuerzo, empiece a subir una escalera por ejemplo, el marcapasos va ir subiendo progresivamente la frecuencia hasta llegar a esos 140 latidos.

Varía en función del paciente

Hoy, los cardiólogos pueden programar todo en el marcapasos para que siga las instrucciones que cada paciente requiera. Lógicamente, la decisión dependerá del tipo de paciente. No es lo mismo una persona de 90 años que apenas sale de casa y hace un pequeño paseo al día, que otra de 45, con un problema de arritmias, pero que quiere hacer una vida absolutamente normal. La forma en que van a programar un marcapasos y otro no tiene nada que ver, lo importante aquí es un buen diagnóstico para programar bien el marcapasos.

El marcapasos hoy en día es una prueba superada, un tema resuelto, que no tiene importancia más allá de hacer el diagnóstico correcto y programarle el marcapasos que necesita el paciente.

Los marcapasos resincronizadores

En casos de insuficiencia cardíaca, por un corazón enfermo o viejo, que no late con suficiente fuerza, se puede colocar un re sincronizador.

Es un modelo sofisticado de marcapasos, que estimula las distintas cavidades del corazón para que trabajen coordinadamente.

Este hace que la contracción sea lo más potente posible. Es una solución que se ha probado muy efectiva para 1 de cada 3 pacientes con insuficiencia.

Antes de que apareciera el sincronizador, la única solución posible para estos pacientes era el trasplante.

Los marcapasos desfribiladores

Cuando se sospecha que hay riesgo de que el paciente pueda sufrir una muerte súbita por paro cardíaco, debido a algún problema cardíaco hereditario o de otro tipo, se le protege implantándote un marcapasos con un desfibrilador incorporado.

Es una versión en miniatura de los desfibriladores que hay en los centros de salud. Este marcapasos, además de poder controlar el ritmo habitual, si detecta que el paciente no bombea sangre, envía un choque eléctrico fuerte para que vuelva a funcionar con normalidad.

Si el aparato detecta que no bombea sangre, suelta una descarga para reiniciar los latidos del corazón. Es como tener siempre al lado a un enfermero asistente con un desfibrilador esperando para ayudar. Puede estar durmiendo el paciente en su casa tranquilamente cuando sufre el paro (más en concreto es una arritmia ventricular); no importa, el aparato que tiene implantado lo detecta e inmediatamente envía la descarga que normalice el ritmo cardiaco.

Puede haber varios modelos en uno

Estos aparatos pueden venir interconectados. Hay marcapasos que también tienen resincronizador o desfibrilador o las tres cosas juntas, en función de las necesidades de cada paciente se pone la combinación que haga falta, el marcapasos envía incluso una señal al hospital o centro de salud si ha tenido que actuar.

Estos dispositivos hoy son muy seguros y confiables, además, están conectados a través de un emisor con los hospitales, si el aparato debe rectificar los latidos o enviar una descarga, el centro médico recibe un aviso y si es necesario, se llama al paciente para hacerse una revisión y detectar la anomalía.

Lo último: los microimplantes

Hoy, ya se está implantando marcapasos sin cable, ya no tiene que tener la pila y un cable, sino que la misma pila hace la función de cable, éste será sin duda el futuro de los marcapasos, tecnológicamente los marcapasos van a evolucionar de tal forma que se llegara a los microimplantes, los que serán colocados en las distintas partes del corazón que se pretende estimular y van a funcionar de forma autónoma durante años, mejorando sin dudas la calidad de vida de los pacientes.

Desde la Sociedad de Cardiología de Santiago del Estero aconsejamos siempre observar un estilo de vida saludable, sin tabaco, sin sobrepeso, con actividad física y un control periódico de un especialista que asegure una muy buena calidad de vida.

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